jueves, 27 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 5

Various ‎ - Teenage Treats Vol. 5
(Xerox, 1999)

A1-Satyr - Problem In The City
A2-Devil's Hole - Isn't It
A3-Johnnie & The Lubes - Terror In The Parking Lot
A4-Tone Deaf & The Idiots - Politics
A5-Exits - Glandular Angela
A6-Morris & The Minors - Emily
B1-Exhibit A - Distance
B2-IQ Zero - She's So Rare
B3-Delusion - Pessimist's Paradise
B4-The Cause - Metro Police
B5-The Bleach Boys - You've Got Nothing
B6-The Surprises - Little Sir Echo

AQUI.

martes, 25 de abril de 2017

LOST IN TRANSLATION: EL HUMOR NO TIENE POR QUÉ SER "KAWAII" (1 DE 3)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal nº 273 (2006). Traducido por Frog2000.  

Hace tiempo que no escribo una crítica. Por el momento tengo un par de artículos en proceso sobre los mangas de humor, el presente, un tríptico o algo parecido sobre cierta tendencia actual, sirve de puente mientras vadeo las contradicciones inherentes que se pueden presentar al escribir sobre Enomoto, posiblemente uno de los tres Historietistas Más Atrozmente Escatológicos del Mundo. En su artículo estoy intentando bordear el límite entre el elogio y la repugnancia. Pero eso será en una próxima ocasión. Hasta que termine de repasar su estilo maestro, me gustaría revisar las profundas raíces del manga de humor y sus derivaciones, empezando por...

The State of Manga in the Showa Era
Osamu Tezuka, editor
Jistugyo no Nihon Sha, 2004

El período transcurrido entre 1926 y 1989 se denomina como la Era Showa. Más o menos finaliza con la muerte de Osamu Tezuka, el editor de algunas de las series originales incluidas en esta recopilación (o si lo prefieres, con el fallecimiento del Emperador Hirohito). Hasta cierto punto fue una época bastante infernal, quizá la más interesante de la historia de Japón, tanto por la oscilación económica pendular que se produjo, por no mencionar que el país pasó de ser el mayor enemigo de América a convertirse en su probable futuro propietario. Por supuesto, dicha posibilidad no contempla la burbuja económica de principios de los noventa, pero nada de lo que sucede a gran escala suele ser lo suficientemente interesante a menos que la gente real tenga la oportunidad de meter mano y cagarla por completo. 
Por lo menos estos cómics son capaces de reflejar lo que estaba ocurriendo en el momento a través de historias que retratan necesidades humanas, desde aventuras de adolescentes hasta representaciones de la pobreza o fantasías románticas que preceden a los mangas llenos de gags del volumen "Fire" de esta serie. (Por alguna razón que desconozco, los volúmenes se titulan "Fire", "Water" y "Earth".) "Fire" clasifica de forma un tanto extraña las historias de fantasía de Keiko Takemiya, porque creo que encajarían mucho mejor en la segunda parte del tomo, el punto en el que las cosas empiezan a mejorar. En realidad, "mejorar" es todo un eufemismo, especialmente porque desde el primer cómic lleno de chistes que aparece, los autores son capaces de arrasar con todo lo anterior. Si en la primera mitad se responde a la cuestión de "qué ocurriría si las cosas bonitas ocurriesen de verdad", Gag Guerrilla se ríe en tu propia cara del tema. Este episodio del cómic de Fujio Akatsuka retrata a un artista enfrentado a su modelo, un elemento muy fértil mediante el que intentar construir un ideal. Pero mientras los dos bobos protagonistas intentan crear una obra maestra semi-cubista, todo lo que consiguen es fastidiarla a lo grande, incluyendo al comerciante de arte que intenta tratar con ellos. La única fantasía que se permite Akatsuka es invertir el cuento de hadas habitual utilizando términos deliciosamente humanos. 
La mayoría de las otras series del tomo se deleitan sumergiéndose en el reino alternativo de la especulación: "¿qué ocurriría si dijese o hiciese lo que quisiera en cada momento?" Es una de las mejores excusas humorísticas (o satíricas) de todas, y una cultura tan reglamentada solo consigue que la cosa mejore. En ambientes estrictos como el colegio, la respuesta a esta pregunta hace posible que las reglas se conviertan en algo tan placentero como un sueño. Go Nagai se hace esta pregunta en su serie Harenchi Gakuen. Conocido en Occidente como la "Shamesless School", nunca llegó a convertirse en una serie tan popular como su Mazinger Z o Cutey Honey, pero su mayor logro fue que el lector pudo darse cuenta de que Nagai era uno de los mangakas más provocadores de su generación. La historia en particular recogida en este volumen, "Operation: Toilet", retrata todo el odio reprimido y la violencia que hierve justo debajo de la superficie de una escuela cuya disciplina se ha alejado del ideal educacional. A lo largo de la serie, el dibujo va exhibiendo poderosos diseños de los personajes y una sólida representación de la escatología y la violencia de la que hacen gala. En su día, Nagai se ganó el desprecio de las amas de casa y las asociaciones de padres y alumnos de todo Japón, y esta historia ofrece una clara explicación de cuál fue el motivo.
Nagai utiliza personajes habituales en historias relativamente extensas consiguiendo dar forma a fantasías subversivas específicas arraigadas en un mundo creíble y consistente. De entre los otros veinte artistas que aparecen en la recopilación, tan solo Yukio Sugiura, Fujiko F. Fujio y Haruko Tachiiri han trabajado en historias largas como Nagai, aunque ninguno con la misma energía transgresora. Entre ellos, el Doraemon de Fujio y la aproximación de Sugiura en Journety to the West parecen haberse escapado de una antología de manga para niños. Aunque tienen momentos muy graciosos, se centran más en los personajes y en el argumento. Por otro lado, Tachiiri contribuye con algunas historias de cuatro y cinco páginas con un sentido del diseño directa y perfectamente inspirado en Carl Barks y John Stanley. Su rígido diseño de página consigue que las transiciones entre las historias de chistes privados y las tiras cortas de cuatro a ocho viñetas de extensión presentadas en el resto del tomo resulten muy agradables. Estos tres autores representan una de las direcciones en las que se han ido ramificando las tiras de gags, aunque no te puedo asegurar que hayan conseguido un trabajo demasiado interesante usando ese formato.
Más cercano en espíritu y próximo al efecto que pueden provocar los chistes de prensa, los cómics de Yasuji Tanioka y Shigehisa Sunagawa demuestran bastante claramente lo despojados que pueden ser los cómics. La tira de Tanioka, Agyagya Man, encaja inmediatamente en estos parámetros gracias a su estilo inconfundible. Su trabajo, bastante familiar para el público occidental, pone el acento en el cómic de estilo fuertemente minimalista, aunque no hace falta añadir nada más para mejorar estos cómics. Los dibujos absolutamente primitivos de Tanioka comparten un montón de rasgos con los de Sunagawa. Suele dividir la página en cuatro viñetas, aunque también suele utilizar cinco. Sus historias de samuráis comparten el mismo idioma visual que sus tiras de chistes actuales. Los dibujos de los dos artistas tienen similitudes con los garabatos que se pueden encontrar en las paredes de los servicios públicos, aunque la obra de Tanioka posee un sentido del diseño mucho mayor que la de Sunagawa. Los dos artistas contrastan el dibujo con los típicos guiones ásperos y un refinado sentido del absurdo. La suma de todos estos elementos consigue que su trabajo haya envejecido mucho mejor que el de sus colegas.
Los restantes artistas del tomo trabajan en un formato básico de tira de una a ocho viñetas. Son un buen recordatorio de que la cultura de los cómics en Japón no se limita a las sagas épicas de miles de páginas. De hecho, el yon-koma o tira de "cuatro viñetas" es de lo más frecuente y suele aparecer por todos lados, desde las antologías del tamaño de una guía telefónica hasta en los periódicos. A pesar de que se podría considerar que el resto de tiras no son yon-koma ortodoxo, muchas lo son, y todas se aferran a las mismas convenciones básicas. 

Una de esas convenciones evita las historias largas en favor de los episodios autónomos. A pesar de que algunos de los cómics son históricos, no hay ninguno serializado por capítulos. Los personajes solo son recurrentes para poder ser humillados y que el lector se ría de ellos, y siempre son clichés más que personajes específicos. Oficinistas, policías, amas de casa y mocosos, todos hacen aparición en estas historias, pudiendo ser una representación de la vida de cualquiera. 
Se suelen favorecer los dibujos más sencillos e icónicos, y las historias necesitan estar comprimidas y ser inmediatas. No hay espacio para la equivocación. Este formato corto me interesa más que las tiras de chistes, a pesar de mi afecto incondicional por Harenchi Gakuen y Gaki-Deka. El humor necesita que la viñeta esté despojada de elementos confusos, dejando tan sólo el material suficiente como para que los espectadores puedan reconstruir las cosas por sí mismos. Sencillamente, mediante la utilización de unas pocas viñetas el autor es capaz de llegar bastante lejos, ya sea para bien como para mal.

(Continuará)

viernes, 21 de abril de 2017

BRAINPOWERED 10: LA TIERRA DE LOS COMEDORES DE LOTO, por Warren Ellis

Así es como Laurenn McCubbin llama a San Francisco. Y ahí estoy, con un expreso doble y un cigarrillo en la puerta del Boudin´s en O'Farrell, viendo pasar el mundo. Un desfile interminable de chicas bonitas y locos escolares. En alguna parte del mercado de abajo se puede ver a Frank Chu, que todavía proclama que esos bastardos alienígenas de Bill y Hillary Clinton se lo han follado a él y a otras veintiséis galaxias. En la parte trasera de su tarjeta ha insertado anuncios publicitarios. El chaval que está sentado a mi lado se proclama a voz en grito "el Lex Luthor del sexo". No veo cómo algo así puede ser bueno.

El Museo de Arte de los dibujos animados no está muy lejos de aquí. Me gustaría encontrar tiempo para visitarlo. Shaenon Garrity lleva hablando conmigo desde lo que parece ser para siempre. Pero es que en este sitio el tiempo transcurre de forma muy extraña. Todo se ralentiza, y sin embargo el día se acaba demasiado rápido. He perdido todo el día de ayer sacando fotografías para un nuevo proyecto de serie concebido a medias con otro autor. Para ello tuve que caminar por patios abandonados de la Ejército y estudios de arte construidos en chatarrerías. Una muchacha con el pelo anaranjado y un cigarrillo atrapado firmemente entre sus dientes estaba soldando piezas al sol. Había vías de tren hacia ninguna parte tiradas por todos lados. Un televisor que exponía sus tripas desde el interior de un bosque de botellas de cerveza. Por primera vez en lo que parecen meses estoy totalmente relajado.

Una niña que monta una escopeta en el cochecito de bebé de su hermano me sonríe mientras sigue empujando. Se puede escuchar el cercano canto de alguien. El cielo está perfecto.

Me reúno con Larry Young para comer. Larry y su esposa y guardiana Mimi Rosenheim son los editores de AiT/PlanetLar. Si, es el peor nombre de editorial de la historia. Posiblemente también sean los editores más enérgicos del negocio de la novela gráfica en blanco y negro. Comenzaron con una marca personal: ciencia ficción de varios estilos, aposentándose con la serie del propio Larry ASTRONAUTS IN TROUBLE y la reedición del CHANNEL ZERO de Brian Wood, rompieron los límites establecidos con la serie de comedia SKY APE y el meneo de terror y espionaje de NOBODY. Terminaron rompiendo filas publicando la edición de mi columna sobre la industria en 52 partes COME IN ALONE, y luego decidieron convertirse en una editorial de perfiles más variados.

Han sacado un libro para niños titulado ELECTRIC GIRL. También una historia alternativa de América para jóvenes adultos titulada COLONIA y la angustiosamente Steinbeckiana ABEL. Incluso el magnífico libro sobre la conspiración alrededor del asesinato de Kennedy BADLANDS. Han pasado de pensar en: "¿qué queda por publicar?" a considerar "¿qué es lo que nos gusta?" Para cualquier editor resulta un paso importante, e ilustra perfectamente la forma en la que el negocio de la novela gráfica está avanzando hacia una madurez general. Me refiero a lo siguiente: ¿quién demonios suele pensar: "creo que me voy a comprar un libro de HarperCollins ahora mismo"? Cualquier editor que quiera seguir con vida el año que viene necesitará producir una buena variedad de libros para una variedad de personas. Personalmente, no me importan muchos de los libros que publica HarperCollins. Tampoco algunos de los libros de AiT son para mí. Y así es como debería ser. Es un signo de que el editor tiene el ojo puesto en el mercado.

Y además ellos me van a pagar la comida.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004).

miércoles, 19 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 4

Various - Teenage Treats Vol. 4
(Xerox, 1999)

A1-The Vacants - Television Viewer
A2-White Heat - Nervous Breakdown
A3-The Tunnelrunners - Plastic Land
A4-The Favourites - Cold
A5-The Visitors - Take It Or Leave It
A6-The Singles - Send For Sorrow
B1-The DC10s - I Can See Thru Walls
B2-Zipper - The Life Of Riley
B3-The Heartbeats - Go
B4-The Hobbs - You've Got Me In A Whirl Girl
B5-Voice Of The Puppets -You're All I Wanted And A Car
B6-The Wasps - Can't Wait For '78

lunes, 17 de abril de 2017

X-MEN: EL SECRETO DETRÁS DEL ATRACTIVO DE LA X (PARTE 4 DE 4)

Por Peter Sanderson para The Comics Journal nº 74 (1982). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

Seguramente, los Hombres-X deben gran parte de su éxito al hecho de que es la única serie de superhéroes de Marvel que ha sufrido una revitalización a mediados de los setenta. Los únicos miembros de la formación original que Len Wein y Dave Cockrum mantuvieron fueron Xavier y Cíclope, creando unos cuántos componente nuevos más. En lugar de intentar duplicar simplemente los X-Men de una docena de años antes, estos personajes de nuevo cuño, junto con las personalidades y argumentos desarrollados para ellos por Chris Claremont, John Byrne y Cockrum, reflejaban los intereses de los lectores de cómic de la segunda mitad de los setenta, así como las tendencias estilísticas del medio en esa época. Por eso, al final de la década anterior los X-Men muy bien podrían ser descritos como los perfectos representantes de "lo último" en cómic de superhéroes. Aunque estos personajes y su saga poco tenían que ver con los números realizados por Stan Lee y Jack Kirby, seguían estando basados en el poderoso concepto central que estos autores habían diseñado: la familia juvenil sustituta formada por mutantes que, aunque temerosa de la humanidad, seguía luchando por salvarla de los mutantes diabólicos y otros enemigos. Cuando una serie simplemente se dedica a reciclar viejos conceptos una y otra vez a lo largo de los años, o incluso de las décadas, se pierde la sensación de que se esté dirigiendo hacia algún sitio, y también en este caso, la energía creativa. Los X-Men siguen adelante de una forma triunfante porque han sido capaces de evitar todas esas trampas.
De hecho, este artículo aparece en uno de los momentos más significativos de la serie. La "nueva" serie acaba de relatar el clímax de la saga de Fénix Oscura, y es ahora, siete años después del debut de los "nuevos" X-Men, cuando puede que el proceso de revitalización de los mutantes se lleve a cabo de nuevo. Porque los autores han empezado a crear todo un nuevo grupo de Hombres-X para la nueva serie hermana de la serie principal. Esta serie secundaria está mucho más cercana a los conceptos que podían verse en los primeros números de los sesenta, pues también presentará a unos jóvenes mutantes que son entrenados en el uso de sus poderes. De nuevo, se encara la idea del posicionamiento que han de adoptar los jóvenes mutantes frente a la sociedad humana. ¿Deberían unirse a los Hombres-X? ¿Deberían volverse en contra de la humanidad? ¿O deberían seguir su propio camino, ignorar a los humanos y a los X-Men, e incluso a los mutantes diabólicos? La introducción de Kitty Pryde al final del serial de Fénix Oscura anuncia esta nueva fase de la historia de la colección, y tenemos la esperanza de que este grupo de personajes novedosos ofrezca todo un nuevo "subcosmos de los X-Men" con un renovado enfoque vital válido para los siguientes siete años. 
Es más, mientras que muchas series suelen caer en la rutina al ofrecer siempre el mismo tipo de historias, desde su revival los X-Men les han ofrecido a sus lectores una gran variedad. La serie fluye sin problemas entre los conflictos contra villanos disfrazados en medio de la ciudad de Nueva York hasta los combates contra seres alienígenas de otra galaxia. Desde las historias de auténtico terror centradas en la posesión de la mente (números 125 a 128) hasta historias de fantasía contadas por Kitty en donde Rondador Nocturno parece un pitufo y Lobezno un cruce entre Yosemite Sam y el Diablo de Tasmania (número 153). Desde las aventuras que involucran a todos los X-Men, nuevos y antiguos, hasta historias que se centran únicamente en uno o dos de ellos. De los flashbacks al pasado de Xavier (nº 117, nº 160) a los vistazos de un futuro alternativo (números 141-142). En sus mejores momentos, los X-Men son capaces de dejar al lector en un estado en el que no saben qué esperar.

Además, los "nuevos" X-Men también representan una tendencia en particular que ha ido apareciendo en los cómics Marvel durante principios y mediados de los setenta. En la década anterior, ahora etiquetada como "la Edad de Plata de los cómics" por varios aficionados al medio (que nunca suelen tener en cuenta las tiras de prensa cuando idean términos para los diferentes períodos de la historia de los cómics), la actividad de Marvel era notable no solo por la fuerte continuidad que enlazaba todos sus títulos, sino por la gran calidad que poseía el "estilo propio de la casa". El estilo de escritura de Stan Lee había alcanzado su punto álgido, y cuando dejó las series de las que se encargaba, los lectores sabían que Roy Thomas se ocuparía de ellas y sería capaz de mantener sus elevados estándares. Sin embargo, tal y como se pudo observar, y más según avanzaban los setenta, las historias escritas imitando los clásicos de Lee en los sesenta eran cada vez más flojas. Pero Marvel seguía siendo una editorial excitante gracias al influjo de los nuevos guionistas, jóvenes que habían crecido admirando las series Marvel de los sesenta, y que se trajeron nuevas ideas y perspectivas a las colecciones aún en funcionamiento (Steve Englehart se hizo cargo de los Vengadores, Capitán América y Doctor Extraño, Jim Starlin de Capitán Marvel y Warlock), o bien crearon series en un primer período de gestación (Steve Gerber en el Hombre Cosa y Howard, El Pato, Marv Wolfman en La Tumba de Drácula, Don McGregor en Killraven y Pantera Negra, Doug Moench en Master of Kung Fu.) Esta experimentación en los guiones intentaba hacerse cargo de la forma de contar historias de aventuras y acción para los comic books perfeccionada por Stan Lee en los sesenta y tranformarla en una forma de expresión personal que no se olvidase del entretenimiento. Los mejores cómics de Marvel ya no intentaban recrear los de la década anterior, sino que combianban lo que habían esbozado Lee y Thomas con un fuerte visión autoral propia. Los X-Men de Chris Claremont, que combinaban emocionantes aventuras de superhéroes con temáticas que se preocupaban de la división entre el bien y el mal y los motivos para caer en la villanía, además de ocuparse de las relaciones entre hombres y mujeres, era el producto más moderno de toda esta experimentación. El Daredevil de Miller, influenciado por cómics no superheróicos de los cuarenta y cincuenta, puede ser uno de los primeros resultados de esta tendencia omnipresente en los setenta. Por otra parte, el término acuñado por un crítico "La Era Plástica de los Cómics" reina a lo largo y ancho de los títulos actuales de Marvel y DC. 
Definitivamente, cualquier análisis para descubrir el atractivo de los X-Men debe ocuparse de la caracterización. Si el lector no es capaz de preocuparse por los personajes de una obra de ficción, entonces su destino no significará nada para él. Si los personajes no tienen profundidad, entonces no podrán enseñarle al lector nada sobre sí mismos. Por eso, sin una buena caracterización las aventuras de un cómic no son más que un desfile de personajes desprovisto de significado. La serie de los X-Men ha triunfado gracias a la habilidad de sus autores para hacer que sus personajes parezcan reales. Stan Lee y Jack Kirby los proveyeron de su atractivo básico, Roy Thomas intentó desarrollarlos durante la siguiente fase, y Chris Claremont, John Byrne y Dave Cockrum profundizaron en el concepto. Si, los X-Men son mutantes con super-poderes, pero su dicotomía esencial es que además de sus extrañas apariencias y habilidades, son seres humanos muy parecidos al lector. 

Desde el principio, en sus Cuatro Fantásticos Stan Lee intentó romper con la tradicional unidimensionalidad de los cómics de los héroes de la DC, pero veinte años después, los Cuatro Fantásticos tienen un aspecto estereotipado. En manos un poco menos talentosas, los rasgos de personalidad tan frescos y a la última de Spider-Man han degenerado en un cliché rutinario. Por su parte, los miembros de los "nuevos" X-Men han desarrollado personalidades atractivas con muchas aristas. Por ejemplo, Tormenta posee un estilo parecido al de una diosa o un componente de la realeza, pero tambien es una cálida sustituta de una hermana mayor para el grupo. La personalidad de Cíclope todavía sigue siendo algo taciturna, pero también ha ido descubriendo cuáles son sus sentimientos hacia los demás, y como líder es más confiado y ha desarrollado una especie de sentido del humor. Lobezno es una creación magnífica que hace gala de un temperamento volcánico y un ardoroso comportamiento en el combate. Pero sus estallidos de rabia no están interpretados de una forma cómica como los de La Cosa, y tampoco es un violento y torpe (aunque inocente) monstruo como Hulk, ni un noble salvaje como Conan. Es más complejo que cualquiera de estos tres personajes. Lobezno se ve atraído por la violencia, y por eso teme perder su raciocinio y abandonarse del todo. De alguna forma, su potencial para el salvajismo es capaz de lograr que sus deseos de ser amado, de amistad y de paz de espíritu sean más afectuosos por contraste. Incluso Xavier, que una vez fue un mentor severo, se ha convertido en un padre sustituto emocionalmente vulnerable para los X-Men y en el amor de Lilandra
Todas estas aristas de personalidad consiguen que los X-Men conquisten a sus lectores. Puede que no sepamos lo que es sentirse un dios encerrado en el cuerpo de un humano, o qué significa ser un psicótico o un demonio teleportador, pero en los X-Men observamos trazas de las personas que conocemos y de las propias. Finalmente, los X-Men no son demasiado diferentes de nuestros allegados. A pesar de sus poderes sobrehumanos, los Hombres-X son algunos de los personajes realistas más concienzudamente retratados en los cómics mainstream actuales, y definitivamente se encuentran entre los más agradables. Por eso, lo que mejor distingue a los X-Men es que son una pandilla de superhéroes a la que cualquiera de sus lectores le gustaría conocer.  

miércoles, 12 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 3

Various - Teenage Treats Vol. 3
(Xerox, 1998)

A1 - The Surgeons - Sid Never Did It
A2 - The Dregs - Schoolgirls In Bondage
A3 - Intravein - Speed Of The City
A4 - Vom - Electrocute Your Cock
A5 - Klips 1988 - Ultimatium
A6 - Blitzkrieg Bop - Bugger Off
B1 - The Friction - Murder
B2 - The Exile - Facist DJ
B3 - Para-Noia - Money = Time
B4 - The Exits - Apathy
B5 - The Dregs - Dregs Of Humanity
B6 - The Surgeons - Breaking Rocks On Rikers Island

AQUI.

lunes, 10 de abril de 2017

BRAINPOWERED 9: CINCO MIL MILLAS, por Warren Ellis

Odio Los Ángeles.

Odio Los Ángeles porque es una ciudad que no ha sido diseñada para humanos. Está diseñada para automóviles. No necesita seres humanos. Un día llegará a estar poblada de nada, excepto de coches robot haciendo cabriolas por las carreteras de una ciudad donde los seres humanos nunca estuvieron destinados a estar.

Mientras me fumo un cigarrillo después de cenar en alguna parte de L.A., veo a un Loquísimo Vagabundo con un megáfono. Lo levanta hasta sus labios para ponerse a hablar, a anunciar algo, a hacer una Proclamación, pero luego se lo piensa mejor y vuelve a bajarlo. Lo levanta de nuevo. Pero nada. No es el momento. Se sube al autobús decepcionado. Algo marcha mal. Su megáfono cuelga de su mano. Tal vez no había ningún tímpano de policía cerca.

También odio Los Ángeles porque no es una ciudad. Son seis o siete ciudades atrapadas por ciento veintiún mil kilómetros de carretera. Estoy escribiendo esto en Burbank. Burbank parece una de esas ciudades medio vivas, como Canberra, donde la gente conduce por la mañana y deja de hacerlo completamente por la noche. Este hotel es como una colonia en mitad de Marte. No hay ninguna cosa viva a la vista. Y en la distancia, los coches gritan y empiezan a tramar algo en la oscuridad.

Los muy bastardos.

BAILE DE SEGURIDAD

Acudo a la emisora de televisión por cable que está alojada en el edificio de la Big Media Corporation. Me dicen que como hay unos estudios de televisión, aquí tienen dos niveles de alta seguridad. El nivel uno es un aburrido drone de Pinkerton que se pega debajo de nuestro coche para barrerlo con la intención de comprobar si Osama Bin Laden se ha aferrado al chasis. El nivel dos es un tipo deprimido con un contador que me pide el nombre y después lo escribe en una etiqueta engomada que me pega a la solapa. Presumiblemente, esta etiqueta engomada me hace invulnerable a violentos bombardeos, duchas de ántrax y bolsas de gas sarin.

Los Ángeles está disgustada con todo el mundo. No entiende por qué los terroristas no la han atacado todavía. Porque es una ciudad importante. Porque es Hollywood. Seguramente los viles y malvados Al Queda querrán destruir Hollywood, ¿no es cierto? Entonces, ¿dónde están? ¿Es que la han dejado relegada? L.A. mira fijamente a su teléfono móvil, desesperada porque la validen con destrucción masiva sin sentido.

ACCIÓN

Me he reunido con mis amigos Productores y el Guionista. El guionista llega pálido y nervioso. Está en pleno proceso de la decimoquinta reescritura de una adaptación. Lleva mucho tiempo en el negocio y ha tenido mucho éxito. Pero a pesar de ser un guionista profesional, sigue siendo humano. Le han preguntado si puede hacer que el segundo tramo del guión sea más verde. Y más galés. Y que salga un perro. No aguanta más. Hace un ruido terrible como cuando apuñalan a un perro. Sus oídos sangran. Se rasga los pantalones y se caga en el suelo.

El camarero pasa por allí, mira al suelo y dice, "¿Quién ha derramado esta estupenda comida americana?"

Pronto la limpiarán con agua del grifo, la volverán a pasar por la sartén y me la venderán como desayuno por 20,99 dólares más impuestos.

RUIDO

Me encanta el nuevo sampler en CD de de la Wasp Factory. Si te gustan cosas como VNV Nation, entonces Goteki y el resto de la escudería Wasp Factory es para ti. Entra en su página para echar un vistazo. Diles que yo te he enviado. El mánager de la compañía, Mark Eris, también escribe una columna de vez en cuando: www.opi8.com.

EL RUGIDO DEL MAQUILLAJE

Estaré firmando en la famosa tienda de novelas gráficas Isotope Comics de San Francisco el 16 de noviembre. También harán una fiesta por la noche. Los datos de contacto se pueden conseguir en su página. Pégales un toque.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002-2004.)

viernes, 7 de abril de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 2

Various ‎- Teenage Treats Vol. 2
(Xerox, 1997)

A1-The Wasps - Teenage Treats
A2-Tours - Language School
A3-The Dole - New Wave Love Doll
A4-Screams - Paper Dolls
A5-Warm Jets - Big City Boys
A6-Red Rage - Total Control
B1-Jimmy Edwards & The Profile - Nora's Diary
B2-Strike - Teenage Rebel
B3-The Flys - Saturday Sunrise
B4-The Dyaks - Gutter Kids
B5-The Exile - Real People
B6-Neon Hearts - Answers

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miércoles, 5 de abril de 2017

X-MEN: EL SECRETO DETRÁS DEL ATRACTIVO DE LA X (PARTE 3 DE 4)

Por Peter Sanderson para The Comics Journal nº 74 (1982). Traducido por Frog2000. Parte 1, parte 2.

Pero todavía no hemos señalado los motivos por el que X-Men logra ser diferente del resto de series. Uno de los aspectos más significativos que la distingue incluso más que a la Legión o a los Titanes es que sus personajes son mutantes. No solo son humanos ordinarios que simplemente han conseguido super-poderes, o incluso alienígenas super-poderosos que se mezclan bastante bien en una sociedad "normal y corriente". (Por cierto, ¿cuántos "Legionarios" se parecen a un alienígena en la actualidad?) Los X-Men se definen por el hecho de que son diferentes del resto de la Humanidad. Viven apartados de la Sociedad en su mansión, sus contactos con el resto de humanos parecen ser limitados, sus poderes sirven como un recordatorio constante de que son diferentes, especialmente en el caso de los incontrolables haces oculares de Cíclope. En algunos casos, incluso la apariencia de los X-Men es diferente de la de los humanos ordinarios: El Ángel y sus alas, la Bestia y su pelambrera, sus orejas puntiagudas, su dentadura y su bulbo raquídeo como el de un simio, y sobre todo, Rondador y su piel azul, colmillos, manos de tres dedos, pies de dos y cola. Se podría decir que desde cualquier punto de vista, la Bestia y Rondador padecen por culpa de sus deformidades. Un puñado de Hombres-X son extranjeros que recientemente han empezado a vivir en los Estados Unidos, una tierra extraña. Rondador es alemán, Coloso de la Unión Soviética, y aunque nacida en América, Tormenta se ha pasado toda su vida en África. Algunos de ellos pertenecen a minorías: Tormenta es una mujer negra, Espíritu es judía. En X-Men nº 150 se puede observar el paralelismo entre mutantes y minorías perseguidas, donde se revela que cuando era niño, Magneto fue prisionero de Auschwitz, y que hasta donde él sabe, a lo largo de los años toda su familia ha sido exterminada. Todas estas distinciones refuerzan la impresión de que la identidad básica de los X-Men es la de ser mutantes. Para el lector, la palabra "mutante" puede simbolizar cualquier razón que le haga sentirse excluido de la Sociedad, sea por su sexo, raza, creencia, apariencia física, talento especial que sea malentendido o capaz de provocar celos, o cualquier motivo personal del propio lector. El poder que conlleva el concepto mutante consigue que X-Men sea una serie única. 
Además, los X-Men están más auto-contenidos en su propio mundo que la mayoría de series de Marvel. Incluso disponen de un concepto organizativo propio: los X-Men son mutantes que combaten contra mutantes malvados como Magneto, villanos que intentan aprovecharse de los mutantes como Saurón, o enemigos que intentan aprisionarlos o asesinarlos como los Centinelas. Por lo tanto, aparte de otros villanos que han pasado por el título, como el Doctor Muerte (nºs 145-147) o incluso Drácula (nº 159), las amenazas de los X-Men son conocidas primordialmente por "pertenecer" a su propio mundo. Es una situación bastante diferente de la de los Vengadores, los Cuatro Fantásticos, Hulk y demás, porque cada uno de ellos están continuamente combatiendo contra unos adversarios que ya han aparecido en las otras series. Lo que una vez, y hasta cierto punto sigue siendo uno de los puntos fuertes de Marvel, el hecho de que la mayoría de las series estaban inter-conectadas, hoy en día ha llevado hasta una creciente homogeneización: casi todas parecen la misma. A lo largo de los años, los X-Men también han ido acumulando un gran elenco de personajes secundarios, extendiéndose por todo el mundo, e incluso por el Espacio. Por lo tanto, sería posible asegurar que en la Patrulla-X se puede encontrar un cosmos mutante propio dentro de un Universo Marvel mayor. Todo esto le da a la serie mayor cohesión y una personalidad distintiva que también logra que se distinga del resto de colecciones de Marvel, ciertamente mucho más que cualquier otra serie de superhéroes actual exceptuando a Daredevil, que actualmente está evolucionando en una mezcla de cómic de superhéroes y cine negro en lugar de seguir siendo una serie de superhéroes "puros" como los X-Men.
Muchas de las series de superhéroes actuales importantes se resienten de su longevidad. Después de veinte años de historias, resulta asombroso que Spiderman siga conservando vitalidad alguna. Si después de cierto punto se someten a revisiones que las devuelven a sus raíces y las envían en nuevas direcciones, las series de larga vida son capaces de conseguir mantener su poderío creativo. Las revisiones más radicales fueron las de Flash, Green Lantern, Hawkman, Atom y la Sociedad de la Justicia a finales de los cincuenta y principios de los sesenta. Los nuevos personajes asumieron los roles de aquellos personajes de la Golden Age. Se les vistió con nuevos uniformes, se les otorgaron nuevos personajes secundarios, nuevos y más dramáticos antecedentes, y en el caso de Atom, incluso nuevos super-poderes. La Sociedad de la Justicia fue renombrada como La Liga de la Justicia, con una composición casi totalmente nueva. Al convertirse en editor de Batman a principios de los sesenta, Julius Schwartz, que fue quien había transformado todas las series de la Golden Age antes comentadas, revitalizó una serie completamente moribunda despojándola de toda la basura que había ido acumulando a lo largo de veinte años: Batwoman, Bat-sabueso, Bat-Mite, los argumentos de ridícula seudo-ciencia ficción, e incluso de la mayoría de villanos disfrazados de saldo. De nuevo, Batman era un detective en un mundo comparativamente realista. Después de que Batman nuevamente se volviese obsoleto después de la ofensiva "camp" de finales de los sesenta, la serie sufrió otra revisión que la acercó aún más a su idea primordial. La atmósfera oscura de las historias del Batman de los treinta y cuarenta hizo de nuevo aparición, así como la cacería obsesiva de los sanguinarios criminales. Con cada cambio, el estilo de dibujo y escritura de la serie también fue sofisticándose cada vez más, encontrando un tono decididamente más contemporáneo. 
De modo significativo, este proceso ha continuado hasta la fecha actual en las series que han generado una respuesta más entusiasta por parte de los aficionados. Los Nuevos Titanes no son una simple continuación de la vieja serie de los Titanes. Los creadores del nuevo título solo han aprovechado su nombre, su premisa básica (un grupo de superhéroes adolescentes que actúan por su cuenta) y a unos cuántos de los miembros originales. En el caso de uno de ellos, Wonder Girl, transformando considerablemente su personalidad. Todo lo que aparece en los Nuevos Titanes es nuevo, y hasta el momento rebosa vitalidad. Parece tan contemporáneo que es imposible confundir a los "Nuevos" Titanes con una serie creada antes de los ochenta. El caso del Daredevil de Frank Miller es bastante similar. Daredevil llevaba atravesando toda una década de mediocridad rebosante de aventuras de pésima ciencia ficción, historias de terror estúpidas, imitaciones saltarinas de James Bond, y los enésimos combates habituales con antiguos enemigos. Miller volvió a la caracterización y los argumentos de los primeros números, y luego los empujó en una nueva dirección, hacia un mundo realista de crímenes urbanos totalmente diferente de todo lo que se suele ver en las series de Marvel.

(Continuará)

lunes, 3 de abril de 2017

BRAINPOWERED 8: NORUEGA, por Warren Ellis

Este verano lo he pasado en Noruega intentando tomarme un descanso mental y buscando un lugar fresco donde escribir. Es la fantasía personal de un pequeño escritor que suelo disfrutar unas pocas veces al año: encontrar un lugar interesante donde escribir, para quedarme aunque sea remotamente empapado del acto de escribir. Por supuesto, sé que es completamente pretencioso, pero el romántico acto ligeramente enloquecido que conlleva me atrae un montón. Como Noel Coward escribiendo Blithe Spirit (Un espíritu Burlón, 1941) en Portmeirion o Hemingway escribiendo en París, todo eso. Incluso algo tan sencillo como alquilar una habitación de hotel con una vista decente en Londres me funciona de forma parecida. Así que me marché a Oslo durante unos días, para ver a un amigo y para pasear en general.

Noruega mantiene una extraña relación con los cómics. Por lo que he podido ver, gran parte del material autóctono se publica en forma de tiras de cómic y como fanzines. De vez en cuando se pueden ver algunas obras históricas bellamente reproducidas en un formato de álbum europeo, pero lo que más se encontraba en los quioscos noruegos (y esos quioscos están repletos de cómics) son grandes recopilaciones de CONAN o de EL FANTASMA QUE CAMINA. Ese tipo de cosas. CONAN lleva siendo popular en este país desde hace años. El antiguo artista de CONAN, John Buscema, se pasó por Noruega hace unos años para asistir a una convención no mucho antes de su muerte. Supuestamente hacía buen tiempo.y algunas muchachas rubias se sentaron en su regazo (conozco a una de ellas).

Durante años, el cómic más popular en este país ha sido (de nuevo) una tira que se ha vendido por toneladas: ERNIE, del dibujante estadounidense Bud Grace. Grace, que no es que fuese tratado exactamente como un dios entre los lectores de su propio país, amaba Noruega, sobre todo porque lo mantenía en funcionamiento. Pude conocerlo en un festival al norte, a finales de los noventa. El hombre de pelo cano y despeinado que había dejado la física nuclear para convertirse en dibujante, bajó del avión en el aeropuerto de Bergen para encontrarse a una multitud de fans que lo esperaban en el recinto de llegadas con un puñado de tomos para que se los firmase. Este año, mi amigo me ha dicho que la publicación de ERNIE se ha suspendido en Noruega. Lo mismo ha ocurrido con mi trabajo. En la actualidad, en Noruega las cosas no marchan demasiado bien en el medio del cómic. Por otro lado, John Buscema ha muerto y nadie está haciendo cómics de CONAN.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002-2004.)