miércoles, 28 de septiembre de 2016

VARIOUS - BRAINKILLER: LOST PUNK HITS FROM THE AMERICAS 1977-1982


Various - Brainkiller: Lost Punk Hits From The Americas 1977-1982 (Bootleg, 1999)

A1-Cinecyde - Radiation Sickness
A2-Dennis Most And The Instigators - Destructive Love
A3-Crime - Frustration
A4-Hollywood Squares - Hollywood Square
A5-Symptoms - Be On Top
A6-Los Reactors - Be A Zombie
A7-Suburbs - Memory
A8-Bob - The Things That You Do
A9-The Ed Davis Band - Asshole
B1-VS. - Magnetic Heart
B2-Tanks - Bongo Congo
B3-Reind Dears - (White) Christmas
B4-Jim Basnight - She Got Fucked
B5-The Gizmos - 1978
B6-Mutants - Piece O' Shit
B7-Units - Cannibals
B8-The Clocks - Confidentialy Renee
B9-Familia Real - Destruye

AQUI.

martes, 27 de septiembre de 2016

KILLED BY DEATH #33


Various ‎– Killed By Death #33
(Redrum Records (KBD), 2000)

A1-The Brigades - State Controlled Paranoia
A2-Soldiers Of Fortune - American Dream
A3-The Gangsters - Record Company
A4-Victim - The Teen Age
A5-Grinder - Spiderman
A6-Cadillac - Heute Abend
A7-Billy Wizard & The K-Mart Studio Orchestra - Nazi Love
B1-Running Dogs - Born Yesterday
B2-X-Defektors - Agent Orange
B3-Rebel - Al1
B4-Dickheads - Squad Leader
B5-Nirvana - Kuljen Kaupungilla
B6-The Vultures - Russian Spy
B7-O-Level - East Sheen
B8-Rudolph Dietrich - No Claim With Bluff & Swindle
B9-Charge - Kings Cross

AQUI.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LOST IN TRANSLATION: BAKUNE YOUNG (3 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 247 (2002). Traducido por Frog2000.  Parte 1, parte 2.

Afortunadamente, sus habilidades artísticas están vinculadas con una historia de peso, aunque en un primer momento no parezca que ese sea el caso. La obra es un desmadre continuo y repleto de violencia y acción desenfrenadas. Pero en lugar de utilizar estos recursos de forma gratuita, Matsunaga se esfuerza por retratar los conflictos de la historia de forma grotesca, incluso satírica. Por un lado se satirizan las convenciones del género, aunque es incluso mucho más satisfactorio cuando el autor también satiriza las estructuras sociales que logran que este tipo de ficciones resulten necesarias. La violencia hace aparición en un mundo de ridículas convenciones sociales e idiotez burocrática, y es ejercida tanto por parte de los yakuza como por la propia policía. Cada ejemplo de violencia de cómic al límite y cada página empapada completamente en sangre también se encuentra repleta de parodias súper repugnantes al estilo Sonny Chiba que sacan a la luz la conciencia social del autor. Por lo general, casi todas las mejores parodias terminan convirtiéndose en aquello en lo que estaban parodiando, y de todos modos, gran parte de nuestra cultura suele rayar en lo auto-paródico. Que nunca se llegue a caer en trampas similares en esta obra engrandece los logros conseguidos por Matsunaga. 

En un principio, Bakune Young funciona casi como un entretenimiento ultraviolento y desechable, aunque en realidad hay mucho más que mascar bajo la superficie. Dicha cualidad no se hace evidente hasta llegar al tercer tomo, aunque en los dos primeros se puede encontrar material más que suficiente para proseguir con su lectura hasta el final. El argumento básico trata sobre Bakune Young, un tarado descomunal, que un buen día decide repentinamente acabar con la yakuza. Durante su periplo obtendrá un botín de cien trillones de yenes (más que todo el presupuesto fiscal de Japón) que depositará en su Suiza (no se nombra la palabra "cuenta", tan solo "Suiza"), conseguidos gracias al rapto de Don de Nippon, al  que ocultará junto a otros jubilados en el Castillo de Osaka. Inmediatamente la policía entrará en juego, en especial el súper policía Sorigami (más conocido como Cabeza de Código de Barras por culpa de su peinado). Durante la historia irán teniendo lugar explosiones y peleas constantes, y podrán verse algunas páginas de llamativos diseños asombrosamente atestadas de figurantes. De forma tan hilarante como apropiada, la sátira campará a sus anchas a lo largo de la historia. Un ejemplo es la "Operación: Robots Humanos Que Persiguen Ritmos de Batería" ideada por Sorigami, y (aunque parezca no tener ningún sentido) a continuación harán aparición soldados consecuentemente enganchados a los ritmos de batería. Si Matsunaga hubiese finalizado su obra con estos dos volúmenes, habría creado un trabajo memorable pero bastante ligero cuyo alcance sería el mismo que el del género que parodia. Sin embargo, con el tercer tomo la obra revela todo un nuevo nivel de significado.
Al final del tercer volumen Matsunaga arroja en la mezcla las políticas y modos de hacer habituales del Ejército de los Estados Unidos. Las ideas apuntadas son bastante apropiadas, algunas veces absurdas, aunque totalmente en consonancia con la percepción que tiene Japón de los norteamericanos. Por lo general, Japón ha tenido un inexplicable relación de amor-odio con los Estados Unidos. Después de la Guerra teníamos la intención de que Japón se reestructurara como un pequeño productor de bienes y servicios, no como el gigante tecnológico y la súper potencia económica en los que ha acabado convirtiéndose. Más aún, nuestra presencia militar en el Este Asiático se apoya en las bases que nuestro país tiene en Japón. Estas bases han sido una fuente constante de tensiones para muchos japoneses, que creen que el Ejército de los Estados Unidos se está aprovechando de Japón. Gran parte del problema puede ser que a menudo los soldados americanos han tenido relaciones problemáticas con los ciudadanos japoneses. Por ejemplo, en 1995 tres soldados de Estados Unidos raptaron y violaron a Okinawan, una estudiante de doce años. Aunque finalmente los tres fueron sentenciados a pasar siete años en prisiones japonesas, en un principio el Ejército norteamericano rehusó entregárselos a las autoridades del país, muy en consonancia con el cuestionable historial del Ejército al tratar con incidentes similares. Puede que la última catástrofe significativa haya sido el incidente de febrero de 2001, cuando el submarino U.S.S. Greeneville volcó un barco de pesca japonés y asesinó a varios de sus tripulantes. El Ejército norteamericano fue fuertemente criticado en los medios de comunicación japoneses por la forma que tuvieron de afrontar la situación.
Al comienzo del tercer tomo, Matsunaga tiene en cuenta todo estos incidentes. Renge decide iniciar una serie de movimientos que tendrán como última consecuencia la destrucción del gobierno japonés para poder reemplazarlo con el suyo propio, además de alcanzar el destino que se le ha profetizado. Para conseguirlo abordará subrepticiamente el Kitty Hawk norteamericano e intentara manipular a su tripulación para que ataque el Edificio de la Dieta japonés. En realidad es un acto de terrorismo, pero astutamente, Matsunaga hará que el Capitán Mercury Cougar pontifique sobre lo que significa la "justicia": "La Guerra significa luchar por al búsqueda de la justicia. Por supuesto, como nosotros tenemos la razón,, no tenemos necesidad alguna de justicia. Tener la razón resulta de lo más apropiado... y ese es el motivo de que nosotros podamos vigilar lo que hacéis vosotros." Estas palabras son pronunciadas justo después de que la dotación de Cougar vea el helicóptero civil de Renge y se pregunte: "¿qué pasaría si generásemos un poco de fuego amigo?"

Matsunaga caricaturiza a grandes rasgos las prácticas habituales del ejército norteamericano, y aunque sea por encima, sus descripciones tienen algo de verdad, o por lo menos la verdad que la mayor parte del mundo percibe acerca de nuestras políticas internacionales: egoístas, farisáicas y demasiado tajantes como para poder oponerse a ellas. De hecho, Takeshi Yamashina, un periodista del periódico de Mainichi, escribió en el número especial sobre la región de Asia y el Pacífico ("un análisis sobre Oriente-Occidente") de octubre de 2001 que justo después de los ataques del 11 de Septiembre, muchos japoneses tenían el sentimiento generalizado de que los Estados Unidos habían empezado a excusarse en dichos ataques para poder llevar a cabo sus políticas en el extranjero, porque "los americanos se comportan como matones que le dictan al resto del mundo lo que tiene que hacer". No es ninguna sorpresa (ni tampoco un rasgo subversivo ni una forma de sorprender al lector, ni siquiera el cómic es más tenebroso de esta forma), que al final de la obra el combatiente americano escriba en el cielo "USA" justo sobre las ruinas del Edificio de la Dieta. Simplemente es lo que esperábamos.

(Continuará)  

viernes, 23 de septiembre de 2016

BAY MUD CASSETTE


Bay Mud
(David Hayes Self-released, 1986)

A1-Unknown Artist
A2-Crash-N-Burn - Car Wreck
A3-Infernal Forces - License To Kill
A4-Infernal Forces - Jungle Warfare
A5-Complete Disorder - Products
A6-Complete Disorder - Cry For The World
A7-Lookouts - Why Don't You Die
A8-Lookouts - California
A9-Koel Family - Floriduh Song
A10-Koel Family - Insurance Man
A11-Mr. T Experience - P.V.S.
A12-Mr. T Experience - One Big Lie
A13-Rabid Lassie - Society Image
A14-Rabid Lassie - Trip
A15-Kwikway - Fuck!
A16-Kwikway - Whatever
A17-Half Blind - Dead Sailor
A18-Italian Whorenuns - Ice Cream + Cigs
A19-Dot 3 - Acting Rather Pink
A20-Short Dogs Grow - Don Juan
A21-Short Dogs Grow - Serum Hepatitis
A22-Attitude Adjustment - In The Center It Was Silent
A23-Attitude Adjustment - D.S.F.A.D.M.S.
A24-Unknown Artist 
B1-Unknown Artist
B2-Clown Alley - The Party Ends
B3-Clown Alley - The Theme
B4-Legion Of Doom - Make A Change
B5-Legion Of Doom - American Waste
B6-Stikky - Ja Hovas Guys
B7-Stikky - 8-Hour Shift
B8-Rhythm Pigs - Animosity Index
B9-Rhythm Pigs - Cant Change The World
B10-Ten Tall Men - I Wanna Get Married
B11-Ten Tall Men - Squish
B12-Forethought - Grinder
B13-Forethought - I Dont Stand Tall
B14-Boss Hoss - The Witch
B15-Victims Family - Devon Drool
B16-Victims Family - Sir Onslaught / Work
B17-Neurosis - Security
B18-Neurosis - Life On Your Knees
B19-Crimpshrine - I Just Dont Know
B20-Sweet Baby Jesus - Shes From Salinas
B21-Unknown Artist

AQUI.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LOST IN TRANSLATION: BAKUNE YOUNG (2 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 247 (2002). Traducido por Frog2000.  Parte 1.

La visión de Matsunaga no es tan nihilista. Y además el autor tiene un completo control de sus habilidades creativas, que como dibujante, y especialmente como narrador, superan a la de la mayoría de sus compañeros del medio, ya que muchos de los que operan en el mundo de la serialización y se hacen ayudar por asistentes demuestran que así se funciona de forma más limitada en lugar de hacerlo con plena libertad. Sus historias también se ven beneficiadas por su longitud. La mayoría de las series más populares suelen estropearse por culpa de la devoción de sus fans, ya que los editores insisten en continuarlas una vez rebasado el punto en el que deberían haberse acabado. En los tres tomos de 250 páginas cada uno que conforman la obra, Matsunaga entrega una historia de estructura perfecta y completamente orgánica, a pesar de que originalmente fuese publicada en Spirits, una revista de manga tremendamente popular. Cada tomo finaliza en un momento ideal, formando tres unidades con consistencia interna que conforman una narración más larga. Una vez recogidas en tomo, sus páginas no muestran evidencia alguna de que hayan sido previamente serializadas. En otras palabras, el autor es un maestro del ritmo y hace alarde de un profundo conocimiento de cómo se han de ir estructurando los episodios para generar finalmente una obra narrativa mayor.
Además, Matsunaga no tiene miedo a la hora de cambiar el ritmo. Si bien la historia prosigue linealmente, con frecuencia se queda en pausa para poder centrarse en algunos elementos vitales para su desarrollo. En la secuencia que tiene lugar al final del segundo volumen, el clímax que pondrá fin a todos los conflictos coge una velocidad de vértigo y luego de repente se detiene por completo. Durante esta secuencia, el autor va saltando entre por lo menos cuatro escenas diferentes, incluyendo una estampida de los yakuza, un combate entre ninjas y samuráis, un conflicto final entre Bakune y su vieja némesis Shiroyama y las correrías de la yakuza Renge mientras vigila todo lo que ocurre desde su helicóptero. Estas luchas finalmente terminan mezclándose con otras y sus participantes intercambiándose de enemigo, algo que ya sería lo suficientemente abrumador si además no tuviésemos que tener en cuenta las páginas cruzadas con efectos de sonido que empujan los límites entre viñetas, así como la rotunda fisicidad del dibujo de los personajes. A medida que va incrementándose la acción, sobre todo durante la estampida de los yakuza (donde se utiliza una técnica de impresión para las viñetas donde estas parecen repetirse y salirse ligeramente de tono), el efecto es como si la propia impresora no fuese capaz de contener las páginas. Igualmente, Matsuyama incrementa de forma juiciosa el uso de las líneas cinéticas, y las viñetas crecen de forma cada vez más desordenada según la historia va progresando. Sin embargo, en cuanto las peleas finalizan las cosas presentes en la viñeta empiezan a disminuir, las viñetas se reducen, las composiciones parecen menos elaboradas, casi como si la historia empezase a respaldar a Renge para que esta pueda ya hacer su entrada y limpiar todo el desaguisado. El efecto es elegíaco.
Matsunaga también varía su forma de dibujar dependiendo de la historia. Como ocurre con casi todos los manga, el autor enfatiza la plasticidad de los personajes y la solidez del mundo en el que se mueven, pero no deja que esto limite su estilo de dibujo. Los diferentes personajes demandan técnicas diferentes. Un personaje como Purima, que es el carácter habitualmente amable y posiblemente el único simpático de toda la obra, parece como si estuviese dibujado por un niño, con trazos limpios y redondeados. Sin embargo, Shiroyama ha dedicado su vida a odiar a Bakune con singular devoción y está consumido por su intención de acabar con ella, por lo que su cara está diseñada como si hubiese sido dibujada a base de cortes y trazos nudosos. Según se va incrementando el odio, se incrementará también la angulosidad y deformidad de su rostro, hasta que parecerá estar más que nunca tallado en madera en lugar de carne. A lo largo de la obra Matsunaga utiliza varios estilos en sus diferentes personajes. Por ejemplo, es un caricaturista excelente, y a menudo borda los esteroptipos existentes con los que dibuja a algunos de ellos y los retuerce con salvajes variaciones. Go, el policía de ultra-derecha, parece un viejo policía de antiguas historias de manga, mientras que otros están dibujados de forma que recuerdan a primates. La horda de los yakuza muestra variaciones de los diferentes arquetipos, y los personajes se comunican con el dialecto de Osaka y llevan tatuada la espalda, algo que esencialmente parece el catálogo épico de los diferentes tipos de personaje del gremio. Matsunaga nunca se cansa de dibujar figurantes y la obra se encuentra salpicada por miles de caras individuales.

(Continuará)

miércoles, 21 de septiembre de 2016

RATIONAL ANIMALS - PERCEPTION BECOMES REALITY


Rational Animals ‎- Perception Becomes Reality 7"
(Feral Kid Records, 2008)

A1-Perception Becomes Reality
A2-Tasting Blood
A3-Loose Cannon
B1-Tell Me What You Want
B2-You Can Do What You Want When No One Is Looking
B3-Visions Of Death

AQUI.

martes, 20 de septiembre de 2016

LOST IN TRANSLATION: BAKUNE YOUNG (1 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 247 (2002). Traducido por Frog2000. 

"Por supuesto... claro que no queremos una nube con forma de hongo." -Bill Randall.

Con suerte, un país madura después de haber sufrido. El moderno Japón empezó este proceso con Hiroshima y Nagasaki. También otras naciones han sufrido enormes pérdidas humanas o batallas encarnizadas, pero ninguna otra ha sopesado la posibilidad de negar los hechos directamente de una forma total e instantánea. Al empezar a afrontar esa posibilidad, Japón enfiló el camino de su re-evaluación y re-definición a finales de la Segunda Guerra Mundial. El país se esfuerza para superar las consecuencias de la guerra: Tokyo sigue siendo volado en pedazos todos los días, ya sea en el cine, en la televisión o en los cómics, y el país sigue sin decidir si quiere convertirse en una nación de poder imperial o en un país devoto de la paz.

Desde la guerra, Japón lleva basculando entre los extremos de un nacionalismo conservador de derechas que quiere convertirse de nuevo en una potencia militar, y uno de izquierdas que quiere lograr el repudio de la Bomba a escala mundial y la retirada de las tropas estadounidenses de las costas japonesas. Esta facción empezó a hacerse escuchar en una fecha tan temprana como fue principios de los sesenta, cuando surgieron las primeras protestas ante el Acuerdo de Seguridad Mutua entre Japón y EEUU, y desde entonces ha continuado en vigor hasta lograr hacerse un hueco en la política japonesa a nivel nacional. Sin embargo, este movimiento ha empezado a desacelerarse después de los últimos ataques terroristas a escala global. Japón es una nación vulnerable: Asia Oriental nunca ha sido un lugar particularmente estable, y la densidad de población del país ofrece una tremenda debilidad ante los ataques químicos o bacteriológicos capaces de exterminar a un amplio número de personas. El ataque con gas sarín de Aum Shinrikyo en Matsumoto en 1994 y en Tokyo en 1995 llamó mucho la atención no por la cifra de personas asesinadas (7 y 12 respectivamente) sino porque ilustra con exactitud lo vulnerable que es el país ante este tipo de ataques. La estrecha relación que tiene el país con Estados Unidos tampoco ayuda mucho: en Corea, Vietnam y la Guerra del Golfo, Japón ha servido como el portaaviones de Estados Unidos, un papel que no ayuda demasiado a mejorar las relaciones con otros países asiáticos menos amistosos con los poderes occidentales.

Más aún, después de los ataques del 11 de septiembre, los Estados Unidos han presionado enormemente a Japón para alterar la Constitución autorizada por EEEUU con el fin de permitir que el ejército ofrezca apoyo a las tropas estadounidenses en Afganistán. Los nacionalistas japoneses llevan mucho tiempo exigiendo dicho cambio. Japón legalizó la movilización de sus fuerzas de autodefensa más allá de sus fronteras en octubre de 2001, tan rápidamente que dejó asombrado a todo el mundo. En otras palabras, Japón ha encontrado el momento justo para poder saltarse sin dilación el noveno artículo de su Constitución. Este artículo declara que "los japoneses siempre renunciarán a la guerra como derecho soberano de la nación y a la amenaza o uso de la fuerza como medio de solucionar conflictos internacionales". Lo que quiere decir que la única nación moderna que se basaba en la paz, y que ha obtenido dicha identidad a cambio del terrible coste de la aniquilación de dos ciudades, actualmente podría enviar a su ejército a cualquier parte del mundo. Si esto supone o no continuar con su proceso de maduración dependerá mucho de cómo se definan términos como "ejército", "renuncia", "para siempre" y "maduración".
BAKUNE YOUNG
Toyokazu Matsunaga

La obra comienza con un plano de sus personajes principales cantando "Anarchy in the UK" momentos antes de que las cosas se transformen rápidamente en un violento barullo a lo largo de cientos de páginas mientras se tocan varios palos como la complacencia de los medios de comunicación, la corrupción y la política mundial. Es tan divertida como el trabajo de Tex Avery, y también un poco triste. Con Bakune Young, Toyokazu Matsunaga ha creado una novela gráfica completamente consciente y oscura que abraza la violencia y los extremismos del manga, algo que se podría catalogar como energía visceral. En lugar de evitar la violencia exagerada que hace que el manga sea denunciado de forma rutinaria por grupos parentales, Matsunaga crea una novela inteligente y política saturando su narración con los elementos más grotescos que le resulte posible. 

El argumento nos presenta a Bakune Young, un joven gigantesco y estúpido que declara una guerra de un solo hombre contra la Yakuza, la mafia japonesa. Durante su periplo, sus asaltos atraerán la atención de la policía y de una multitud de gente extraña, todos ellos atrapados en medio de los casi incesantes combates celebrados a lo largo de la obra. Acogiéndose a los rasgos idiomáticos del manga más popular, Matsunaga se las arregla para tener éxito mientras camina por una fina cuerda floja mientras minimiza continuamente los efectos más brutales de la violencia gratuita mediante la sátira, regodeándose con la acción en mayúsculas como fin en sí mismo. Quizá este podría ser el típico caso donde se arruina una obra de primera si no fuese porque en realidad la historia tiene significado. Por lo general, los manga de este tipo perduran en el tiempo y se convierten en objeto de estudio solo porque son ejemplos de habilidad artesanal, ya que en última instancia no ofrecen nada más que nihilismo. Sin embargo, Bakune Young es diferente.

(Continuará)