miércoles, 30 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (9/12): CRYPTIC SLAUGHTER - LIFE IN GRAVE


Cryptic Slaughter - Life In Grave
(Not On Label, Cassette, Single Sided, 1985)

A1-Flesh Of The Wench
A2-Necessity Supreme
A3-Life In Grave
A4-War To The Knife
A5-Rest In Pain

Fue cuando escuché por primera vez a Cryptic Slaughter cuando por fin pude confirmar cuál es el punto de ruptura con el hardcore, esa fina línea que separa el estilo de punk acelerado de una banda del speed metal de la siguiente. Alabados como pioneros que fueron del género, su demo (remasterizada en años recientes con un sonido inflado que le quita encanto al tumulto desvencijado de esta maqueta), los de Santa Mónica querían parecer una taladradora, y a veces lo consiguen, pero temas como "War To The Knife", que buscan la contundencia sobre cualquier cosa, terminan comunicando en su lugar los momentos absolutamente divertidos que los entonces tres componentes de la banda experimentaron mientras estaban grabando.

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martes, 29 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (8/12): CIRCLE JERKS - WöNDERFUL


Circle Jerks - Wönderful
(Combat Core, 1985)

1-Wönderful
2-American Heavy Metal Weekend

Circle Jerks son los artífices de uno de los álbumes más reconocidos del hardcore punk de todos los tiempos, "Group Sex", donde se ventilaban catorce temas en quince minutos y pico. Sin embargo, en siguientes tentativas empezaron a perder fuelle y se convirtieron en una banda punk del montón. En algunos de sus discos como "Wönderful" (de donde se desgaja este single de dos canciones editado en 12"), el grupo vuelve a las andadas, si no musicales, por lo menos en intenciones. Restemos importancia a la convencional tonada punk de la cara A (la diéresis en la "o" es una evidente chanza), y fijémonos en el tema de la cara B titulado con toda la mala baba "American Heavy Metal Weekend", donde los Jerks se ponen ácidos y parodian y se recochinean de la moda heavy metal del momento. La música es un calco de ese estilo tan caricaturesco con el que se pronunciaban cientos de chavales con aspecto de mamarrachos (o superhéroes) embutidos a presión en licra, y las letras juegan al despiste y expulsan ácido mientras se cachondean de los yanquis blancos del metal, tan orgullosos de su país, que compran instrumentos extranjeros (japoneses, ingleses y etcétera) para propagar "mensajes" bastante rednecks. Lástima que del disco homónimo de los Circle Jerks no valga la pena más que la mitad de las canciones, pues de tanto remedar a bandas de jevi, el grupo termina convirtiéndose en lo simulado.

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lunes, 28 de noviembre de 2016

MATT GROENING, UNA ENTREVISTA DE GARY GROTH (PARTE 2 DE 8)

Matt Groening, una entrevista de Gary Groth.
(The Comics Journal 141, abril de 1994. Parte 1 de 7.) Parte 1.

Groth: ¿Crees que llegó a influir profundamente tu concepción sobre el medio del cómic?

Groening: Antes incluso de empezar a leer, me acuerdo de estar gateando por la sala de mi casa, enredando con algunos libros de ilustraciones. Había uno de Ronald Searle titulado "The Female Approach" en el que aparecían una serie de dibujos de las The Belles of St Trinian's, una escuela para chicas llena de delincuentes que solían apuñalarse unas a otras con tijeras. Era brutal para alguien de cuatro años, recuerdo que se me ponían los ojos como platos. Justo en mitad de ese libro aparecía una escena de dos páginas llamada "The Fall of St. Trinians" [La caída de St. Trinians] que consistía en un dibujo muy, muy detallado de cómo las chicas estaban quemando la escuela y torturando a los profesores y a los estudiantes que no se habían rebelado. Esa supuso una de mis mayores influencias.

Groth: Ciertamente tuvo que llamarte mucho la atención.

Groening: Suele haber demasiada preocupación acerca de cómo las imágenes e ideas son capaces de afectar a los niños de una forma adversa, pero recuerdo que cuando yo era un crío estaba fascinado por ambos extremos de los esfuerzos humanos, y en mayor medida por los del lado negativo, la muerte, la violencia y  otras cosas mórbidas por el estilo, porque me daba cuenta de que eso es lo que más suele sacar a las personas de sus casillas.

Groth: ¿Qué hay de la E.C.?

Groening: También solía tener sus cómics cerca, pero mi hermano y sus amigos los criticaban bastante, porque decían que tenían demasiada letra y eran aburridos. Mark tenía algunos amigos que se habían montado una casa-árbol secreta encima del garaje, y la única forma de acceder a ella era subiendo por una escalera de madera cerca de la pared, y cuando estaba arriba te tenías que arrastrar por un tablón verdaderamente estrecho. Recuerdo que nos pasamos años mirando hacia arriba, sin atrevernos nunca a subir. Por fin, cuando cumplí siete años tuve los arrestos necesarios para subir por la escalera y caminar por el tablón, y me encontré con todo un cargamento de cómics que alguien se había dejado abandonado allí, y todos eran magníficos cómics de los cincuenta, también había algunos números de la revista MAD.

Groth: ¿También te empezaste a interesar a finales de los sesenta y principios de los setenta por los cómics de superhéroes mainstream de la DC y la Marvel?

Groening: Solía leer Batman y Superman, pero me parecían una pérdida de tiempo. Cuando iba a sexto, descubrí Spider-Man, y pensé que era un material increíble. Los primeros cuarenta números de la serie me atraparon completamente, pero luego fui perdiendo interés. En esa época me gustaban otros cómics de la Marvel, como los Cuatro Fantásticos y Thor. El dibujo me parecía asombroso. Steve Ditko era mi favorito, porque no parecía estar a la moda y sus personajes resultaban bastante desagradables. Por esa época, mis precoces y pequeños colegas y yo solíamos ir a una librería del centro de Portland y rebuscar en la sección de arte para adultos, donde nos podíamos encontrar con algunos tomos de historietistas antiguos, de esa forma fue como descubrí muy pronto la historia de los cómics, los Katzenjammer Kids, Krazy Kat, Yellow Kid. Me fascinaban. Luego descubrí a Saul Steinberg del New Yorker, y me pasé unos cuantos meses intentando imitarlo.

También nos montamos un club que se llamaba el Creature Club, porque nos fascinaban los monstruos y todo lo macabro. Amábamos revistas como Famous Monsters of Filmland, las películas de Ciencia Ficción y las historietas de Charles Addams. La cuota de socio del club consistía en todo el dinero que pudiésemos reunir. Ahorramos cerca de 25 o 30 dólares y empezamos a buscar Famous Monster of Filmland y nos compramos todos y cada uno de los números. En nuestra casa-árbol secreta, un edificio abandonado que estaba cerca de donde vivíamos, fuimos capaces de reunir una gran colección de revistas de monstruos y Playboys. Desafortunadamente, unos chicos mayores invadieron la casa y nos quitaron la colección. Mis amigos y yo empezamos a dibujar cómics en sexto. Primero empezamos a parodiar los de Batman, solíamos dibujar versiones bastante libres de ese personaje, y luego ya empezamos a crear nuestros propios personajes. El primero que me inventé fue un niño que se llamaba Joe, que era como el precursor de Akbar y Jeff. Tenía una nariz muy larga y los dientes de abajo le sobresalían, mientras que sus dos ojos tenían el mismo tamaño que la nariz, algo que yo pensaba que era tremendamente hilarante.
Groth: Estudiaste en el Evergreen State College.

Groening: Empecé allí en el ´72.

Groth: Se suele describir el Evergreen como un colegio experimental. ¿Podrías comentarnos un poco cómo era?

Groening: En los sesenta había un montón de palabrería sobre la educación progresista, pero la realidad era que los colegios más progresistas solían ir parejos a las Universidades más importantes o estaban en la casa de alguien. Evergreen era un instituto fundado por el Estado que empezó en 1971 y que quería alcanzar ciertos logros progresistas: allí no había cursos, ni clases obligatorias, y en general, la forma de estudiar era bastante independiente. Para mí era lo ideal.

Me pasé peleando con profesores y la administración durante todo el tiempo que estuve en el instituto. En realidad, ir al instituto me parecía excitante gracias a todas esas manifestaciones en contra de la guerra y también por la contra-cultura que se respiraba allí, era muy divertido. Pero Evergreen estaba muy bien, porque era la primera vez que acudía a una institución en la que no tenía que pelearme para hacer lo que quería, y para un niño como yo esa era la mejor forma de seguir estudiando.

Groth: Me parece que no te gustan demasiado las estructuras disciplinarias.

Groening: No, en realidad creo en la disciplina. Evergreen era un lugar muy disciplinado. Pero también creo en la flexibilidad. Algunos estudiantes responden bastante bien a la disciplina aplicada por alguien, otros no lo hacen, y tampoco creo que la creatividad tenga que ser despreciada o desaprobada de la forma en que he visto que suele hacerse. Creo que todo lo que he logrado hasta ahora ha sido a despecho de mis estudios en lugar de gracias a los mismos.

Groth: ¿Cómo llegaste a convertirte en el editor del periódico del campus de Evergreen?

Groening: Estuve escribiendo artículos durante un par de años para el periódico, y solía pasarme por su oficina. Era divertido, así que acabé involucrándome cada vez más. En el colegio no habíamos recibido clases de periodismo ni nada parecido. Las noticias del periódico eran muy irreverentes. Yo pensaba que el humor bienintencionado sería recibido positivamente por todo el mundo, pero no conseguimos más que quejas airadas. Nos metíamos con la gobernadora del Estado, una mujer que era virulentamente anti-ecologista llamada Dixie Lee Ray. En el Colegio también nos criticaron algunas otras cosas, porque como se veía asediado por legislaciones estatales por ser un paraíso para "los hippies, poetas y revolucionarios", tal y como comentaba la propia senadora, había un montón de gente que se creía que estábamos haciéndole un flaco favor a la institución. Pero yo sentía que mi forma de hacer periodismo era lo que debería enseñarse en sus cursos.

Groth: ¿Te refieres al lema del Colegio: "Lograr las cosas sin esfuerzo"?

Groening: [Risas.] Claro. Bueno, recibimos un montón de duras críticas en algunos de los cursos de Escritura y Arte, supongo que lo que estaba haciendo era buscar problemas.

Groth: ¿Qué tipo de cosas solías escribir en el periódico?

Groening: Escribía todo tipo de cosas de interés local, algunas críticas de libros que había leído, hacía algunas historietas. Allí fue donde me topé con algunos historietistas de mucho talento: Lynda Barry, Steve Willis, Charles Burns, y otro tío que ahora está desaparecido, Jim Chupa.
Groth: Creo que alguna vez has comentado que fue Lynda Barry quien te animó a ti a hacer historietas, ¿no es cierto?

Groening: A mediados de los setenta el movimiento underground de los comix estaba prácticamente muerto. Lo único que recuerdo que se podía encontrar en esa época era Arcade, y parecía una revista solitaria que anhelaba tiempos pasados, como si se hubiese pasado una moda y no hubiese nada que la reemplazara. También es cierto que yo no creía que alguna fuese a tener la oportunidad de ganarme la vida haciendo cómics, porque tenía bien presente cómo era mi dibujo y las cosas que me interesaban.

Entonces llegó Lynda Barry, que en ese momento estaba haciendo historietas como diversión privada. Me cambió los esquemas. Se lo pasaba estupendamente haciendo lo que se le ocurría, sin obedecer regla alguna, sin saber qué es lo que iba a pasar a continuación. Los comix underground estaban repletos de cosas chungas y alucinatorias, arengas contra la policía y los padres, pero Lynda se encontraba del todo en otro plano.

Groth: Parece que en tu caso has intentado evitar por completo los elementos verdaderamente escatológicos del underground. ¿Fue una decisión que habías tomado de forma consciente, o era más una cuestión de que te estabas dirigiendo en otra dirección que te interesaba más?

Groening: A mí me encantaba el Zap! y Robert Crumb, pero no me gustaba el material más airado. Al principio me dije: "Seguro que esta es una fase por la que tienen que pasar los historietistas, pero tío, si ahora están haciendo esto, ¿qué es lo que van a hacer dentro de unos años?". No me daba cuenta de que esos tíos estaban en lo más alto en ese mismo momento.

Siempre he querido alcanzar al gran público. Supongo que en tu camino te puedes encontrar con unos cuántos obstáculos, como ciertos símbolos y palabras tabúes, y creo que eso te garantiza que tu mensaje no vaya a llegar hasta donde debería. Puede que si otra gente no hubiese peleado esas batallas, hubiese tenido que hacerlo yo, pero como ellos lo estaban haciendo bastante bien, yo podía dedicarme a otras cosas.

(Continuará)

viernes, 25 de noviembre de 2016

SURF PUNKS


Surf Punks ‎- Surf Punks
(Day-Glo Records, 1979)

A1-My Beach
A2-Shoulder Hopper
A3-The Dummies
A4-Beer Can Beach
A5-Surfer's Nitemare
A6-I Live For The Sun
A7-My Wave
A8-Meet Me At The Beach
B1-Big Top
B2-Somebody Ripped My Stick
B3-Letter From Hawaii
B4-Can't Get A Tan
B5-The Surf Instructor
B6-Punch Out At Malibu
B7-Bird Bathroom

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jueves, 24 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (7/12): BLACK FLAG - ANNIHILATE THIS WEEK


Black Flag -– Annihilate This Week
(SST Records, 1986)

A-Annihilate This Week
B1-Best One Yet
B2-Sinking

Si cualquier seguidor de los primeros y estupendos Black Flag de Ron "Chavo" Reyes o Dez Cadena se hubiese podido enterar anticipadamente de hacia dónde iba a evolucionar el proyecto Black Flag con la incorporación del desmesurado Henry Rollins, habría alucinado (y en muchos casos, se habría decepcionado.)

Estos Black Flag más abiertos a la experimentación y a la influencia del hard-rock y el metal son los dueños de una enorme producción durante esta etapa, aunque en muchos casos sus productos revistan de un menor interés. Desde plomizos spoken-word de la reina del baile como "Family Man" (¿no podrían haberse editado bajo otro nombre?), pasando por los discos intragables, soporíferos, excrementicios -elige tú mismo el adjetivo- instrumentales que, me temo, dieron origen a plagas musicales como el peor post-rock. Pero al César lo que es del César, sus aciertos fueron monumentales, y en su haber disponen de maravillas como el tema "My War" o este "Annihilate This Week" donde Kira y Greg Ginn ejercen de sólido apoyo instrumental  a las venenosas elucubraciones del cantante. Es esta una canción (por no hablar de la sufrida "Sinking") que habla en primera persona a esos adolescentes que se emborrachan los fines de semana (casi todos), atestado de guiños a la música contemporánea que más se estaba escuchando en cualquier garito de barriada, el sempiterno "jevi" .

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

MATT GROENING, UNA ENTREVISTA DE GARY GROTH (PARTE 1 DE 8)

Matt Groening, una entrevista de Gary Groth.
(The Comics Journal 141, abril de 1994. Parte 1 de 7.)

No puedes escapar de su presencia: esa sonrisa amenazadora, su frente de Frankenstein. Se te queda mirando con maníaca agudeza de estudiante desde portadas de revistas, camisetas, estanterías de tiendas de juguetes. Literalmente está por todas partes: "¡Cómeme el culo, tío! ¡Cómeme el culo!" ¡Aaaaaaaargh! Es Bart Simpson, el último monstruo creado por el merchandising. Pero Bart no es Garfield. Desafiando en apariencia aquella regla básica que afirma que la popularidad de un artefacto de la cultura pop americana es inversamente proporcional a sus auténticos méritos, no solo es que los Simpsons sean un fenómeno popular, sino que es uno de los mejores programas comerciales que se están emitiendo ahora mismo en la televisión. Los Simpsons son televisión de calidad. Algunos tenemos bien presente que tan débil elogio se debe en su mayor parte a Matt Groening, el creador del programa y su inspiración creativa más importante. Groening empezó su carrera en lo setenta dibujando historietas en el más completo anonimato. Su tira de cómic sobre los horrores cotidianos de la vida en Los Ángeles y la exasperación provocada por la sociedad actual, "Life In Hell", fue publicada por primera vez en el L.A. Reader en 1980. Groening ha continuado escribiéndola y dibujándola todos estos años y puedes encontrarla en periódicos semanales alternativos de casi todas las ciudades norteamericanas. Además la tira ha sido recopilada en tomos. Los Simpsons aparecieron por primera vez en 1986 como varios cortometrajes de animación que aparecían en The Tracey Ullman Show, un programa de variedades ya cancelado que formaba parte de la programación estrella de la cadena Fox. Fue el productor del programa, James L. Brooks, quien eligió a Groening para hacer dichos segmentos y quien convenció definitivamente a la Fox de arriesgarse con un show de dibujos animados de media hora para adultos en horario de máxima audiencia. Groening le ofrece todo el crédito a Brooks, quien ya tenía un historial de éxitos en Hollywood (fue el creador de sitcoms televisivas como Taxi y The Mary Tyler Moore Show, y director de películas como Terms of Endearment [La fuerza del cariño, 1983] y Broadcast News [Al filo de la noticia, 1987]) de proteger a la a menudo controvertida serie de convertirse en algo vetusto por culpa de los mandamases de la cadena Fox. Groening ha recibido muchas críticas de sus colegas animadores e historietistas, la mayoría inmerecidas. Tal y como el propio autor ha comentado, con su serie y su tira de cómic le ha "tocado la lotería cartoon", pero esta es una suerte bastante difícil de tragar. El último año Groening comentó en la revista de Los Angeles Times:"El hecho de que yo sea un ejecutivo de televisión es una auténtica mascarada". Más sabelotodo que iconoclasta, el artista se pasea por los Estudios Fox vestido con camisas hawaianas y pantalones cortos entre el resto de ejecutivos embutidos en trajes caros. En la siguiente entrevista, realizada en febrero, nos enteraremos de cómo ha podido sobrevivir un sabelotodo en dicho ambiente. Y la verdad es que le va bastante bien, gracias.
Groth: En algún sitio he leído que lo que intentabas hacer era entretener y subvertir.

Groening: Creo que debes intentar entretener al público antes de subvertirlo. Aunque según me he ido haciendo mayor, la subversión se está convirtiendo en algo que me parece cuestionable. No sé si con este tipo de material puedes ser capaz de cambiar la forma de pensar de alguien. Creo que en  realidad lo que haces es contentar a personas que ya estaban de acuerdo contigo desde un principio. 

Groth: Supongo que eso es algo que no puedo evitar preguntarte: ¿qué o a quién crees que estás subvirtiendo, o te gustaría subvertir, con tus dibujos animados? 

Groening: Mi meta tan solo es ofrecerle una alternativa al público y enseñarles que hay algo más aparte de la basura mainstream que les están presentando como si fuese lo único. Sé que decir que lo que yo hago tiene algún tipo de valor puede parecer una suposición egocéntrica, porque en realidad yo también formo parte del mercado. 

También me parece presuntuoso por parte del mundo alternativo comentar que el mainstream no tiene remedio. Cuando me mudé a Los Angeles en 1977 y conocí a Gary Panter, solíamos sentarnos en el Astroburger de Melrose hasta muy tarde por la noche para compartir unas hamburguesas y planear cómo podríamos invadir los medios de comunicación. Nuestra idea era la de ir más allá y esparcir nuestras ideas por todos lados, en lugar de considerarnos a nosotros mismos mejores, o más refinados, o autores que solo iban a ser comprendidos por unos pocos. Esto ocurrió cuando los dos éramos unos completos desconocidos, en mi caso lo era incluso más que Gary. Gary había catado un poco la fama. Pero pasó bastante tiempo antes de que él se convirtiese en co-creador y ganase un Emmy por Pee Wee´s Playhouse [1986]. 

Groth: Creo que Gary y algunos otros artistas escribieron una especie de manifiesto artístico. Suena bastante similar a lo que acabas de comentar, eso de invadir los medios de comunicación. ¿Sabes algo sobre el tema?

Groening: Claro. Se titulaba Rozz Tox Manifesto. Gary lo escribió como algo personal a finales de los setenta.

Groth: Cuando estabais de charla en el Astroburger, ¿tuvisteis presente alguna vez la posibilidad de que podíais ser asimilados por los medios? ¿Era algo que os preocupase?

Groening: Lo considerábamos una especie de falso obstáculo. Hasta cierto punto, cada vez que te involucras en algún trato comercial eres asimilado, pero lo ideal es que también ganes algo diferente para ti en algún otro nivel. Nosotros pensábamos que sencillamente debíamos intentarlo para ver hasta dónde éramos capaces de llegar. Siempre puedes volver a auto-publicar comic-books fotocopiados si eso no funciona.

Me doy cuenta de que en tu caso tienes ciertas reticencias en cuanto al hecho de ser asimilado por alguna organización grande e impersonal.

Groth: Claro, me he esforzado todo lo que he podido para evitarlo.

Groening: Si puedes seguir tu propio camino en este mundo, me parece magnífico. Pero también creo que es importante no permitir ser asimilado por la otra parte, porque quizá entonces ni siquiera puedas trabajar.

Me refiero a que si eres un oscuro genio avant-garde e independiente, puede que nadie tenga acceso a tu obra y te quedes presumiendo todo el rato desde tu amarga superioridad sin que nadie te llegue a juzgar nunca. Y yo puedo hacer este tipo de declaración porque definitivamente hay una parte de mí que es exactamente así. Cada vez que hago algo para el consumo público, hay una parte de mí que me chilla: "No, no, no, ¡no lo hagas!" 

Invadir los medios significa tener que tratar con personajes aterradores que llevan trajes caros y fuman cigarros. Cuando por fin te reúnes con ellos no parecen tan aterradores. Y ya sabes, los cigarros también están bastante bien... [risas.]
EL PEQUEÑO CREADOR DE PROBLEMAS

Groth: Tu infancia transcurrió en Portland, ¿no?

Groening: Claro, en Portland, Oregon.

Groth: Tengo la impresión de que eras alguien capaz de crear problemas desde un principio.

Groening: Fui un niño problemático. Solía fastidiar a los profesores y directores desde el momento en el que empecé a ir a la escuela, y así continué durante el resto de mi época como estudiante. Si alguna medida o regla me parecía injusta, intentaba romperla.

Groth: ¿Siempre has dibujado?

Groening: Desde el primer momento en el que asistí a primer curso, recuerdo que siempre estaba garabateando. Probablemente me he pasado más tiempo haciendo garabatos en clase que haciendo cualquier otra actividad. Solía dibujar elaboradas escenas en hojas de papel, y cuando se me acababa el papel, lo hacía sobre el pupitre. Que los chicos no les prestaran atención irritaba un montón a los profesores. Algunos solo arrugaban las hojas y las arrojaban a la basura, pero otros las rompían en pequeños trocitos. 

Groth: Tu padre también era dibujante, ¿no es cierto?

Groening: Antes de que yo naciese mi padre trabajaba como historietista: solía hacer chistes de una viñeta, pero se dio cuenta de que la cantidad de gags que dibujaba y los que vendía no valían los 35 centavos que le daban por cada uno. Así que se metió en publicidad y más tarde en el mundo del cine.

Groth: ¿Te influenció lo suficiente como para que te aficionaras al cómic?

Groening: Cuando era un niño me regaló unos rottrings y un montón de hojas de papel. Solía dibujar un montón para los niños de la familia, y nos animaba para que nosotros también lo hiciésemos. En casa teníamos una biblioteca con varias antologías de historietas, y además mi padre estaba suscrito a cualquier revista de interés general nacional, porque así podía mirar los anuncios con ofertas de trabajo. Crecí entre un montón de cómics, y leyendo también el New Yorker, el Esquire y el Punch.

Además me leía los comic-books de mi hermano mayor, Mark. Tenía un gusto exquisito. Yo solía leer los cómics de la Disney, el Tío Gilito, el Pato Donald, y también la pequeña Lulú, así como un montón de antiguos cómics malísimos.
Groth: ¿Te enteraste de la explosión underground de finales de los sesenta?

Groening: Del todo. Creo que fue en el año 1966... descubrí un número de la revista Ramparts donde se informaba sobre una nueva música psicodélica de la que nunca había oído hablar antes, pero que sonaba muy bien. El artículo incluía fotografías de los pósters que se hacían en San Francisco y que eran imposibles de leer. Me encantaron. Descubrí que en el centro de Portland habían abierto un nuevo sitio llamado Psychedelic Shop. Me fui para allá vestido con mi uniforme de Boy Scout. Nuestro jefe de exploradores había reclutado a la tropa como voluntarios para que prestáramos servicio durante la Pascua en el Memorial Coliseum, pero me escabullí del servicio, crucé el puente y me metí en la Psychedelic Shop. Los hippies se rieron de mí, pero así es como conocí el ambiente psicodélico.

Poco después me enteré de la existencia de Zap Comix. Solía leer el Eye, una revista cultural para adolescentes. En el centro de cada uno de los números había un póster de dos páginas. En la parte trasera aparecían noticias con el encabezado: "Chispazos de última hora". En la esquina derecha de la parte de arriba de uno de los pósters aparecía reproducida la portada del primer Zap con el tamaño de una postal, era esa en la que Mr. Natural conducía un coche abombado. En portada se podía leer la frase "los Comix Zap son Comix Inestables", y esa pequeña imagen hizo que mi cerebro explosionase. Años después, cuando me tropecé con Gary Panter, me dijo que él había tenido una experiencia similar. Esa pequeña imagen parecía sugerirle al mundo del cómic un montón de posibilidades.

(Continuará)

martes, 22 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (6/12): DEATH - DEATH BY METAL


Death - Death By Metal Cassette
(Self-released, 1984)

A1-Legion Of Doom
A2-Evil Dead
A3-Beyond The Unholy Grave
B4-Power Of Darkness
B5-Death By Metal

"Antes de Death, existían Mantas. Esta fue la incipiente banda de instituto de Chuck Schuldiner cuyas maquetas sorprendentemente prolíficas y bien documentadas fueron capaces de triunfar (al menos si hablamos en cuanto a influencia, no a ventas, obviamente), sobre peores discografías de otros genios del heavy metal. [...] El atractivo para los antropólogos serios de las variadas influencias que recibieron el thrash y el speed metal reside en aquelarres completamente característicos de la banda como "Legion of Doom", "Death by Metal" y "Power of Darkness", todos ellos testamentos que reflejan la precoz visión y alcance de Schuldiner." Eduardo Rivadavia lo tenía claro en su reseña para AllMusicGuide. Seguramente fuese Death el primer grupo en dejar escapar para siempre las influencias hardcore y descubrir el estilo que junto con Possessed (y alguna pizca de los pioneros Venom) inauguraría su oportuno nombre, el death metal.

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lunes, 21 de noviembre de 2016

LOST IN TRANSLATION: UN FESTÍN NATURAL, "NASU" DE IOU KURODA (PARTE 4 DE 4)

Artículo de Bill Randall aparecido originalmente en The Comics Journal 258 (2004). Traducido por Félix Frog2000. Parte 1, parte 2, parte 3.

La forma de dibujar la escena de la cena de los protagonistas ilustra perfectamente lo habilidoso que es el autor para mostrar la rivalidad entre los dos hombres. Durante la conversación en la que el chaval empieza a explicar que ellos son dos personas que quieren vivir una vida tan normal como la de cualquiera, parece que esté dándose cuenta de la desesperación que subyace en sus propias existencias. Por su parte, Takama interpreta el papel de irónico abogado del diablo mientras intenta averiguar qué es lo que está sucediendo en realidad entre ellos. Toda la página consiste en un único dibujo de Takama, un grotesco primer plano de su rostro mientras está devorando el arroz, pero en un lateral  se puede ver una viñeta donde aparece la pareja. Aunque nos quede meridianamente claro quién reclama estar más cerca de Maruka de los dos, en los ojos de ella refulge cierto sentimiento ambiguo, porque se puede ver que nunca se posan sobre su compañero, e incluso parecen estar siempre buscando a Takama. 

Sin embargo, dicha rivalidad no es sexual, por mucho que Kuroda subraye la vida sexual de la vida de la pareja cuando los dos aparecen bañándose juntos desnudos. En realidad, entre todos los personajes está sucediendo algo más complejo que lo que se puede ver en la superficie. Maruka parece hastiada, y es mucho más mundana que su joven, ingenuo y descarado compañero. También parece estar yendo a la deriva, por lo que busca que alguien más maduro como Takama pueda guiarla. La rivalidad alcanza el gimoteante final en el momento en el que el chico intenta robar a Takama a punta de cuchillo. En lugar de apoyarlo, Maruka coge sus pertenencias, se marcha fuera de la casa y hace auto-stop hasta que la recoge un viejo macarra que la conduce hasta la estación de tren. En lugar de desarrollar la escena del cuchillo como si fuese un melodrama de alto voltaje, Kuroda rebaja la intensidad manteniéndose fiel a sus personajes. Takama no saca las cosas de quicio por este arrebato insignificante, pero golpea en la nariz del chico mientras le dice cuánto le ha defraudado. Cuando le pregunta con burla dónde se habrá ido Maruka, el chico arranca a toda velocidad la camioneta de Takama para chocarse a continuación, gritando todavía el nombre de Maruka después de que llegue la ambulancia y los enfermeros lo suban a la camilla. Más tarde, Maruka llamará a Takama desde el bar de la estación para darle las gracias por haberse comportado de forma tan amable. Takama, rebosando de sentimientos paternales, la reprende por montarse en el vehículo de alguien al que no conoce. Al final de la historia le vemos limpiándose los dientes, pensando que el hecho de haber conocido a la pareja le parece positivo. Considerando todos los problemas que le han generado, parece un pensamiento de lo más remarcable que encaja muy bien con su personalidad sencilla. Esta primera historia ofrece una buena medida de cómo afronta el protagonista su existencia, y establece el tono del resto de la serie. El optimismo no es un sentimiento que pueda encontrarse de forma habitual en la cultura pop japonesa, pero es lo que podemos encontrar en esta historia. 

Otra de las historias, "Two People", profundiza más en la vida de Takama al darle la oportunidad a Kuroda de ahondar en el verdadero amor del protagonista. Esta premisa tan básica, aunque no parezca demasiado especial, le permite a Kuroda tratar las emociones de sus personajes con una precisión y sutileza inusitadas. Cuando comienza la historia, vemos cómo Takama le compra a un vecino granjero un pollo, le rompe el cuello y empieza a elaborar un guiso en la cocina. Mientras tanto, una mujer desprende la capota de su convertible y empieza a conducir. Resulta que es una vieja amiga, y que quizá todavía sienta un chispazo de atracción por el protagonista, por lo que esa misma noche cenarán juntos. Parecen una pareja extraña, ella tiene aspecto de ser alguien más urbano y sofisticado y Takama apenas se molesta en ponerse una camisa limpia para cenar con ella. Se sientan uno frente al otro, beben champán. Sin embargo, justo antes de que él la empiece a presentar su elaborado menú, ella se desmaya y a él no le queda más remedio que cenar solo. Veintidós horas después, ella se levanta y la cita termina.
Esta es una historia magnífica capaz de enseñar la sensibilidad con la que Kuroda es capaz de captar los momentos más mundanos y líricos, y también es un buen muestrario de cómo utiliza los diálogos y elabora mediante ellos a sus bien trabajados personajes. Para empezar, los dos protagonistas no podrían ser menos parecidos. De hecho, parecen no conocerse demasiado bien. Pero Kuroda dispersa cualquier tipo de duda mostrando cuidadosamente algunos de sus gestos. Mientras Takama se come solo su pollo a la cazuela, apoya su cabeza sobre su mano. Sus gafas reflejan la luz, así que no podemos ver sus ojos, pero el ángulo de sus manos y la curva de sus labios nos dicen todo lo que tenemos que saber, todos sus recuerdos y deseos.  Más tarde, después de que ella se haya quedado adormilada, él se sentará a su lado y la cogerá de la mano mientras duerme, fumando todo el rato. Kuroda no enseña cómo el protagonista se acerca un cenicero sin despertarla, pero cualquiera que se haya encontrado en una situación similar sabrá exactamente qué tipo de acrobacias pueden tener lugar entre viñetas. Los dos momentos descritos transcurren en apenas dos páginas, con dibujos parcos y pocas palabras, pero dan una pista del rico pasado en común de la pareja. 

Cuando finalmente ella se despierta y entra en la cocina para ver si quedan sobras, Kuroda va hilvanando sus pasos según la conversación que tiene lugar en ese momento. La forma en la que ambos van evolucionando a lo largo de todas las escenas da la sensación de que nunca hayan dejado de hablar, desde el mismo momento en el que ella se yergue hasta que se vuelven a quedar dormidos. Sin aparente esfuerzo, Kuroda estructura la escena (en realidad tres escenas, en la que él está cocinando, vistiéndose y comiendo) de tal forma que parece que la conversación centrada en la carne fuese lo único de lo que están hablando. En realidad, lo que están discutiendo entre líneas, al igual que cualesquiera dos personas con ritmos de vida diferentes, es cuánto les gustaría estar juntos. Sin embargo, a continuación (y superficialmente) la conversación parece consistir en una larga perorata de Takama centrada en su vehículo averiado recientemente. Ella le ofrece llevarle a comprar verduras al mercado en su Mercedes alquilado, y él no es capaz de imaginarse cómo podrían llegar a caber en un coche tan pequeño. Cuando ella se queda dormida de nuevo, él coge el coche para ir a observar algunas luciérnagas. Kuroda resume su relación en una página compuesta de cuatro viñetas. Ella se despierta brevemente, él la saluda con un "buenas noches", ella vuelve a quedarse adormilada, y él la dice "que duermas bien". Al final de la historia, justo antes de que sus caminos se separen, ella es capaz de notar que siempre harán las cosas cada uno por su lado (comer, dormir, vivir). El final es amargo, porque evoca las oportunidades perdidas y la resignación antes las realidades de la existencia.

Fijarse en la narrativa de este experto resulta revelador, y cuando te enteras de que Kuroda ha pasado recientemente de la treintena lo convierte en algo todavía más impresionante. Su voz es única, capaz de fusionar un irónico y ácido sentido del humor con los aconteceres de la vida diaria minuciosamente detallados. Es más, el autor se aleja de los sentimentalismos, infantilizaciones o excesos que han terminado convirtiéndose en clichés del manga. Comparado con otras obras "adultas" como Division Chief, Kosaku Shima, Nasu parece el trabajo de un veterano bregado. Pero no lo es. Seguiré buscando las obras que Kuroda produzca en el futuro. A juzgar por sus logros actuales, creo que serán absolutamente brillantes.

jueves, 17 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (5/12): SUICIDAL TENDENCIES - POSSESSED TO SKATE


Suicidal Tendencies ‎- Possessed To Skate 12"
(Caroline Records, 1987)

A-Possessed To Skate
B1-Human Guinea Pig
B2-Two Wrongs Don't Make A Right (But They Make Me Feel A Lot Better)

De ser un grupo de skate punk a abrazar el metal hay un paso. Pasar de tocar por Venice (donde se formó el combo) un día sí y otro también a convertirse en un grupo de la primera MTV hay otro. Suicidal Tendencies serían criticados por los más ortodoxos porque aparentemente se habían "vendido", pero supongo que a su cantante Mike Muir, la única constante del grupo, le dará igual, los "Suicidal" son el vehículo artístico de su vida, independientemente de los bandazos que hayan dado, una constante del panorama musical más agresivo. En este single estaban a punto de abandonar su estilo más punk (aunque los punteos ya parcheaban las nuevas composiciones), perfilando el rock de grandes estadios que les daría fama y continuidad. Por cierto, el vídeo oficial de "Possessed To Skate" es para no perdérselo.

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martes, 15 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (4/12): ATTITUDE ADJUSMENT - NO MORE MR. NICE GUY


Attitude Adjustment ‎- No More Mr. Nice Guy EP
(A Matter Of Image, 1988)

A1-Born To Lose
A2-To Be Different
A3-Endless Sight
A4-No Explanation
A5-Pay The Price
A6-Attitude Adjustment
B1-Satan Is God
B2-My Head's A Mess
B3-Royalties
B4-My Problem Is...
B5-Grey World

La característica principal de Attitude Adjusment frente a otros grupos fue la caterva de cantantes que fueron pasando por sus filas, entre ellos el portador de una de las voces más características del "thrashcore", la de Andy Andersen, el tercer cantante. Sin embargo, en "No More Mr. Nice Guy" se incorporó Kevin Reed y el antiguo guitarrista de Social Unrest, Ray Vegas, y el sonido de la banda se hizo más violento aún. Es muy interesante comparar las versiones más metálicas (en especial "Attitude Adjusment" y "Grey World") de este disco con las de anteriores formaciones. Attitude Adjusment fueron vitriólicos y muy rápidos (algunos idearon el término "fastcore" para etiquetar lo que hacían. En este Ep desmigajan 11 canciones en menos de dieciocho minutos.) El grupo también fue uno de los más cabreados, tenían una habilidad especial para dar en el clavo al retratar no solo las tropelías que el gobierno estadounidense cometía alegremente contra su población, sino ese estado de perplejidad y desconsuelo que parece afligir a la población de los barrios más maltratados de EE.UU.

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viernes, 11 de noviembre de 2016

LOST IN TRANSLATION: UN FESTÍN NATURAL, "NASU" DE IOU KURODA (PARTE 3 DE 4)

Artículo de Bill Randall aparecido originalmente en The Comics Journal 258 (2004). Traducido por Félix Frog2000. Parte 1, parte 2.

Historias diferentes demandan técnicas diferentes. Seguramente el relato más dinámico de Kuroda sea "Andalusian Summer". Esta historia de Pepe Benengeli, un mediocre ciclista, le ofrece a Kuroda la oportunidad de mostrar de lo que es capaz. No se deja nada en el tintero: a lo largo del relato irá alternando las viñetas de una página de la carrera ciclista con lacónicas escenas de la boda del hermano de Pepe, empleando el entramado en blanco y negro de una forma digna de un D. W. Griffith para enfatizar el suspense y lo inevitable de los acontecimientos. Además, es capaz de ofrecer un punto de vista subjetivo de la carrera de los ciclistas sin recurrir a las líneas cinéticas, eligiendo en su lugar una especie de borrón de aquello a lo que podrían parecerse los fondos, dibujados con un furioso entramado con el que, sin embargo, es capaz también de delinear formas y personas. En ocasiones llena de luz los fondos con trazos mínimos que se contraponen a los personajes en primer plano más trabajados. Otras veces dibuja paisajes con detalle, convirtiendo a los corredores en un borrón. Su estilo va oscilando aquí y allá, entre el primer plano de algunos elementos de la carrera ciclista y una panorámica más amplia, emitiendo información de última hora por la televisión que se encuentra en el restaurante donde se está celebrando la boda. A veces sus viñetas miden la misma anchura que la página, otras alcanzan la misma altura. El autor aboceta furiosamente primeros planos de Pepe y del resto de corredores, luego se detiene y mira la carrera desde el punto de vista de un pájaro, empequeñeciendo al grupo de ciclistas con sus propias sombras alineadas a uno de los lados de la pista. Cuando la acción alcanza momentos febriles, utiliza su fragmentación del tiempo marca de la casa y la detiene por completo, usando así un cínico truco que podría parecer inmaduro en una película, pero que en el cómic funciona muy bien. Dada la dinámica acción inserta en la historia y el dibujo, no puede asombrar demasiado que Madhouse haya elegido "Andalusian Summer" para su adaptación en película, pero si quieres que sea honesto, no me imagino cómo podría llevarse a cabo con éxito. Aunque Kuroda es un especialista de los momentos más pequeños, tampoco carece de habilidad a la hora de introducir el movimiento en sus páginas. Y en ello no parece tener rival. 

Sin embargo, su principal interés no son los corredores ni los dramas puntuales, sino su curioso protagonista granjero, que raramente sale a la carretera para recorrerla a toda velocidad. Lo que hace Takama en su lugar es pasear por un pueblo donde parece conocer a todo el mundo. En un país donde resulta imposible vivir como un ermitaño, estas conexiones sociales impregnan el día a día como el aire. Es más, la mayoría de las historias centradas en el personaje de Takama tienen títulos de personas: "Two People", "Four People" e incluso "39 People", centrada en un equipo de rodaje que aparece por la granja. Estas historias conforman la espina dorsal de la serie. No solo son el tuétano de Nasu, sino que a menudo los personajes secundarios de estas historias aparecen en otras. Las conexiones entre Kunishige y Takama provienen de las verduras que ha plantado el segundo y que luego son vendidas en la tienda de la primera. Se pueden ver más conexiones por doquier, y los eventos en paralelo invitan a realizar comparaciones, al igual que las diferencias que existen entre trabajar en el campo o en la ciudad, o el hecho de que la gente parezca estar viva y tener una existencia continua, estén marchándose hacia su casa o paseando por la calle. Estos ecos resuenan a lo largo de toda la obra, otorgándole a Nasu una complejidad e integridad más cercana a una obra de largo recorrido que a una recopilación de historias cortas.

La primera historia de Takama, titulada "Three People", trata sobre un par de fugitivos que están escondidos en el garaje del protagonista, y demuestra perfectamente la habilidad del autor para mostrar las interacciones entre personajes. Cuando el protagonista descubre a los dos escapados, Takama toma un curso de acción que un adulto más responsable y altanero podría incluso interpretar como necio: se ofrece a acogerlos. Sin embargo, Takama no es ningún ingenuo, y desde el principio tiene la mosca detrás de la oreja. Sus preocupaciones no parecen infundadas, porque está claro que pasa algo extraño con la pareja desde el primer momento que los vemos. El chico parece más joven que ella, y ofrece una sonrisa forzada que contrasta mucho con el evidente aburrimiento del que ella hace gala. Parecen disparejos. Y agregar a Takama a la mezcla tan solo hace que las cosas se pongan peor. Involuntariamente, Takama se verá atrapado por una rivalidad con el chico que irá a más. Como cualquiera podría esperarse en una situación similar que involucre a dos hombres y una mujer, ellos comenzarán a lanzarse pullas para ver quién queda por encima del otro. Kuroda va preparando el inevitable conflicto desde el principio utilizando agudas preguntas y respuestas. También desde el comienzo la chica parece indecisa a la hora de elegir a quien de los dos apoyar. Cuando ambos hombres aparecen en la viñeta junto a ella, continuamente parecen estar discutiendo, a menos que el chaval esté intentando mantener una charla cordial. Cuando Maruka solo aparece con uno de los dos, Kuroda subraya la rivalidad y tensión con inteligentes composiciones. Las escenas de la mujer con el chico la muestran indiferente, mientras que él se esfuerza un montón por demostrar que ella es de su "propiedad". El dibujo enfatiza el espacio que existe entre los dos. Por otro lado, las escenas de la chica con Takama dan a entender cierta afinidad entre ambos. Ella le presta atención, y las composiciones de las viñetas los hace parecer cercanos. Incluso cuando se están lavando los dientes y permanecen a cierta distancia, Kuroda los dibuja desde una perspectiva que hace presente su cercanía.

(Continuará)

miércoles, 9 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (3/12): DIRTY ROTTEN IMBECILES - VIOLENT PACIFICATION


Con el estreno de década el punk cogía velocidad y violencia. Del advenimiento de la "nación hardcore" saldrían grupos emblemáticos como Minor Threat, Dead Kennedys o Dirty Rotten Imbeciles (D.R.I.), los últimos fijándose en lo que ocurría en la escena neoyorquina, primera localización donde el hardcore se estaba empezando a metalizar. Originarios de Texas y desplazados a San Francisco, sus virulentas composiciones obligaron a los críticos a inventarse nuevas etiquetas para ellos. 

Dirty Rotten Imbeciles - Violent Pacification 7"
(R Radical Records, 1984)

A-Violent Pacification
B1-Running Around
B2-Couch Slouch
B3-To Open Closed Doors

AQUI.

martes, 8 de noviembre de 2016

LOST IN TRANSLATION: UN FESTÍN NATURAL, "NASU" DE IOU KURODA (PARTE 2 DE 4)

Artículo de Bill Randall aparecido originalmente en The Comics Journal 258 (2004). Traducido por Félix Frog2000. Parte 1.

En serio, parece que su inclusión responde a una jugada comercialmente inteligente: de esta forma los editores pueden estar seguros de que todas las historias tienen un gancho aglutinador y la recopilación no parece un batiburrillo, mientras que Kuroda puede hacer lo que realmente quiere.

Hay dos historias en el segundo recopilatario que ilustran perfectamente dicha flexibilidad. La primera, "O-Hikkoshi" (o "Moving"), nos presenta a una joven llamada Sanae Kunishige que acaba de mudarse de la casa de sus padres a su primer apartamento. La historia comienza con Kunishige y Arino, un joven con el que ha empezado a salir, tomando té en una pausa que se han tomado mientras estaban abriendo las cajas de la mudanza. A continuación dos viejos amigos aparecen por el apartamento y le dicen a Arino que se vaya a por unas cervezas para poder charlar a gusto con la protagonista. Aunque están contentos de que por fin ella pueda vivir en su propia casa, también les preocupa que se meta en problemas al intentar afrontar las estrecheces y la vida en solitario en un apartamento tan espartano. Ella les contesta que aunque no es rica y su vida será bastante sencilla, también puede tener cierto glamour. Después de todo, gracias a su nueva localización tiene los baños públicos a quince minutos. El resto de la historia sigue contando cómo transcurre la relación con Arino mientras ella vive su nueva tesitura. ¿Dónde hacen aparición las berenjenas en la historia? Justo en medio, cuando uno de los mandamases de una tienda aparece para comprar verduras enlatadas, y Kunishige se lleva algunas a casa para cenar. 

Por otro lado, Kuroda también hace una visita al mítico pasado de Japón en su historia "Touto Hayamono Gurai", un título difícil de traducir que sencillamente intenta evocar la atmósfera de Edo, el antiguo nombre que tenía la ciudad de Tokyo. La historia se va desarrollando como un drama de samuráis de la NHK, con campesinos oprimidos, samuráis en liza y espadachines. Las berenjenas aparecen porque son el primer producto de temporada que fue oficialmente prohibido en Edo. Todos los espadachines y hombres de Estado debían hacer cumplir la ley y castigar su violación. La historia dista mucho de ser la típica de samuráis, porque el tono que le imprime Kuroda es un poco retorcido. Es más, la trama se distancia bastante de otras similares, porque el autor intenta emular el estilo de dibujo de la época. Para ello emplea el pincel de una forma suelta y energética al estilo del entintado sumi-e, con reminiscencias de la obra de Hinako Sugiura. Aunque sus maneras no son ni tan rotundas ni tan atrevidas como las de Sugiura, ni tampoco como el estilo que presentan maestros occidentales como Baudoin o John J. Muth, Kuroda es capaz de combinar una sólida narrativa y un dibujo de trazo libre y vibrante.

De hecho, el dibujo de Kuroda (al igual que sus calculadas historias) también lo distancia de la manada de autores que intentan hacer algo parecido. Es capaz de mezclar pincel y rottring de una forma adecuada, utilizándolos en las historias contemporáneas así como en las que están ambientadas en el pasado. El autor no teme acometer el trazo de forma rápida y suelta, y también hace uso de su técnica de trazado para sombrear y de su habilidad para el dibujo de la figura humana. Es capaz de capturar poses naturales de una forma bastante casual, utilizando unos pocos trazos, y puede que lo más impresionante sea que aunque sus personajes hacen sus tareas habituales, los revista de cierto aire de grandeza. Takama aparece a menudo trabajando en el campo o enlatando alimentos, y ver las habilidades mundanas de cualquiera trasladadas al medio del cómic resulta placenteramente extraño. Uno de los motivos más importantes por el que estos personajes parezcan encajar en su ambiente de una forma tan natural es que Kuroda lo dibuja todo él mismo. En lugar de fondos impersonales y precisos dibujados por un asistente, o calcos a partir de un libro de fotografías, Kuroda les ofrece a sus personajes un mundo del que en realidad forman parte. En último término resulta tan orgánico como real, más como una especie de boceto que un trabajo laborioso y excesivo. En su estilo se puede observar el trabajo de alguno de sus ancestros, pero basta con comentar que para los ojos occidentales su estilo parece más fresco que la mayoría de lo que puede haberse traducido hasta ahora. Después de todo, raramente utiliza ayudas como una regla, y creo que muchos dibujantes deberían tomar nota de lo que se puede conseguir sin hacerlo. 

Además de su estilo de dibujo, Kuroda tiene a su disposición una pequeña enciclopedia de variadas técnicas narrativas. La mayoría de sus historias se desarrollan a lo largo de arcos de principio a final, pero Kuroda las cuenta utilizando cualquiera de los trucos que conoce, desde el creativo trazado en blanco y negro hasta una amplia variedad de puntos de vista. La composición de sus páginas alternan lo atestado y lo parco, aunque siempre son de ágil lectura. Como lo que principalmente le preocupa son sus personajes, nunca busca el efectismo fácil, sino que en su lugar intenta ser mucho más sutil. 

Uno de los aspectos más cautivadores de la narrativa de Kuroda es su uso del tiempo fragmentado. Aunque sus historias van progresando de una forma lineal, su forma de saltar entre una escena y otra choca contra las prácticas estándar llevadas a cabo en Occidente y en Japón. Aunque es capaz de seguir la tendencia del manga de hacer que la historia transcurra a lo largo de cientos de páginas, dedicando decenas de viñetas a los momentos más pequeños, a menudo Kuroda hace exactamente lo contrario. En "O-Hikkoshi" se centra en un puñado de escenas principales: el comienzo en el apartamento de Kunishige, un día en el trabajo, otro pescando, jugando a los video-juegos. La historia solo necesita 26 páginas, por lo que las escenas solo tienen una media de tres o cuatro páginas. La más larga, la escena del video-juego, dura ocho páginas. Kuroda conecta todas estas escenas mediante transiciones muy cortas. Por ejemplo, una de las escenas de tres páginas nos muestra a Kunishige comiéndose la cena y de repente suena el teléfono. Arino la dice desde el otro extremo que quiere regalarle una televisión que ya no utiliza. cuando la comenta que es porque se va a marchar a la India durante un año, Kunishige se queda pasmada, pero la conversación sigue durante cuatro viñetas más. En las dos siguientes, ambas mudas, ella aparece atusándose el pelo y colocando los platos. En la última viñeta de la escena, Kunishige se echa hacia atrás y dice: "India..." como si acabase de darse cuenta de lo que ocurre. Pero la escena ha cambiado de lugar sin hacer falta transición alguna o un recuadro de texto explicativo, ahora se encuentra en los baños públicos, y solo su pelo despeinado y algunas gotas de sudor, además de su espalda desnuda, le indican al lector donde está. Además, Kuroda fragmenta la composición de tal forma que la espalda de la mujer y la cabeza de otra persona se solapan y recortan de tal forma que si te lees el cómic rápidamente podrías perderte. Los azulejos del fondo componen una escena del Monte Fuji cerniéndose por encima de todo, subrayando lo radical que parece el viaje hasta la India. Estas rápidas transiciones le permiten a Kuroda un mayor uso del tiempo y el espacio. El autor está menos interesado en la causa y el efecto que en mostrar la evolución de los sucesivos estados emocionales de sus personajes, pero a pesar de toda esta fragmentación, la historia nunca se transforma en algo confuso o resulta pretenciosa. Sobre todo, estas transiciones demuestran que el autor es un narrador capaz de economizar cuando así lo requiere la historia.

(Continuará)

lunes, 7 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (2/12): POWERTRIP - LAB ANIMAL


Powertrip ‎– Lab Animal
(Mystic Records, 1982)

A-Lab Animal
B1-Have A Nice Day
B2-No Place
B3-Permanent Damage

El CV de Jeff Dahl lo convierte en un perro verde en la escena californiana, plagada de artistas esquivos de por sí, y en general en la escena de punk norteamericano. El músico nacido en Alemania se mudó con su familia a Hawái cuando solo tenía cinco años y allí descubrió el rock n´roll en todas sus variantes. Jeff Dahl ha militado en grupos que podría decirse que son antagónicos como Angry Samoans, Motherfucker 666 o los Mentors. Etiquetados bajo su nombre dispone de varios LPs donde se mezclan los Dogs D´amour, la high energy de Australia y Detroit o el punk rock más callejero, pero también algunas de las variantes del heavy como el "sleaze" o el "hair metal." Powertrip daban rienda suelta a todas estas influencias del rock n´r oll y lo mismo te arreaban un tortazo hardcore que te colocaban una trotona versión de cualquiera de sus dioses personales plagada de punteos, convirtiéndose en la versión más metal del estilo punk que se llevaba en la época. "Lab Animal" es un potente constructo pop que pasa por ser su mejor tema gracias a su melodía y a sus riffs simples, directos al cráneo.

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domingo, 6 de noviembre de 2016

12 SINGLES DE CALIFORNIA PUNK METAL (1/12): OVERKILL EP


Overkill - Overkill EP
(SST Records, 1982)

A1-Hell's Getting Hotter
A2-Our War
B1-Burn The School
B2-Don't Wanna' Be Told

El espíritu punk se extendió tan veloz e incisivamente a finales de los setenta por todos los Estados Unidos que llegó a salpicar en cuestión de meses diversas escenas que estaban "condenadas" desde el principio a hermanarse, aunque no a entenderse (las trifulcas entre punks y heavys eran tan habituales como inevitables). En las zonas eminentemente industriales y en aquellos barrios compuestos por edificios (chabolas verticales) baratos cercanos, las bandas sonoras eran mucho más agresivas que las que ambientaban los bares y locales okupados de los centros de ciudades donde medraban tribus de todo pelaje, algunas de ellas con veleidades artísticas capaces de atemperar hasta cierto punto la rabia de sus jóvenes implicados. Bandas pioneras como 45 Grave o las que participaban en preclaras compilaciones como "Metal Massacre" (con unos incipientes Mettallica) estaban experimentado con el metal y el rock duro, mezclándolo tímidamente con el punk más acelerado y violento que se conocía como hardcore o el punk malencarado de los Misfits. 

Puede que fuese una medida que se tomaba para no perder el tren, porque la música mutaba descontroladamente y las modas y estilos se sucedían y concatenaban sin freno, pero algunos de estos nuevos grupos pasarían a formar parte del catálogo de prominentes sellos que estaban radiografiando la escena undergrond del país como SST. Después de sacar importantes singles de Black Flag, Saccharine Trust o Minutemen, los elegidos para formar parte de la escudería (protegidos por los mismísimos Greg Ginn y Chuck Dukowski) fueron Overkill. El grupo, formado a finales de 1980 y también conocido como Overkill L.A. (de allí provenían) formulaba una feroz música escorada hacia el punk con leves toques de la New Wave of British Heavy Metal. Con la ayuda de un bajo destructor que en "Our War" rivaliza con el zumbido de Lemmy Kilmister prefiguraba futuras metamorfosis como el speed metal y el thrash, aunque en su único LP, "Triumph of the Will", se escoraría mucho más hacia el heavy metal menos aventurero, por mucho que las letras siguieran metiendo demoledores uppercuts al "sueño americano". 

jueves, 3 de noviembre de 2016

BREAK THE RULES #9


Various ‎- Break The Rules #9: Rare Punk & Powerpop 1978-'82
(Insekten Records, 1999)

A1-Ratsia - Ikuinen Rakkaus
A2-Ratsia - Päästäkää Mut Irti
A3-Bureaucrats - Grown Up Age
A4-A.D.'s - Livin' Downtown
A5-Outsiders - Fixed Up
A6-Roger C. Reale - Kill Me
A7-Niveau Null - Nazi
A8-Pain - Ambulance
A9-Pain - Churchyard
A10-Lama - Paskaa
B1-Jetsons - Genetically Stupid
B2-Vandaalit - Betonikolossit
B3-Richard & The Taxmen - Now We're Through
B4-Trend - Butler Did It
B5-Trend - Zink Tabletz
B6-Trend - Toy Section
B7-Sussed - I Like You
B8-Moderns - Got To Have Pop
B9-Law - Reason For Treason

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miércoles, 2 de noviembre de 2016

BREAK THE RULES #8


Various ‎- Break The Rules #8: Rare Punkrock 1978-'82
(Insekten Records, 1997)

A1-P.F. Commando - Go Go Go
A2-P.F. Commando - Suburban Kid
A3-Snuky Tate - New Time
A4-Xtraverts - Blank Generation
A5-Jack & The Rippers - No Desire
A6-Dayglo Abortions - Used To Be In Love
A7-Dayglo Abortions - Suicide
A8-Dayglo Abortions - 1967
A9-Mass Media - Kent Agent
A10-TV-War - I'm The Nightmare
A1-–Hitlerss - Slave
B1-XTerminators - Occasional Lay
B2-Hærverk - Loven Slår
B3-Hærverk - Ingen Visjoner
B4-Accident On The East Lancs - We Want It Legalized
B5-Xpress - Junked-Up Judy
B6-Just Urbain - Burning
B7-Kriminella Gitarrer - Vardad Klädsel
B8-Eppu Normaali - Poliisi Pamputtaa Taas
B9-Miranda's - Dentist Blues
B10-Kidz Next Door - Kidz Next Door

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