jueves, 27 de octubre de 2016

BREAK THE RULES #7

Break The Rules #7 - Rare Punkrock 1977-'82
(Insekten Records, 1996)

A1-TNT - Züri Brännt
A2-Bleach Boys - Stocking Clad Nazi Death Squad Bitches
A3-Bleach Boys - Death By Disco
A4-Desperate Livin' - Stilla Natt
A5-Klan - Cover Girls
A6-Die Toten Hosen - Jürgen Engler's Party
A7-Swingers Resort - Rockets & Rose
A8-Past - Reagan
A9-Past - I.R.A.
A10-Demob - No Room For You
A11-Mopot - 1-2-3-4
A12-Mickeynstein - Regards
B1-Marionetz - Wir Sind Die Marionetz
B2-The Gears - Don't Be Afraid To Pogo
B3-P-Nissarna - Jugend
B4-Machines - You Better Hear
B5-Machines - Everything's Technical
B6-Warheads - Desperate
B7-Young Identities - New Trends
B8-Incest Brothers - Ajo Ajo
B9-Cult Maniax - Frenzie
B10-Bellevue - Marchin' Men
B11-Matt Gimmick - Ya Don't Want My Name

AQUI.

*Este disco continúa la saga de recopilatorios "Back To Front" que acabó en el #6.

miércoles, 26 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: UN FESTÍN NATURAL, "NASU" DE IOU KURODA (PARTE 1 DE 4)

Artículo de Bill Randall aparecido originalmente en The Comics Journal 258 (2004). Traducido por Félix Frog2000.

Un granjero se da cuenta de que tiene algo entre los dientes mientras está trabajando en el campo. Como ya ha recogido berenjenas suficientes, decide tomarse un respiro. Tras tumbarse en la parte trasera de su furgoneta se enciende un cigarrillo y abre un libro. Un vecino pasa a su lado montado en una pequeña bicicleta y le pregunta: "¿Qué es esto? ¿Estás trabajando en el campo o leyendo?" El labriego le saluda y nada más. Está tan absorbido por el libro que casi ni se ha dado cuenta de la pregunta hasta que su vecino acelera y se marcha enfadado. A continuación, Takama (el granjero) conduce hasta su casa para dejar la furgoneta en el garaje. Takama no parece estar afectado por la actitud de su vecino, tan solo le parece raro que alguien no entienda que cuando estás trabajando es lícito descansar un momento. Que puedes detenerte de vez en cuando. Probablemente eso sea lo mejor del trabajo.

Este tipo de instantáneas se pueden encontrar por todo "Nasu", la hermosa serie de historias de Iou Kuroda sobre la vida cotidiana. No sé si estos personajes irán almacenando estos momentos (una boda o la visita a un grupo de amigos aficionados al cine) como recuerdos para toda la vida, y tampoco sé si uno de sus días diferirá mucho del siguiente, pero Kuroda se centra en los pequeños momentos que transcurren a lo largo de cada día y que conforman una vida entera. Algunas veces estas vivencias los conducen a afrontar situaciones extraordinarias, como cuando Takama abre la puerta de su garaje para aparcar su coche y descubre a dos fugitivos escondidos en el interior, pero por lo general las historias giran en torno a un viaje a última hora de la tarde para comprar en la frutería o muestran a alguien jugando a un vídeo-juego. Aunque tampoco es que importe mucho cuál es el evento que se retrata, porque Kuroda pone una cuidadosa atención en el detalle, tan documentada como lírica. Es más, en la obra se percibe un verdadero instinto narrativo, siendo capaz de lograr que los objetos mundanos muestren perfectamente las habilidades para el dibujo del autor. 

Porque ha sido gracias a su considerable destreza que Kuroda se ha convertido en uno de los más excitantes talentos de la generación de artistas japoneses de cómic más joven. Nacido en 1971, Kuroda hizo su debut en 1993 ganando el Autumn Contest Grand Prize del Monthly Afternoon, la antología de Kodansha. Desde entonces ha seguido publicando de forma frecuente. Sus más recientes trabajos, "Sexy Voice and Robo", ganaron el Gran Premio del Manga de 2002 otorgado durante el Media Arts Festival, que está patrocinado por la Embajada de Actividades Culturales. Los reconocimientos de este tipo parecen perseguir una y otra vez al autor, y él ha sido capaz de construirse una reputación siendo todavía muy joven. Por ejemplo, en la World Cup de la revista Error su obra apareció junto a la de otros artistas como Katsuhiro Otomo, François Schuiten, Frédéric Boilet, Taiyo Matsumoto y Jiro Taniguchi. Además, una de las historias cortas de su serie "Nasu" titulada "Andalusian Summer", ha sido adaptada hace poco por el estudio de Anime Madhouse bajo la dirección de Kitaro Kosaku, el director de animación de "La Princesa Mononoke"  [1997] y "El viaje de Chihiro" [2002]. Hay pocos artistas cuya labor fuera de géneros fácilmente comercializables como la ciencia ficción y la fantasía romántica puedan ver sus obras convertidas en películas, pero menos aún son los que consiguen que se estrenen en un festival de cine. "Andalusian Summer" lo hizo en La Quincena de Realizadores de Cannes en 2003, uno de los pocos filmes de animación que lo han conseguido. Por si toda esta validación comercial no fuese suficiente, Kuroda también ha sido objeto de respeto fuera de los mundillos de los cómics y la animación autóctonos. Cuando la Japan Foundation Asian Center seleccionó a los artistas que representarían a Japón en una exhibición de cómic oriental por el extranjero, él fue uno de los tres dibujantes escogidos. Como solo once artistas fueron seleccionados para representar el vasto panorama del cómic asiático, se puede decir que fue algo que colmó a Kuroda de mayor pedigrí.

Sin embargo, Kuroda sigue siendo casi completamente desconocido en Occidente. La única traducción al inglés de sus cómics ha hecho aparición en la oscura antología de Kodansha titulada Manga Surprise, y desafortunadamente tan solo fueron unas pocas páginas. Por fortuna, sé que esta situación va a cambiar en breve. Y no es para menos. Su obra está compuesta por un fascinante híbrido de historias naturalistas al servicio de sus personajes y un dinamismo visual muy energético. Muchos de los placeres que proporcionan los seriales del manga más popular, como los entornos confortables y los personajes familiares, también pueden encontrarse en la obra de Kuroda, pero además él deja espacio para la reflexión y la poesía. Después de todo, su personaje estrella es un granjero que también es un ratón de biblioteca, del tipo que probablemente podría darle toda una paliza a Wendell Berry. Aunque todavía no he podido leer un análisis sobre las potenciales ganancias que pueden tener los cómics ambientados en el campo, creo firmemente que nos encontramos ante otro Ghost In The Shell. La verdad es que los editores deberían tomar nota. Lo mejor de "Nasu" es que Kuroda consigue adaptar su temática a cualquier historia. Quizá esté utilizando la palabra "temática" de una forma bastante amplia, ya que en realidad me quiero referir a algo tan poco significativo como las berenjenas del título. ("Nasu" significa "berenjenas"). Las historias de la antología abarcan un buen número de lugares, géneros y estilos, siempre y cuando se muestre de forma prominente una berenjena. Sería lógico que dicho hilo conductor se convirtiese en todo un desastre (imagínate que la próxima antología de la Expo estuviese basada en una temática tan limitada, con historias de cuatro o cinco páginas llenas de viñetas de vegetales), pero Kuroda no tiene que esforzarse demasiado para incluir estas cosas moradas. En lugar de convertirse en una limitación, parecen más un gancho comercial capaz de mantener feliz a su editor, y además las berenjenas no hacen aparición hasta la última página o como un simple cameo al estilo de los que hacía Alfred Hitchcock en sus películas.

(Continuará)

martes, 25 de octubre de 2016

KILLED BY DEATH #100


Various ‎- Killed By Death #100
(Redrum Records, 1997)

A1-Vermines - Another Piece
A2-Kollaa Kestää - Kirjoituksia Kellarista
A3-Eighth Route Army - Vice Presidente
A4-Elektroshock - Fever Of The Night
A5-Mizz Nobody - Smitted
A6-Kevin Short And His Privates - Punk Strut
A7-The Rentals - Gertrude Stein
A8-Wannskraekk - Blå Heder
A9-The Prefects - Things In General
A10-Los Reactors - Dead In The Suburbs
A11-Los Reactors - Laboratory Baby
B1-Stormtrooper - I'm A Mess
B2-The Pathetix - Don't Touch My Machine
B3-F X - Slag
B4-Stakanov - Autonomie
B5-Dements Tragiques - 56' Etage
B6-Depression - Moderne
B7-Depression - Debout Papa
B8-Spermicide - Belgique
B9-Systeemi - Punk Nuorisoo
B10-Slobobans Undergång - Maktgalen
B11-Siniestro Total - Sexo Chungo

AQUI.

lunes, 24 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: EL PAISAJE: HE AQUÍ UN RESUMEN (5 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 259 (2004). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3, parte 4.

ComicsOne ha editado una edición bastantes sólida de Shin-Chan que incluso mantiene las páginas a color al principio de cada tomo. Se ha modificado el sentido de lectura oriental, y los mínimos retoques que han tenido que hacerse están bien realizados, aunque la utilización de una fuente de letra digital hace que las páginas parezcan algo sosas. Las sutilezas del lenguaje se han mantenido bastante bien en la traducción: a veces Shin-Chan empieza a hablar de una forma más adulta y el lector es capaz de advertirlo de forma clara y sin torpezas, y sin embargo, el autor todavía se las arregla para resultar divertido. Algunas de las opciones que se han tomado en esta edición podrían ofender a los más puristas, como el cambio de las referencias culturales japonesas del original por referentes americanos que se observa en el primer tomo. De ese modo, "Rie Miyazawa", una "idol" japonesa ligera de ropa, se convierte en "Britney Spears", aunque la aparición de una caja de Oreos también podría resultar apropiado en Japón. Hacer este tipo de cambios siempre estará sujeto a la crítica, y su propia existencia conduce a tener...

MAYOR PRUDENCIA EN LA TRADUCCIÓN

Existen diferentes escuelas de traducción, y un par de ellas se ha centrado en el cómic japonés. Por lo general, a aquellos con antecedentes académicos les gusta explicar abundantemente las cosas en lugar de hacerlas inmediatamente más comprensibles, mientras que otros consideran que el manga es un entretenimiento puramente popular que es mejor mantener libre de exceso de equipaje. Esta última escuela considera que una de las características esenciales del manga es la velocidad de lectura que precisa, tan rápida como sea posible. Es más, para ellos el manga es una forma de arte popular y sin matices, tan solo algo que ofrece diversión. Por eso cualquier utilización de notas al pie de página podría violar estas reglas sacro-santas. Este punto de vista tiene un gran predicamento entre los críticos y fans del manga, y es cierto que la mayoría de japoneses a los que he leído o con los que hablado sobre este tema sobre el rasgo del manga como una forma cultural popular (cuando en realidad quieren decir menor) se divierten un montón gracias a la extremada rapidez de su lectura. Así que no quieren que se incluyan notas al pie. Sin embargo, dado el interés casi universal que he notado que tienen los japoneses en cuanto al acto de preservar y comunicar su cultura de la forma más apropiada, una cultura que perciben como algo único que de alguna manera se aparta del resto, creo que dichas notas se terminarán convirtiendo en una necesidad y las protestas en su contra parecerán argumentaciones vacías. 

También he notado que a aquellos que se han centrado en la traducción de cómic de tipo pornográfico, por alguna razón este tema los preocupa menos. 

Además, los puristas de la traducción (ya sean devotos de la Biblia o trolls online) a menudo ignoran que cualquier traducción, por su misma naturaleza, tiene que lograr que el texto resulte comprensible para una cultura y lenguaje diferentes, y para conseguirlo es necesario llevar a cabo algunos cambios. Algunos de estos cambios pueden parecer extraños en la cultura que ha producido la obra, como el orden de lectura de las páginas, que tiene que encajar con una práctica lectora occidental de varios siglos, pero cuando se traduce de un idioma a otro estos cambios resultan inevitables. Algunos otros puede que no tengan soluciones fáciles, como las grandes diferencias en las relaciones de género que existen al otro lado del Pacífico. Algunas medidas para evitar este tipo de cambios, como las notas al pie, como mucho pueden servir como medida provisional, para rellenar los agujeros de los lectores de los que no se puede esperar que tengan conocimientos de la cultura nativa original. Sin embargo, me parece más admirable equivocarse explicando las cosas en profundidad, sobre todo cuando se trata con una cultura como la japonesa, porque esta se las arregla bastante bien para frustrar a cualquier extranjero que intente profundizar en ella. De todas formas, tal y como dijo Jorge Luis Borges una vez, una traducción solo es una versión del texto original, nada definitivo. Las malas traducciones (o las malas notas al pie) no son capaces de deslucir el trabajo original. En realidad incluso son capaces de mantenerlo más vivo, porque la gente se las arreglará para comprender mejor la traducción. 

VOLVAMOS CON SHIN-CHAN

En el caso de la obra de Sahe Kawahara, Crayon Shin-chan, todos estos cambios son muy apreciables, porque parece que detrás existe un esfuerzo bastante honesto por hacer que el cómic le resulte inteligible al fan occidental. En Shin-chan aparecen continuas referencias a la cultura pop japonesa, y a menos que vivas inmerso en dicha cultura, estas referencias podrían ser demasiado oscuras, aunque al cambiarlas para facilitar la lectura al lector occidental, Kawahara ha intentado mantener el espíritu y la impresión que producía la historia original. Dicho esto, algunos cambios me han resultado ligeramente incómodos. Por ejemplo, un periódico titulado "Hotjobs.com" podría seguir funcionando bien bajo el título de "jobs", sin tanto exceso de equipaje (¿o en realidad se buscaba nombrar la marca de forma deliberada?). Además, siempre me ha gustado leer las notas al pie que explican lo que se quería decir en el original, porque así los lectores pueden darse cuenta del trabajo que supone la traducción, y además resulta educativo bucear en otra cultura. Afortunadamente, en el segundo tomo se incluyen notas al pie que mantienen las referencias culturales del original. ¿Distraen las notas al pie de la lectura? Claro, pero también lo hace leer "Britney Spears" en boca de Shin-chan.

POR LO QUE...

Esto es todo lo que tengo que decir acerca de las traducciones, salvo un apunte final: de todos los paquetes de manga que he recibido hasta ahora, quizá este sea el más diverso de todos. En el pasado, las traducciones a la lengua inglesa se centraban en géneros de venta sin complicaciones como la ciencia ficción y las artes marciales, y más recientemente las historias de "magical girls", fuesen del género del "genio que concede deseos" o de alguno de los descendientes de "Sailor Moon". Claro, puede que Yu-Gi-Oh sea ahora el jefe de la manada, pero también acabo de escribir un artículo sobre dos clásicos del Dios del Manga que llevaban demasiado tiempo sin aparecer en inglés. Un éxito mainstream que era conocido en Estados Unidos desde hace mucho, aunque solo si estabas viviendo en Hawaii, y algunos otros cómics estándar sobre cocineros y bomberos, géneros que hasta ahora no se habían cruzado en mi camino. Nunca me habría imaginado que algún día escribiría sobre bomberos, y mucho menos sobre un cómic de bomberos japoneses traducido del japonés. Esta es una época de lo más interesante. ¡Jademan!

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Bill Randall es escritor y profesor, actualmente está viviendo en las afueras de Osaka, Japón.

viernes, 21 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: EL PAISAJE: HE AQUÍ UN RESUMEN (4 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 259 (2004). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

Por otra parte, si nos basamos en la regla "me gustaría saber qué va a pasar en el siguiente tomo", Daigo es una lectura interesante. Además, tan solo tardas quince minutos en acabártelo, costándote algo menos de un dólar el minuto. Y los personajes aguantan un primer escrutinio. Aunque se base casi por completo en el dibujo, Daigo es capaz de atraer a cualquier lector, carbonizando (sin duda alguna) el cursi estilo de Jan. En un principio, la entrega monomaníaca de su autor promete ser igual de molesta, pero Soda es capaz de idear los suficientes giros en la historia (la aparición de un viejo rival, el pasado del duro Capitán que asalta su presente y es capaz de humanizarlo) como para encumbrar la obra. Más aún, la reciente graduación de Daigo en el Instituto lo marca como un ingenuo idealista mucho más sincero que habilidoso. Es un personaje eminentemente falible, y su entusiasmo hace que tropiece de continuo. Por eso la historia ha sido capaz de trazar su evolución desde el "joven cabeza hueca" hasta el "cabeza hueca con algo más de experiencia." Resulta especialmente entretenida la repentina y reciente afición de Daigo de memorizar las localizaciones de las bocas de riego en cierto área con el fin de que el equipo de bomberos rival no gane al suyo (una práctica que, te lo creas o no, podría llegar a dificultar la ejecución de los deberes de los funcionarios públicos). Este crecimiento ofrece un marcado contraste con la implacable dedicación que se puede ver en el manga Jan, que tan solo sirve para reafirmar las fantasías adolescentes de un público sin autoridad alguna. Aunque tampoco quiero decir que Daigo sea una obra completamente satisfactoria, o incluso que merezca la pena, pero su argumento melodramático ofrece una energía bastante llamativa para poder sortear esas grises tardes de febrero. Pero si estás planeando una densa lectura con la pretensión de "descubrir las mecánicas invisibles de la narrativa del manga" la verdad es que no es el cómic más acertado, aunque tampoco está tan mal. O quizá es que me lo he leído contrastándolo con Iron Work Jan!, que se mire por donde se mire debería ser calcinado.

Crayon Shin-Chan
Yoshio Usui

Leer Crayon Shin-Chan es un momento clave en la evolución de cualquier aficionado al manga. Este cómic desagradable y sucio evita muchos de los elementos que hacen que el manga sea tan sabroso para el lector occidental. En su interior nadie podrá encontrar ideales de ningún tipo, ni tampoco relaciones amorosas pasadas de moda, por no hablar de un dibujo estilizado y pulido. En lugar de argumentos intrincados y serpentinos, las historias expulsan algunos gags durante un par de páginas, y en las siguientes debemos estar listos para más de lo mismo. En lugar de fantasía, ciencia ficción y tontas Lolitas, los protagonistas son una madre y su hijo y el entorno donde viven, un apartamento. En sus mejores momentos, su relación consiste en toda una serie de mentiras y halagos. En los peores, nos vemos expuestos a griteríos y abusos de todo tipo. El chico tiene un retrete en lugar de boca, y además le gustan un montón las chicas. Gracias a sus cortas historias y su crudo dibujo se queda bien lejos de Inu-Yasha o Astro Boy

La obra empieza a tener peso cuando por fin te das cuenta de que Crayon Shin-Chan es igual de mainstream que Takahashi y Tezuka. En ese momento ya no te sigue pareciendo un subversivo título underground, sino algo que se asemeja a los dibujos que se pueden ver en cualquier escaparate por toda la ciudad. Luego el humor te empieza a parecer menos sucio que el que se puede ver en televisión a las ocho de la tarde cualquier día de la semana. La violenta y cruel madre encaja en el típico esterotipo y la constante lascivia del niño no parece nada fuera de lo ordinario. De hecho, muchas de las cosas que pueden prentarse en un primer momento como algo extraño y anormal, más tarde se revelan como parte del status quo. Pero esto no quiere decir que los cómics de Yoshito Usui no sean graciosos, solo significa que te estás riendo por los motivos correctos. 

Crayon Shin-Chan ofrece un dibujo escueto y minimalista en tiras de dos o tres páginas de duración, unas dos veces el tamaño de las tiras domincales norteamericanas. Crayon Shin-Chan, el super-mocoso japonés, siempre es capaz de desconcertar y exasperar a sus mayores. Como además dispone de un programa de dibujos animados para las tardes y es un buen reclamo mercantil, es como una especie de Bart Simpson menor. Por supuesto, el síndrome de "pequeño hombre" de Bart Simpson/ Calvin (de Calvin & Hobbes) tiene sus raíces en los chicos crecidos de "Snoopy"  y en la despiada anarquía de los Katzenjammers Kids, o incluso en Yellow Kid, pero tampoco me refiero a que Shin-chan no se haya labrado su propio nicho privado. Es el personaje que las amas de casas japonesas han intentado censurar y sacar de antena, ya que los chavales suelen utilizar sus punzantes sentencias adultas a lo largo y ancho del país. Como por lo general la cultura japonesa acepta mejor el mal comportamiento de sus hijos y tolera mucho más la cultura pop más vulgar, es capaz de disfrutar más de lo habitual del humor escatológico que como ha ocurrido aquí con el pobre y censurado Bart Simpson. Creo que yo mismo me ruborizaría si dejase que mis hipotéticos hijos (o los de alguno de mis amigos) se leyesen estas maduras observaciones, pero eso es algo que forma parte de lo que separa a nuestras dos culturas.

(Continuará)

jueves, 20 de octubre de 2016

THE PLEASURE FUCKERS - SNAKEBITE


The Pleasure Fuckers ‎– Snakebite 7"
(Romilar-D Records, 1991)

A-Snakebite
B-Haven't Got The Time

AQUI.

miércoles, 19 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: EL PAISAJE: HE AQUÍ UN RESUMEN (3 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 259 (2004). Traducido por Frog2000. Parte 1, parte 2.

Es más, lo que hace que la mayoría de las películas de kung-fu sean grandiosas es tanto el ritmo como sus peleas coreografiadas, donde se presta una especial atención a la cadencia y claridad narrativas. En manos del director adecuado, alguien como King Hu, las complejas (a veces casi abstractas) escenas de lucha se convierten en obras maestras del arte de la filmación, tal y como David Bordwell demostró hábilmente en su obra Planet Hong Kong. Incluso aunque a veces me sienta algo engañado por la sobre-utilización de cables y el abuso de la técnica de la cámara rápida para conseguir los efectos más impresionantes, la idea que subyace detrás de las peleas, y por extensión de toda la película, es poder observar la culminación de las diferentes aventuras de los personajes en una orgía de movimiento, color y gracia corporal.

No me estoy refiriendo a que estos cómics no puedan expresar el movimiento tan bien como lo hacen las películas, sino que este medio no es capaz de replicar el movimiento de la misma forma que lo hace el cine. Mientras que este último funciona constreñido por la duración y el movimiento constante del celuloide, el medio del cómic puede fragmentar el tiempo en docenas de viñetas estáticas. Si juega adecuadamente con todos los elementos que se pueden insertar en las viñetas y en sus fondos, cualquier dibujante inteligente puede ser capaz de manipular el ritmo de lectura, pero las secuencias de acción seguirán sin poder alterar la forma en la que el lector percibe la obra. Además, los artistas que trabajan en el medio realmente no pueden manipular a su público de la misma forma que lo hace un director de cine. Históricamente, los cómics han sorteado este problema utilizando poses dinámicas y entretejiéndolas con acción y hechos fantásticos con el fin de mostrar acciones y efectos especiales que las personas reales no son capaces de llevar a cabo. Por eso en los Estados Unidos tenemos a los super-héroes de Kirby, en Francia disponen de los Westerns y la Ciencia Ficción de Moebius y en Japón tienen a Dragon Ball (y todos son versiones diferentes de lo mismo). Resulta revelador que en el fondo los artistas marciales de Akira Toriyama terminen transformándose en súper-héroe y salven al planeta de amenazas alienígenas utilizando una combinación de fuerza súper-humana, resurreciones y haces de rayos al grito de reyes hawaiianos. Con el fin de mantener el interés del lector, tanto los cómics como las series de televisión suelen utilizar constantemente clímax pospuestos y personajes peculiares, por no hablar de peleas de artes marciales que por lo general suelen ofrecer poco más que líneas cinéticas y poses congeladas, estén animadas o no lo estén.

Estos cómics de kung-fu producidos en Hong Kong evitan por ocmpleto las caracterizaciones y las historias interesantes y las sustituyen con la única ayuda de las líneas y las poses, volcándose por completo en personajes que atraen la atención por un diseño que hasta cierto punto un estudiante de grado medio podría haber dibujado en una libreta. Y entonces, ¿de qué van estos cómics? ¿Y quién sabe? En el tiempo que me ha llevado pasar las páginas hasta el final, por lo menos he podido ver calcada la mitad de Drunken Master II [La leyenda del luchador borracho, 1994], en concreto aquella escena en la que Jackie se encargaba de cincuenta matones en un restaurante. Oh, pues bueno.

Iron Wok Jan!
Shinji Saiyo

Firefighter! Daigo Of Fire Company M
Masanito Soda

Estos dos cómics tratan sobre adolescentes volcados en su trabajo. En cuanto a la búsqueda de elementos melodramáticos, no se quedan demasiado lejos de las obras sobre kung-fu anteriormente mencionadas. Pero es en su ejecución donde estos tebeos pueden ser interesantes compañeros de asueto. El primero está elaborado como una imitación de Iron Chef, así que su traducción no supone sorpresa alguna. Mientras que el inesperado éxito del programa se sustenta en las personalidades y rivalidades entre los chefs y los comentaristas, así como en el desconcierto que causan sus platos, este cómic nos presenta a dos jóvenes chefs, aunque ninguno de ellos parezca un personaje muy atractivo. Por supuesto, la mayoría de los personajes de las más grandiosas creaciones literarias podrían ser malísimos amigos y vecinos, pero en este caso los cristalinos diseños de los protagonistas de Iron Wok Jan! se dirigen a un público concreto y es algo que resulta nauseabundo. Jan está diseñado como un personaje difícil y esquivo, y se mueve en el mismo terreno que las fantasías de poder de los cómics de súper-héroes. Es un cocinero mutante, singularmente repugnante a la hora de alardear de sus poderes en la cocina. Por otro lado, su rival (Kiriko) está diseñada de una forma igual de liviana. Dispone de una dulzura única mezclada con una determinación dominante que se hace eco de las otras 8.428 heroínas del manga, pero como es la nieta del chef supremo, puede resultar lo suficientemente antipática como para que nos decantemos por su antagonista Jan. Excepto que él resulta tan ridículo y profundamente cargante que pensándolo bien me parece todo un misterio que en primer lugar este manga haya sido traducido. Estoy seguro de que fue terriblemente popular entre los chavales de doce años a los que originalmente estaba dirigido, pero también lo era hurgarse la nariz.

(Continuará)

martes, 18 de octubre de 2016

DOO RAG - WHAT WE DO


Doo Rag -– What We Do
(Not On Label, 1996)

A1-Nickel
A2-Nickel (Club Version)
A3-Bam
A4-Freeloader
A5-Trudge
A6-Doin' It To It
A7-Mop Down
A8-Rickety
A9-Kick Walken
A10-Jalopy
A11-Tire Knocker
B1-Naughty Little Wiggle
B2-Crooked
B3-Don't Need But A Little
B4-Kick Down
B5-2 1/2 Ft. Soul
B6-Rectifier
B7-Race Truck
B8-Some
B9-Hans Kramer's Super Disco (Bonus Track)

AQUI.

lunes, 17 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: EL PAISAJE: HE AQUÍ UN RESUMEN (2 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 259 (2004). Traducido por Frog2000. Parte 1.

Por una parte, la obra (ambientada en el Japón primordial de la Reina Himiko) se puede interpretar como una lección de historia para jóvenes japoneses, y por la otra como una rauda narración repleta de pesar por las oportunidades y la juventud perdidas. De nuevo el trabajo de Tezuka parece estar desarrollándose como una historia de hadas para niños que le echa un pulso a las realidades de la vida, esforzándose desesperadamente por ofrecer una explicación. Y de nuevo, el visceral calado de la obra parece intentar ponerse a la altura de otro manga para niños magnífico: "Barefoot Gen" [Pies Descalzos]. Si te fijas bien, estos personajes redondeados y trazados como si fuesen dibujos animados encaran su vida con una honestidad que trasciende la irónica utilización de la infancia por parte de los dibujantes underground occidentales a partir de los sesenta. Estos últimos utilizaban el nihilismo y la condescendencia, pero para el artista japonés su utilización es una cuestión brutalmente seria. Por lo general, este elemento suele utilizarse en obras que resuenan con la mala poesía adolescente, pero las manos de maestros como Tezuka lo convierten en algo sublime. Se podría comparar de forma bastante apropiada con "Boulevard of Broken Dreams" [El bulevar de los sueños rotos] de Kim Deitch, pero la tonalidad imbuida de nostalgia por el pasado de Deitch no tiene mucho que ver con la obra de Tezuka. Los personajes no llevan viviendo tanto tiempo.

Este tomo de Fénix presenta el trabajo de un Tezuka más primerizo, con historias algo menos brillantes. Una de las escenas que acontecen retrata la animadversión de Himiko contra su hermano Susano que tiene lugar en sus aposentos, y está representada con un fondo estático que no funciona demasiado bien como escenario de fondo. Otras escenas gráficamente llamativas incluyen una línea de antorchas que señalan la llegada de los enemigos por mar, y la aguda ocurrencia de aislar a algunos de los personajes en el interior de un volcán inactivo. Cada una de estas escenas ofrecen un sentido del drama que las siguientes obras del autor heredarán plenamente, aunque en sus primeras historias también tenga cierto peso. Al igual que ocurría con "Una historia del futuro", este tomo nos presenta a un artista que sigue evolucionando y cuyos mejores trabajos todavía están por llegar, incluso aunque ya demuestre aquí y allá retazos de su brillante futuro.

No se puede decir lo mismo de Metrópolis, obra que ha sido publicada por Dark Horse casi pisándole los talones a su anterior edición de los tomos de Astro Boy. Este Tezuka es alguien más joven que el responsable de Fénix y se esfuerza muchísimo más por realizar una obra de entretenimiento para niños. La propia historia, que se apoya ostensiblemente en los hallazgos de Fritz Lang, tiene poco que ver con la película del mismo nombre de Taro Rin y Katsuhiro Otomo, que va apilando sin ton ni son cualquier estereotipo y cliché occidental sobre el anime en un baldío esfuerzo por conquistar los lucrativos mercados del otro lado del charco. Y eso con la estúpida guía de Columbia Tristar, nada menos. Que el cómic de Tezuka tenga un dibujo, una historia y unos personajes más simples que sus últimas obras, además de unos gags un poco más absurdos, podría resultar decepcionante dependiendo de si las expectativas de grandeza del lector son muy altas. No es mi caso, y aunque esta obra no sea Fénix, sigue siendo un agradable tebeo para niños de honorable trasfondo.
Story Of The Tao
Ding Kin Lau y Andy Seto

Storm Riders
Wing Shing Ma

The Legendary Couple
Tony Wong y Louis Cha

Heaven Sword And Dragon Sabre
Wing Shing Ma y Louis Cha

Weapons Of The Gods
Tony Wong

[Nota: algunas de estas obras fueron publicadas a principios de los noventa por Planeta DeAgostini en las series "Tigre Wong" y "Drunken Fist".]

Por otra parte, también poseo una gruesa pila de cómics de kung-fu. ¿Alguien recuerda a la editorial Jademan? Tengo algunos cómics de la misma que fueron traducidos y editados en su momento. No recuerdo si los conseguí por correo. Lo único que me viene a la mente es la foto de su creador, el supervisor de una enorme fábrica de explotación de dibujantes contratados, que aparece posando con su lujoso coche deportivo con el skyline de Hong Kong al fondo como si fuese un naciente Stan Lee. ¡Jademan!

Como estos cómics provienen de Hong Kong y están publicados por Jademan, supongo que técnicamente no serán manga, pero se pueden meter en el mismo saco sin problemas. Me encantan las películas de kung-fu tanto como me gustan las de Gene Kelly y Buster Keaton, porque son traslaciones gloriosas al cine de las sorprendentes hazañas que son capaces de realizar atletas de primera fila con sus propios cuerpos. Sea jolgorio o dolor lo que se esté representando en pantalla, soy capaz de sentirlo con mi cuerpo de forma visceral, por lo que la experiencia de su visionado me deja complacido. 

Pero aquí estamos hablando sobre cómics.

Al igual que ocurre cuando veo dibujos animados de kung-fu, leer cómics de kung-fu me deja frío. Es muy raro que el dibujante sea capaz de esbozar con unos trazos en el papel lo que genios como Bruce Lee o Jackie Chan son capaces de lograr con sus cuerpos en pantalla.

(Continuará)

viernes, 14 de octubre de 2016

KILLED BY DEATH #1234


Various ‎- Killed By Death #1234
(Redrum Records (KBD), 2000)

A1-The Low Numbers - Shok Treetments
A2-Pressure Drop - From Here To Eternity
A3-Pure Product - Rejection
A4-The Troops - The Fan
A5-The Threat - High Cost Of Living
A6-The Reds - Victims
A7-The Softies - Suicide Pilot
A8-Johnny Palermo - Saturday Night
B1-The Freshmen - You've Never Heard Anything Like It
B2-The Jelly Babies - Roller Skate
B3-London PX - Arnold Layne
B4-Riot Squad - Permanent Force
B5-Butcher - Ain't It Great
B6-Neville Wanker And The Punters - (Sing A Little Song For) The Boys On The Dole
B7-Ersatz - One Good Reason
B8-The Defendants - Such A Spiv

AQUI.

jueves, 13 de octubre de 2016

PLEASURE FUCKERS - SOCIO DE SATAN 7"


The Pleasure Fuckers - Socio De Satán 7"
(Roto Records, 1996)

A-Socio De Satán
B1-That Magic Kiss (Power Guitar Mix)
B2-Watermouth Part II

AQUI.

lunes, 10 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: EL PAISAJE: HE AQUÍ UN RESUMEN (1 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 259 (2004). Traducido por Frog2000. 

Como llevo viviendo en una zona rural durante la mayor parte de mi vida, no me ha quedado más remedio que comunicarme principalmente a través del correo. Gracias a la inestimable ayuda del Servicio Postal de los Estados Unidos he sido capaz de definir unos gustos a base de oscuras bandas procedentes de Nueva Zelanda y otros países extranjeros que contrastan bastante con la cultura imperante en California. Puede que aquí, en el quinto pino, nadie haya oído hablar de This Kind of Punishment, pero creo que poseer sus vinilos me confiere cierto caché del que podré alardear la próxima vez que me cruce en la cafetería con algún hipster de la Iglesia de Cristo. Me parece perfectamente natural acordarme del momento en el que este sector todavía en crecimiento me ha enviado cajas repletas de manga para reseñar. Y la verdad es que cuando desgarro la cinta del embalaje sigo sintiendo algo excitante. Sin embargo, conseguir gratis las copias para las reseñas también es todo un engorro, porque siento como que tengo que escribir sobre cada uno de los tomos que me llegan por correo, y hasta donde soy capaz, suelo hacerlo. Más aún, creo que esta columna debería ocuparse del manga que aparece a ambos lados del Pacífico, porque la dificultad de aprender japonés a cualquier hablante de inglés asegura que la mayoría de los lectores de esta columna nunca lleguen a "leer" manga que no haya sido traducido. Además, dado el tamaño y la insularidad que posee la industria japonesa, creo que jamás lograré afectar su estructura y estrategias de forma alguna. Al menos tengo la ingenua esperanza de poder influir sobre algunos pobres editores estadounidenses para que se interesen por tal o cual título.

Desafortunadamente, no tengo mucho que decir sobre el manga que se está publicando en inglés. A pesar de algunas protestas por parte de los adultos que leen manga en Japón, la mayoría de lo que llega a las tiendas está diseñado directamente para el mercado adolescente, incluso para aquellos adolescentes que tienen una casa en propiedad y que todos los días cogen el tren para acudir al trabajo. Si se considera el estatus que tiene el manga en los medios de comunicación en su país de origen, y la infantilización de los mismos en Estados Unidos, dicha tendencia tiene mucho sentido. Por eso las estanterías de las tiendas están abarrotadas de Pokemon y de sus hermanos mayores, más violentos y sexuales. Obras como Yu-Gi-Oh son tremendamente divertidas para los chavales, pero como crítico no me veo capaz de hablar sobre ellas. Ya se explican mejor a sí mismas de lo que yo podría hacerlo, y dudo mucho que la mayoría de sus seguidores lean el tipo de crítica que yo suelo hacer. Espero que las ventas del manga para chicos y chicas sigan igual de boyantes, porque así se podrán subvencionar obras más arriesgadas y gratificantes, como la caja plateado-dorada de 300 tomos de Osamu Tezuka, o la traducción de algunos libros teóricos sobre manga. También espero que la obstinada ingenuidad que demuestro al desear todas estas cosas no les lleve a los editores autóctonos a tacharme de maníaco y detener el flujo de obras por correo. Porque es cierto que algunas cosas aquí y allá me hacen tener esperanza en el futuro, como la moderada proliferación de productos en nuestro mercado del Principal Motor del Manga.
Fénix / Metrópolis

En lugar de esa caja plateado-dorada de Osamu Tezuka, acaba de aparecer otro ejemplar de Fénix, lo que indica que el primero tuvo la suficiente repercusión como para sacar otro tan rápidamente que cuando lo descubrí en la librería me cogió por sorpresa. Déjame empezar suspirando mi decepción ante el tamaño del tomo, un poco más pequeño que "Fénix: una historia del futuro" [se corresponde con el segundo tomo de la edición en castellano de Planeta]. Estoy bastante seguro de que el motivo para haberlo hecho de esa forma es económico, pero que los dos tomos no encajen como deberían una vez puestos en la estantería apesta bastante, por lo que tendré que apilarlo cerca del 2001 Nights de Yukinobu Hoshino, del que solo sacaron en tapa dura el primero de sus tres volúmenes. Por lo menos Adolf consiguió que sus cinco números apareciesen en tapa dura.

Sin embargo, mientras que prefiero el formato más grande de "Una historia del futuro", los dos tomos de Fénix enfatizan los cambios y giros radicales en cuanto a la escala que tanto le gustaban a Tezuka. Además coincide con la edición japonesa que tengo de sus obras, y el tamaño menor no afecta a la lectura, como mucho hace que su epopeya parezca un poco más íntima. Después de todo, las ediciones japonesas oscilan entre las de gran tamaño y aquellas tan pequeñas que tu profesor nunca se daría cuenta de que lo que estás repasando no es el libro de matemáticas. Y aparte de la reproducción de la página 61 (que en mi copia parece que haya tenido un fax como fotolito principal), y que la impresión esté visiblemente tan atenuada que los trazos parezcan irregulares y las tramas parezcan tener un efecto de moiré, esta edición confirma de nuevo el gran nivel de traducción y producción que podía observarse en el tomo anterior. La traducción nunca parece enmarañada o ilógica, y el soporte no está nada mal, las páginas se pueden pasar sin problemas y el dibujo está retocado finamente. Gracias, Viz, pero en futuras reimpresiones deberíais arreglar la página número 61. 

(Continuará)

viernes, 7 de octubre de 2016

FORUM Y YO: CURIOSIDADES (24 de 25): DAREDEVIL NÚMERO 252

Sorpresas que da Madrid. El otro día estaba rebuscando por el centro en mis almonedas habituales y en una cubeta apareció este tebeo, la edición americana original impresa en papel cercano al de las antiguas biblias del número 252 de Daredevil (1988), lleno de anuncios que van puntuando (para mal) el ritmo de lectura. Precio: 1 euro. Publicado hace años en España partido en trocitos en la colección de La Patrulla-X de Forum y recientemente recuperado en el tomo publicado por Panini titulado "Zona Cero" que recopila el primer material de Ann Nocenti en la serie de Matt Murdock, este comic book contiene una de mis historias de la Marvel más queridas: un cruce con una saga de los mutantes donde Apocalipsis ataca a la ciudad de Nueva York utilizando a su ejército compuesto por Hambre, Guerra, Peste y Muerte, anticipando desastrosas ofensivas similares ocurridas en nuestra realidad. 

En lugar de centrarse en estupideces y peleas sin cuento entre personas que son capaces de partir un coche en dos trozos con sus propias manos, Ann Nocenti, la demiurga de esta etapa de Daredevil, se ocupa del efecto y las consecuencias que produce la ofensiva entre los habitantes de la ciudad, con un tono oscuro pero lleno de esperanza. La autora logra que el lector sienta que la ciudad está irremediablemente condenada. En medio de la hecatombe, un calmado Matt Murdock apela al sentido común para que los asediados ciudadanos se ayuden unos a otros, porque sabe bien que la Sociedad ha de ser comunidad, o si no estaremos perdidos.

El dibujo de Romita Jr. que podemos disfrutar en estas páginas no ha vuelto a ser igualado ni por el propio Romita Jr. Mucho tendrá que ver la ayuda en el entintado y en el acabado del trazo de Romita de un Al Williamson lleno de recursos y estilo, otro de aquellos gigantes de la Era de las Tiras de Prensa que tuvo que aceptar estos trabajos "alimenticios" para seguir comiendo caliente (me temo que esa anterior generación no era precisamente devota de los súpers).

Con todo, lo mejor de la historia es el guión de Nocenti. Pero si lo habitual es que la traducción de un tebeo, o un libro, traicione levemente la idea original y el sentido que el primer creador ha querido dar a las palabras y la historia de sus personajes, al leer en inglés a Ann Nocenti he podido darme cuenta de que esta vez sí que hemos perdido "algo" indefinible, como si al lector español se le hubiese ofrecido una recreación a la que le falta un puntito de vitalidad, por mucho que se esfuerce el traductor de turno, y eso que en España los tenemos cojonudos.

En este especial (compuesto por el doble número de páginas de lo habitual) hay una escena maravillosa en la que el héroe y su compañera, la Viuda Negra, se quedan plantados en la azotea de un edificio para poder escuchar la calma que precede a la tormenta. Todos, los buenos y los malos, han salido a las calles inundadas de oscuridad a ver lo que pasa, a calibrar qué es lo que van a hacer a continuación. Igual de portentoso es el momento en el que Cain, un adolescente que bordea la delincuencia, intenta ayudar a uno de los soldados abatidos. Llama al timbre de una casa, pero la pareja de ancianos que vive allí opta por no abrir y esperar a que esa amenaza para sus conciencias se marche. No quieren problemas. Pero no son estos dos los únicos hallazgos, todo el tebeo está plagado de ideas refrescantes, imbuido de arriba a abajo por la preocupación social que tan bien sabía Ann Nocenti incrustar en sus obras. En esta ocasión equilibró con maestría las chorradas de súper-héroes (en un crossover impuesto por la editorial, nada menos) con sus pulsiones habituales y junto con la ayuda de su escudero dibujante inventó una fábula amarga sobre el caos social, el apocalipsis, y lo frágil que es el "sistema" y lo fácil que es que dejemos de creer en él.

jueves, 6 de octubre de 2016

HARRY CREWS - NAKED IN GARDEN HILLS


Harry Crews ‎- Naked In Garden Hills
(Big Cat, 1990)

A1-About The Author
A2-Man Hates A Man
A3-Distopia
A4-You're It
A5-Gospel Singer
A6-Knockout Artist
A7-(She's In A) Bad Mood
B1-The Way Out
B2-Bring Me Down
B3-Car
B4-S.O.S
B5-Orphans

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miércoles, 5 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: BAKUNE YOUNG (5 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 247 (2002). Traducido por Frog2000.  Parte 1parte 2parte 3, parte 4.

De hecho, tampoco parecen estarlo el resto de personajes. Sus preguntas teológicas se quedan sin responder, ocultas por completo bajo la siguiente lluvia de balas. Lo mismo ocurre con el absurdo guión, que incluye algunas partes con Profundos Significados en una historia de acción que parece intentar decir más de lo que dice, aunque de nuevo Matsunaga consiga llevarla a cabo sin pretensiones aparentes. Quizá su compromiso con sus contradictorios y absurdos personajes le permita hacerlo de esta forma, ya que en lugar de parecer estar motivados psicológicamente, parecen estarlo kármicamente. En la cuarta página, el propio Bakune empieza a ser el blanco del mal karma y no se reconciliará con él hasta casi el final de la historia. Incluso será capaz de abandonar a Renge para seguir sufriendo en solitario. Sin embargo, la clave de toda esta rueda kármica de retribución no es la finalmente nueva Emperatriz, sino alguien considerablemente menos importante en la historia. 

Tan solo el lacayo de Renge, Purima, parece actuar sin que la rueda del karma penda sobre su cabeza. Tan obeso que parece un muñeco Sanrio Sumo, Purima encarna muchos de los ideales budistas acerca de la compasión y el altruismo, pero al mismo tiempo es un cobarde servil: llegado a un punto, es capaz de limpiar uno de los caminos por orden de Genre utilizando su campana budista. Purima ejerce de interesante contrapunto del personaje de Bakune, de características igualmente enormes y potentes. Más adelante Matsunaga los conectará de forma literal, y Purima asumirá las características de Bakune. Cuando Renge decida reclutar al ejército de los Estados Unidos para conseguir llevar a cabo sus planes para Japón, Purima tomará la difícil decisión de detenerla. Desafortunadamente, también lo intentarán el mítico ninja Johnson Membodeath, Bakune, la Cuarta División de Investigación de Asuntos de los Yakuza de la Policía y los colegas yakuza de Purima, Mametan y Yoshio. Un choque de trenes a gran escala. 

A pesar de todas las intrigas, planes maquiavélicos y contra-planes, todos los intentos de detener el destino de Renge se irán cancelando según el karma se ladee hacia el lado negativo. Solo Purima será capaz de actuar libre de su flujo. Por eso logrará alcanzar el éxito, porque no está sometido a la rueda kármica de retribución que había empezado en la cuarta página de la obra. En ese momento actúa sin preocuparse por sí mismo y con la intención de salvar a otra persona, por lo que el ciclo se romperá y la historia finaliza. De hecho, Matsunaga ni siquiera se molesta en mostrar los funerales y reconstrucción posteriores. La última página de la historia habla sobre el vacío y la pérdida, y el coda de tres páginas con el que se cierra la narración se centra en la falsedad y hastío que siente Renge después de haber logrado levantar su nuevo Imperio. La última petición de la obra: "¡Señor, tan solo quiero una palabra tuya!" plantea de nuevo la pregunta de qué sentido puede tener la vida en un mundo ridículamente violento. Matsunaga sabe mejor que nadie que no hay por qué responderla, porque ya lo ha hecho Purima. Con su historia de acción desmesurada y cómica exageración, Matsunaga ha sido capaz de crear una tremenda ópera que se hace preguntas sobre la retribución divina y el sufrimiento humano. Solo uno de los personajes es capaz de actuar de forma desinteresada y elevarse sobre la violencia que lo rodea por todas partes. Pero hacerlo acaba con él, aunque en cierta forma, por lo menos durante el proceso se respondan algunas de las cuestiones planteadas.

En cuanto a la parte de la trama sobre su país, la visión de Matsunaga es mucho más cínica. Renge restablece el dominio imperial en Japón. Predeciblemente, su éxito la deja vacía, quizá porque no ha tenido que sufrir en absoluto para llegar hasta ese punto, ya que se ha apoyado en el dolor y la muerte ajenos para alcanzar el trono. Si observamos la obra bajo el contexto de la política internacional con el que Matsunaga impregna sus páginas, el regreso de Japón al sistema imperial dominado por una mujer que pertenece a la yakuza es tanto una regresión como un cínico comentario acerca del magro compromiso que parece tener el Gobierno de Japón por alcanzar la paz. Dudo que Matsunaga se sorprendiera mucho cuando su Gobierno capituló ante la presión de los Estados Unidos, neutralizando eficazmente el Artículo 9. También dudo mucho que le parezca un paso hacia la madurez, y eso que él es alguien que se gana la vida dibujando cómics de acción desenfrenada. 

martes, 4 de octubre de 2016

KILLED BY DEATH #201


Killed By Death #201 - D'Italia
(Redrum Records, 1997)

A1-Kandeggina Gang - Sono Cattiva
A2-Kaos Rock - La Rapina
A3-Satan '81 - Radioattivita
A4-Andrea Mingardi - Supercircus Pus
A5-Aedi - La Bomba Atomica
A6-Gli Incesti - Sabato Midnight
A7-Uniplux - UX
A8-Elektroshock - Public Mores
A9-Petrolio - Italia, Italia
B1-S.I.B.  - You
B2-S.I.B.  - My Secret Life
B3-UDS - Ma Che Bella Societa
B4-Rancid X - Get Someone To Love Me
B5-Judas - Flashdown
B6-Decibel - Col Dito
B7-No Submission The Degraded Men
B8-Hitler SS - No Solution
B9-Tampax - Tampax In The Cunt

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lunes, 3 de octubre de 2016

LOST IN TRANSLATION: BAKUNE YOUNG (4 DE 5)

Artículo de Bill Randall para The Comics Journal 247 (2002). Traducido por Frog2000.  Parte 1parte 2, parte 3.

A pesar de la seriedad que pueda revestir la implicación política del autor, la mayoría de los hechos cómicos pasados de rosca que se pueden leer en los dos volúmenes anteriores encajan perfectamente con el tercero. Particularmente, los asaltos de Renge contra la pandilla de Kitty Hawk tienen un sabor de oscura slapstick, y la primera reaparición de Bakune en la que es ayudado por un decrépito viejo es tan horripilante como histérica, especialmente si nos fijamos en la incrédula reacción de las autoridades. De hecho, toda la historia del tercer volumen se asienta sobre la ridícula idea de que una mujer pueda tener la maña suficiente como para conseguir que un buque de guerra ataque la capital de una nación. Por lo menos en los dos primeros tomos la historia parecía tan remotamente plausible como la de una película yakuza: la lucha de un hombre solitario cercano a lo súper-humano contra criminales y policías. Al menos en el papel, ambos volúmenes parecen relatos de género ideados rápidamente y profundamente ineptos, como si no fuesen demasiado conscientes de lo que parecen estar parodiando. Pero sin embargo, el tercer volumen es ridículo hasta el extremo, aunque finalmente consiga dar en el clavo no sin algo de esfuerzo.

Su argumento puede parecer bastante absurdo, pero es que la mayor parte de la obra lo es. Matsunaga desarrolla las temáticas habituales y amplifica todo los clichés hasta convertirlos en algo pop. La mejor comparación que puede hacerse no es con otro cómic, sino con el cine: sus estrategias recuerdan mucho a autores de la Novelle Vague como Jean-Luc Godard, o mejor aún, el autor japonés de la nueva-ola Seijun Suzuki. Las películas de Suzuki bordean la misma frontera entre nihilismo y significado mientras amplifican su forma de hacer las cosas hasta llegar a un punto de saturación. Además están repletas de acción gore, parodias de varios géneros y melodramas hiper-tensos: por ejemplo, Branded to Kill [Marcado para matar, 1967] pone en escena un guión manufacturado sobre un matón y lo retuerce hasta convertirlo en un irreconocible y amanerado documento existencial, completado por una femme fatale sin alma y un combate final encima de un ring de boxeo. Si para hacer una película lo único que necesitas es una pistola y una mujer, para hacer un manga quizá te baste con líneas cinéticas y explosiones.

De acuerdo, los argumentos de Bakune Young no parecen tener mucho sentido: ni los primeros asaltos del propio Bakune contra la organización yakuza ni tampoco los subsiguientes contra la policía y las críticas contra el mismo Japón. La única motivación que se ofrece del personaje son un par de elementos sacados de su infancia: una foto de un anuario y un ensayo que escribió en su juventud. La motivación psicológica encaja en la obra como unas esposas podrían encajar en las novelas de Jane Austen: ni hacen falta ni van a mejorarlas. El mejor material depende de que el autor sea capaz de violentar las estructuras sociales, la narrativa y las convicciones del género. Por eso, en cierto momento de la historia podemos ver a Bakune bailando la danza del cangrejo mientras alguien intentar acribillarlo, y por eso Sorigami juega a la ruleta rusa mientras inexplicablemente una pandilla de yakuzas le ruegan que deje de hacerlo.

A pesar de todo el embrollo que conforma la obra, en el fondo se formulan preguntas fundamentales acerca del karma y la metafísica. Bakune se pregunta si al final tendrá que pagar retribuciones divinas por sus acciones y pecados. Sin embargo, tampoco es que se le vea demasiado preocupado.

(Continuará)