domingo, 30 de noviembre de 2014

BLACK MUTHAS: CURTIS MAYFIELD - BACK TO THE WORLD (1973)



"Back to the World", el primer álbum de Curtis Mayfield grabado y lanzado después de alcanzar el número uno con la intensa estampa del interior de la ciudad propuesta en "Superfly", lo devolvió al constante equilibrio entre el optimismo por el futuro y el comentario social directo que hacía referencia a los problemas de su Pueblo. El primer single, "Future Shock", se inspiraba en el libro del mismo nombre escrito por Alvin Toffler y editado en 1970, donde a los lectores se les advertía que la sociedad industrial estaba cambiando tan radicalmente que los problemas ambientales y sociales podrían convertirse en un mal endémico durante décadas. El tema titular aprovechaba (tal vez demasiado) los mismos grooves e instrumentos de viento de "Superfly", aunque contaba mucho más acerca del mundo que nos rodea ("We got to stop all men, from messing up the land/When won't we understand, this is our last and only chance?"). El listado de canciones era muy optimista y positivo, como en las refrescantes "If I Were Only a Child Again" y "Future Song (Love a Good Woman, Love a Good Man)", pero mientras que el disco no alcanzó singles de éxito que siquiera se acercasen a los tres grandes éxitos de "Superfly", además "Back to the World" supuso una decepción por un motivo diferente: la música no era tan poderosa como se esperaban los seguidores, y aunque las canciones estaban interpretadas con los altos estándares habituales de Mayfield, existían muchas similitudes (musical y temáticamente) con el material anterior de cada uno de sus álbumes en solitario."

-John Bush para AllMusicGuide. Traducido originalmente por Frog2000 para la casilla de facebook.

viernes, 28 de noviembre de 2014

EL AMOR TERMINARÁ POR MATARNOS A TODOS, por Warren Ellis

EL AMOR TERMINARÁ POR MATARNOS A TODOS, por Warren Ellis
(2003. El artículo original fue publicado en Die Puny Humans, uno de los blogs -ya difunto- de Warren Ellis. Traducción e imagen por Frog2000.)

Os recuerdo a todas.

Nicola Jane en un Hyde Park veraniego completamente vestida de blanco, con su larga melena de color rubio y ojos de pálido azul, la luz reflejándose en cada pulgada, riéndose de mí porque yo vestía de negro de arriba a abajo. No pegábamos mucho juntos, aunque lo estábamos. Te esperé en el exterior de la entrada de artistas, en la oscuridad. Creo que fue entonces cuando empecé a vivir la noche de verdad. Tú te volviste más brillante y yo más oscuro.

El mundo se volvió más oscuro.

Las guitarras restallaban en el club como alarmas de incendios mientras Tara B y yo nos aferrábamos el uno al otro cerca de la puerta trasera, la noche no era más importante que nosotros. En la negrura, mi mano reposaba sobre su muslo de bailarina envuelto por el nylon. Sus ojos se posaron sobre mí mientras ella cantaba en el pub para currantes. Se inclinó sobre la mesa de su camerino mientras seguían aplaudiéndola desde el bar. Repaso con mis dedos las cicatrices de su muñeca a las cinco de la mañana. 

Alice, la taxista, jadeaba mientras le lamía su tatuaje, era la primera vez que alguien lo hacía. La colección de ratas miraba desde sus pequeñas celdas en la jaula mientras ella se arqueaba y temblaba contra mis labios. 

Cada vez es más oscuro. El tiempo pasa en un millón de pequeñas bocanadas.

Os recuerdo a todas. De verdad que lo hago. Recuerdo la risita suciamente infecciosa de Ann-Marie cuando me puse de rodillas ante ella y le dije que era su turno para que la chupase. Recuerdo la estruendosa risa salvaje de Jenny cuando me postré en la parada de taxis y le pedí que se casara conmigo, los enloquecidos aplausos del bar lleno de gente a nuestra espalda. 

La misma parada de taxis en donde conocí a Alice. El amor te convierte en un estúpido. El amor terminará por matarnos a todos. 

Encontraron a Alice en la parte trasera de su taxi no mucho después. Tenía un amigo en la policía que me dijo que la mirada de su cara era de completa sorpresa. 

Después de un tiempo me parecía como si nunca jamás hubiese visto el sol.

Tara B flotando en el canal como una Ofelia desechada, los envoltorios de hamburguesas y los condones usados ondulando a su alrededor. Nicola Jane, tirada como un trapo al lado de la puerta de artistas, las manos cruzadas sobre su corazón carmesí, como si estuviese intentando detener su ruptura.

Me dirigí hacia el oeste perseguido por la noche permanente. Porcelain Larissa en habitaciones de hoteles de Nueva York. El sexo con ella fue psicodélico. La condujo hasta lugares que nadie había visto antes. Se convulsionaba como una paciente a la que le dan electroshocks mientras yo sostenía su garganta con una mano y la azotaba con la otra. Me decía "gracias" después de cada apocalíptica sesión de orgasmos mientras me miraba con total devoción. Los hoteles se quejaron de los gritos.

Creo que tal vez se sintieran aliviados cuando todo el barullo se detuvo y yo me quedé sentado allí solo de nuevo, con la oscuridad volviéndose mucho peor.

Escapé de todo esto. Durante un tiempo el sol tocó mi piel en San Francisco. Y por la noche llegó Augusta con su corsé de cuero y capa negra victoriana, asumiendo el control sobre mí, tentándome con que las cosas podrían seguir así para siempre.

Pero no lo hicieron. La única cosa que he aprendido durante todo este tiempo es que nada es para siempre. Todo el mundo termina marchándose.

Larissa me dejó en un parque del ghetto. Si te fijabas de cerca, parecía que llevaba una gargantilla de color rojo y que sus manos estaban atadas con lazos escarlata.

La gente me llamaba vanidoso porque lo primero que compraba siempre para mis nuevas casas era un espejo. Pero sólo era para poder ver otra cara cuando la noche se volvía demasiado oscura como para que alguien más permaneciese despierto.

Y ahora estoy aquí descansando, en un país cuyo nombre ni siquiera conozco, y cae la noche, amadas mías. La noche está cayendo y esta vez no voy a poder escapar.

Os recuerdo a todas. Y estoy tumbado aquí mientras espero a la muerte. Puedo ver cómo llega, sentir la forma que tiene. Todas mis fuerzas me abandonan como si fuesen hojas en octubre. Sólo tengo las suficientes como para aferraros las manos.

Pero ninguna de vosotras estáis ya a mi lado.

jueves, 27 de noviembre de 2014

RUTA 66, NÚMERO CIENTO CATORCE


RUTA 66, NÚMERO CIENTO CATORCE (Febrero, 1996)
AQUI.

"Como varias otras entidades del underground norteamericano, Bush Tetras fueron una banda cuya existencia casi fue secreta. Algunos sencillos y muchos conciertos sin salir del país más que lo justito condenaron al cuarteto al ostracismo, por encima de sus cualidades musicales. BT se beneficiaban de la guitarra-culebra de Pat Place, miembro del line up original de los Contortions, lo cual les convirtió en uno de los grupos pos-no wave más significativos. Su intuición eléctrica y su vertiente funk dieron de sí un saquito de canciones que hoy mantienen su veneno intacto. "Boom In The Night" recoge ese insano magnetismo, recopilando sus tres únicos singles y temas procedentes de sesiones maqueteras, convirtiéndose automáticamente en un disco vital y sin fisuras, desafiando el paso del tiempo. Las Tetras eran puro vitriolo, una remesa de atmósferas intoxicantes cuyo único punto de contención estaba representado por su vena funkoide. Basta escuchar "Cowboys In Africa" para darse cuenta de que su apreciación del género era harina de otro costal. "Snakes Crawl" y "Rituals" son tan fielmente neoyorquinas como Suicide, Contortions o Richard Hell, cortantes, secas, rebosantes de genuino calor humano."

El genial combo de NYC era reseñado por Rafa Cervera en este Ruta 66 número ciento catorce.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

TUVE QUE ASESINAR AL CERDO, por Warren Ellis

Por Warren Ellis, fragmento escrito en julio de 2003. Traducción e imagen por Frog2000.

Tuve que matar al cerdo.

Era un cerdo barrigón vietnamita Modificado Genéticamente que algún monstruo había equipado con una caja de voz encajada en sus carnes y el lóbulo frontal de un bebé adicto adulto.

Se escabulló por la alfombra con sus pequeñas patitas grasientas mientras disparaba zurullos ácidos y horribles a través de su culo reforzado, como si fuese la máquina expendedora de Satanás. Cargué la pistola arpón que le había cogido prestada a Sunil. Hay algunas partes del mundo donde se puede cazar legalmente a los seres humanos que se han convertido en acuáticos, y Sunil les debía favores sexuales a todos ellos. El cerdo se volvió y carraspeó "¡Fuckpig! ¡Fuckpig! ¡Fuckpig!" Con esfuerzo, dudé de si me estaba hablando a mí o me estaba diciendo su nombre, pero parecía ser la única palabra que se sabía. Llevaba escuchándola dos semanas. Dos. Semanas.

El arpón se encajó en la cámara y el compresor de aire siseó al recargar la pistola.

Levanté el arma y apunté mientras el bastardo dejaba caer otra mierda sobre la alfombra que la quemó y dejó otro agujero. "Eso es, asqueroso objeto de mierda. Melissa me dejó con una enfermedad tan horrible y poco común que ni siquiera tiene nombre, una extraña muñeca japonesa capaz de lamer su propia orina, y también a ti. Tengo mi uretra irradiada, he escuchado a la muñeca gritar mientras la introducía en una astilladora de madera, y ahora tan sólo quedas tú. El cerdo mascota."

"¡Fuckpig!"

El compresor dejó de silbar. Sin ninguna razón aparente el chip de la pistola cantó para mí con la voz sintetizada de Peter O'Toole: "Ya puedes matar las cosas que quieras, joven." Amartillé el arma, se levantó el percutor automáticamente y disparé contra el humeante ano del cerdo. 

Por supuesto, erré el tiro miserablemente.

El cerdo se arrojó a un lado como si estuviese en una película de acción, rodó y se irguió con aplomo y completamente dispuesto sobre sus sucias pezuñitas negras. El arpón se incrustó en uno de mis altavoces. Busqué otro en la recámara y tiré del percutor, con la esperanza de que en el compresor hubiese suficiente carga como para tener otra oportunidad de disparar a esa máquina de expulsar mierda. Apunté la pistola arpón en su dirección. No se le veían los ojos, porque tan sólo eran oscuras rendijas humedecidas rodeadas de grandes e hinchados pliegues de flaccidez verrugosa. Pero te podías imaginar lo que estaba tramando. Me coloqué entre el espacio vacío que había hasta la puerta principal de mi largo y diáfano apartamento y él. Se quedó apresado en la habitación del fondo. No tenía espacio por donde escapar.

Fintó por mi izquierda como si fuese Ali emitiendo un rasposo "¡Fuckpig!" Fingí seguir sus pasos y a continuación torcí bruscamente la pistola en su dirección, mientras se lanzaba hacia el espacio abierto que se esperaba que quedaría a mi derecha, entre mi cuerpo y la jamba de la puerta.

Se dio cuenta de que lo había engañado y se cabreó en pleno vuelo, convirtiéndose en un rociador de diabólica mierda verde, luego se retorció para que sus inmensas tripas rebotaran contra la pared. Seguí apuntándolo mientras botaba sobre mi cama. Se dio cuenta demasiado tarde de que se había impulsado hacia la ventana.

"¡Fuckpig!", y se cayó por la misma. Corrí hacia el alféizar intentando no cortarme las manos con los cristales rotos. El cerdo había salido despedido con muchísima fuerza, eso se lo concedo, aunque había cierta posibilidad de que alcanzara el toldo del escaparate que estaba al otro lado del estrecho mercadillo. Lo más probable era que fallara y lo salpicase todo. Pero en realidad no me gustan mucho los juegos de azar, y además esto se había convertido en algo personal.

Le disparé al cerdo bastardo un arpón que le atravesó desde el culo hasta la boca, ensartándolo en el aire en plena trayectoria.

Se desplomó hacia el mercado, aterrizando sobre un puesto de frutas. Sus tripas se soltaron y su horrible reflujo disolvió todas las manzanas que estaban en el sitio. Entonces se pudo escuchar una tormenta de juramentos en croata, y luego empezaron las arcadas.

Y como sabéis, todo esto ha sido tan positivo como lo que me va a ocurrir el próximo mes o en cualquier otro momento.

martes, 25 de noviembre de 2014

WOODEN TIT - SECHS LIEDER 10"


Wooden Tit - Sechs Lieder (10")
(Red Lounge Records, 2007)

A1-She Shimmy Wobble
A2-Purpurner Mittag
A3-Desdemona
B1-Kegelkugel
B2-Über Den Wolken
B3-Küchenschabe

AQUI.

lunes, 24 de noviembre de 2014

¡WEREWOLF BY NIGHT!: YO FUI UN HOMBRE LOBO EN UN CÓMIC DE LA MARVEL (3 DE 3)

Por Dan Johnson para Back Issue 15 (2006), traducido por Félix Frog2000. Parte 1, parte 2.

"Marv Wolfman había estado trabajando como editor en Warren y ahí fue donde nos conocimos. Me encantaba el terror, y sigue gustándome, pero no era mi único interés. Fue mi forma de meter el pie y colarme dentro. En Marvel empecé a escribir guiones de historias de terror en blanco y negro para series como Monsters Unleashed, Dracula Lives y Tales of the Zombie. El primer cómic a color que me ofrecieron fue "Man-Wolf" [para Creatures on the Loose] y el segundo fue Werewolf by Night. Werewolf me parecía el encargo más atractivo, por lo que dejé "Man-Wolf", sencillamente porque las dos series eran demasiado similares." 

Moench tenía talento para urdir una buena historia de terror, pero el desarrollo de los personajes y los argumentos sugeridos para la serie habrían funcionado mejor en otros géneros, algo de lo que Marvel se dio cuenta rápidamente. "El terror sólo fue el principio", explica Moench, "cuando empecé a hacer cosas como Master of Kung Fu, los editores me dijeron: "espera un momento, ¡quizá este guionista sea capaz de hacer algo más que terror!" 

Al hablar con Moench y Perlin, se me hace evidente que su asociación estaba construida en base a la admiración y el respeto mutuos, y con la intención de hacer los mejores comic books posibles. "Tuvimos una buena relación de trabajo", recuerda Perlin. "Doug aparecía con el argumento y luego yo lo leía y si tenía alguna idea o sugerencia podía llamarle y comentársela. Doug era muy amistoso. Algunas veces se me ocurría una idea para la historia y él la utilizaba. Hay algunos números en los que salgo acreditado como co-guionista." Moench se hace eco de lo dicho por Perlin cuando le preguntamos por su colaboración. "Como mínimo, Don era un colaborador muy entusiasta y diligente," recuerda Moench. "Quería ser útil, pero no quería asumir mi puesto. Cuando hacía sugerencias era muy cuidadoso y sutil. Por lo general tenía ideas que cuando dibujaba tenían un buen aspecto. Nunca me presionó, y siempre estaba interesado y excitado con los argumentos de la serie."
LA LLEGADA DEL CABALLERO LUNA

La estancia de Moench y Perlin en la serie duró poco, pero como equipo hicieron que el Hombre Lobo se convirtiese en un personaje notable. En la colección se incluían a menudo a otros habitantes del Universo Marvel, y durante el proceso Moench y Perlin le ofrecieron a la editorial su propio "caballero oscuro": el Caballero Luna. Su presentación del personaje para la editorial propagó un rumor que ha llegado hasta nuestros días en relación a la famosa portada "rechazada" de Werewolf by Night nº 32 (agosto de 1975). "Lo que ocurrió fue que en esa portada aparecía el interior de un castillo o de una vieja mansión y él [el Hombre Lobo] estaba siendo atacado por todo un grupo de zombies que vestían con uniformes de la policía," dice Perlin sobre la portada. La historia que ha circulado durante décadas ha sido la de que la portada fue considerada como "demasiado terrorífica". En realidad Marvel rechazó la portada por razones diferentes. "En ese número aparecía el Caballero Luna en una o dos páginas, y Marvel lo quería en portada," dice Perlin. "Me gustaría mucho poder decir que dibujé algo tan horrible que Marvel no quiso imprimirlo, pero no es cierto."

Finalmente, el descenso de ventas llevó a la cancelación de Werewolf by Night y el cambio de gustos en cierto número de lectores hizo lo que todas las balas de plata del mundo no pudieron. "Parece que el terror tiene su auge y caída de una forma cíclica," recalca Moench sobre el final de la colección. "Marvel se subió al carro al principio de ciclo con unos cuántos títulos que ofrecieron algo diferente del típico superhéroe al uso. Las primeras series atrajeron la atención y crearon un impulso para otras similares, hasta que sencillamente Marvel saturó su propio mercado con demasiados títulos de terror. Tenías todos aquellos títulos en blanco y negro y luego también los cómics a color. Incluso hicieron el de la Momia [Living Mummy]. Al final el sentimiento de que había algo fresco más allá de los superhéroes no duró demasiado. Cuando el terror se convirtió en su propio y monolítico dominio, la novedad se desvaneció. E inevitablemente el interés también menguó."
Aún así, Moench está de acuerdo con que trabajar en Werewolf by Night fue muy especial. "[Cuando la serie se acabó] fue deprimente," dice Moench. "Me lo pasaba muy bien trabajando con Don. Nunca quieres escuchar algo así [que el título se va a cancelar], aunque siempre estás dispuesto a saltar hacia algo nuevo. En este caso sentía que Don y yo habíamos estado muy a gusto colaborando en el título de Werewolf by Night, y no estaba seguro de si podríamos encontrar otro sitio donde seguir trabajando juntos. Así que me desanimé mucho." Moench y Perlin no fueron los únicos a los que les divertía lo que hacían. "Dean Mullaney, que empezó Eclipse Comics y que se convirtió en un amigo cuando empecé a hacer Aztec Ace para él, me dijo que su saga favorita de siempre en los cómics era el Werewolf by Night que habíamos hecho Don Perlin y yo," comenta Moench. "Siempre pensé como que tenía algo de raro, probablemente porque estaba más acostumbrado a recibir alabanzas por el Caballero Luna y Maestro de Kung Fu. Y para el caso, por Aztec Ace. Pero después tuve que firmar un número de Werewolf by Night en una convención, y empecé a hojearlo. Nunca lo había leído antes, y apenas podía acordarme de cuando lo estaba escribiendo. Mi reacción fue: "¡Hey, esto no está nada mal!" En esa época hice tantas cosas que la mayoría de ellas las tengo difuminadas en la memoria. Pero al volverlas a mirar me doy cuenta de que lo que Don y yo hicimos es bastante sólido y probablemente también haya sido subestimado. Algunos de esos números son genuinos "sleepers". 

domingo, 23 de noviembre de 2014

OJOS ROJOS, por Warren Ellis

OJOS ROJOS, por Warren Ellis (2003)
Traducción e imagen: Frog2000.

Ella tenía unos ojos en los que sería capaz de perderme, pero luego los reemplazó por punteros láser. Pequeños puntos rojos que rebotaban arriba y abajo por la pared de la habitación mientras yo la abrazaba por la espalda. Podría haber vivido con ello, pero consiguió importar voces animales para colocárselas. El ronroneo del guepardo no estaba mal, pero los ruidos de dingo acabaron por acabar con mi estado de ánimo. La combinación de ojos rojos y sonidos de gorila que sonaban cuando se corría era horrible. Unas semanas más tarde tenía cosas moviéndose en su cuerpo que no deberían estar en esos sitios. No tengas miedo, me dijo, mientras los chismes seguían bombeando como silbidos de un órgano bajo su piel. Algo se extendió y me saludó.

Vomité entre sus piernas y ella estuvo sin hablarme una semana. Supongo que no debería culparla por ello, pero aún así...

Sabía que todo había acabado cuando se cortó las piernas.

Se las seccionó por la rodilla y volvió a casa con una maleta llena de reemplazos modulares. Los muñones tenían pequeños puertos firewire conectados a las nuevas unidades inferiores de las piernas. Iba equipada con lo que ella llamaba sus Piernas Sexuales y nada más llegar flexionó sus dedos artificiales, con los pies fijados en un arco perfecto donde acomodar sus tacones soldados de dieciséis centímetros. Al parecer también tenía giroscopios Segway en las pantorrillas con los que poder mantener su posición vertical cuando caminaba.

Una noche llegué a casa y me la encontré equipada con un mini-vestido de látex y dieciséis piernas. Esas cosas arácnidas brotaban de sus rodillas, con ocho piernas en cada una. Desfiló por el piso de la cocina de plástico para mí, balanceando sus caderas. Clackclackclackclack, sonaba el suelo. Clackclackclackclack.

En cuanto empecé a echar la pota, sacó la lengua para burlarse de mí. Tenía lo que parecía un enchufe de entrada en la punta.

Después de traspasar ese límite todo me parecía demasiado feo. Por supuesto, tuve que largarme. Hace un par de semanas volví a verla. Me presentó a su nuevo novio, Spin. Su piel parecía fría y brillante, como si estuviese recubierta de plástico blanco sobre acero. Tenía un tambor giratorio en el estómago. Ella se apoyó en él y sonrió.

Ahora estoy viviendo en mi coche. Mi coche me ama. Quiero decir, no habría hecho crecer una vagina real para mí si fuese de otra manera, ¿no?

sábado, 22 de noviembre de 2014

WOODEN TIT - STRANGE NOTES (7")


Wooden Tit - Strange Notes (7")
(Music For Haters, 2007)

1-Strange Notes (The Germs)
2-Sex Beat (The Gun Club)

Eamon Martin: bass
James Owen: drums
Don Howland: guitar, vocals

AQUI. 

viernes, 21 de noviembre de 2014

LAS EXTRAORDINARIAS AVENTURAS DE EMILE MOULIN, por Jacques Tardi

En el número 66 de Cairo (1989), los editores se quejaban porque uno de los nombres con los que la revista había alcanzado prestigio, el insigne Jacques Tardi, se prodigaba cada vez menos en el campo de la BD. Para paliar el hambre del guionista y dibujante anarquista, el magazine rescató una pequeña historieta aparecida originalmente en Echo des Savanes que después también sería publicada como álbum de tirada limitada a 50 copias en su país de origen y que en la Bedetheque indican que probablemente sea pirata. Para poder transformar en álbum la exigua extensión del tebeo, en este caso un parco ensayo sobre la paranoia, la editorial tomó la decisión de seccionar las cuatro páginas divididas en tres filas de viñetas que la componían en planchas apaisadas formadas cada una por una de las líneas de viñetas de la página original, alcanzando así las doce páginas. El problema es que así se acababa con el efecto que se intentaba conseguir en la última plancha de la historieta inicial, donde una de las últimas viñetas parece "caerse" siguiendo la trayectoria de la cama suspendida que aparece dibujada en ella (un indisimulado homenaje a Little Nemo). A continuación os ofrezco "Les aventures extraordinaires d’Emile Moulin" que apareció en Cairo, donde se respetó el diseño original.



jueves, 20 de noviembre de 2014

BAD MUTHAS: THE BEASTIE BOYS - LICENSED TO ILL, por Don Howland

The Beastie Boys - “Licensed to ill” (Def Jam). Artículo de Don Howland para SPIN (febrero de 1987), traducido por Frog2000.

Una de las cosas que más perplejidad ha provocado durante los últimos años ha sido la reluctancia de los blancos a la hora de recoger lo más intenso del hardcore rap post-Run D.M.C., especialmente si consideramos el entusiasmo de los blanquitos para hacerse con los estilos de la comunidad negra a lo largo de la historia. Se podría pensar que con sus poderosos beats y sus discos-mutilados-mediante-sus-turntables, el hardcore rap sería capaz de atraer a la pandilla del artcore, o incluso a la propia del hardcore. Pero obviando a los quarterbacks del deporte y a los mamones hipsters empedernidos, se han producido muy pocos condenados hurtos al rap (eso sí, algunos divinos) desde el lado de Caucasia.

Excepto por el caso de los Beasties, por supuesto. Pero los Beastie Boys son algo más que una demorada buena idea. Sin duda, este es el primer álbum de una banda blanca capaz de alcanzar el éxito utilizando consecutivamente rock de gran impulso y una bombástica ampulosidad. Quizá sea el primero de todos. Por supuesto, RUN D.M.C. ya hicieron pruebas en el apartado del metal-rap en la época de “Rock Box”, con su primer y auténtico crossover, el exitoso “Walk This Way”. Pero los Beastie Boys tienen temas basados en riffs cercenados tan cercanos a AC/DC y al estilo de todos los ejércitos de baterías típicamente impresionantes de la marca "Def Jam", que violan, esto…, ripean la veta principal de rap rock de una forma que merece mucho la pena.

Ahora que estoy viviendo lejos de la gran ciudad, ya no me doy cuenta de lo que impulsa estos beat boxes echando un simple vistazo por la ventana. Así que tan sólo soy capaz de conjeturar el recibimiento que habrá tenido Licensed en el ghetto. La parodia de rap forajido de los Beasties titulada “Paul Revere” (que cuenta la historia de cómo se conocieron) me parece condenadamente graciosa. Los diestros scratchs mangados de los temas de Mr. Ed, el “Down on the Corner” de la Creedence y “P.S.K.” (de hecho, se alude a Schoolly-D en varias ocasiones) indican completamente de dónde provienen los componentes del grupo. Pero dejando aparte los chistes y el odiosamente hilarante histrionismo (este también es un disco de punk rock), el grupo sabe poner de manifiesto sus técnicas, soltando enojadas frases al micro tan bien como podría hacerlo cualquier otro grupo que te de la gana nombrar.

En las tres ocasiones en las que los he visto tocar en directo frente a un público negro (una de ellas formó parte de sus treinta segundos de gloria en la película Krush Groove), los abucheos y aplausos fueron bastante equilibrados, y yo soy lo suficientemente blanco como para hacerme una idea de lo que eso significa.

Pero entonces, ¿qué ocurre en Caucasia? Llevo ya mucho tiempo convencido de que toda esta fuerza motriz de los pioneros del hardcore rap podría encontrar una gran audiencia blanca antes de que se convierta en algo diseñado por los creadores de tendencias. Me parece bien escuchar “Walk This Way” en la radio o poder ver el tema en MTV. He podido observar con mis propios ojos que en algunas escuelas públicas situadas en vecindarios poco pudientes, los adolescentes blancos se quedan fascinados por el groove del que hace gala el rap hardcore. Quizá sorprenda lo bien que “Rock the Bells” da paso a “Highway to Hell” en el coco de cualquier rockero.

Por fin el rap está saliendo de los suburbios.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

LA MUERTE DE LA TV TAL Y COMO LA CONOCEMOS, por Warren Ellis

Warren Ellis: La muerte de la TV tal como la conocemos.
Artículo para Wired (agosto de 2010), traducido por Frog2000.

Este artículo ha sido recogido de la edición de septiembre de la revista Wired.

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De vez en cuando me gusta charlar con la gente sobre la mejor forma de escribir para la televisión. Creo que las únicas dos cosas que he escrito y que en realidad han llegado a emitir fueron un episodio de la serie de dibujos animados de la Justice League Unlimited (que tan sólo era notable porque el equipo de animación se volcó en él y porque el brillante John C. McGinley me hizo parecer un genio) y una miniserie animada de GI Joe (que tan sólo era notable por la excelente forma en la que estaba dirigida y porque me valió el odio de varios cientos de fans de GI Joe).

Pero de vez en cuando me reúno con la BBC, o con una compañía de producción, o con gente de la network americana y hablamos sobre hacer algo. Un amigo mío que trabaja en la sección post-digital de Silicon Roundabout y que una vez me aseguró "aunque vista como un vagabundo tengo mucha experiencia trabajando como diseñador”, me ha pedido que le comente frente a una pinta en el pub donde se reúnen desertores de su trabajo, The Reliance, qué demonios quiero hacer en este Mundo. "Televisión", le digo. "Antenas y lo demás. Cosas de metal que se oxidan. Eso ya no funciona, ¿no? Es lo viejo. ¿Por qué quieres hacerlo entonces? "

Y le he contestado lo siguiente: me gustaría hacer televisión antes de que desaparezca. Si te gusta más, televisión clásica. Televisión de cultura popular que se desperdiga por todo el país mediante, sí, grandes antenas oxidadas. Buena y vieja televisión terrenal, a pesar de que las nociones del término "terrenal" se hayan quedado bastante erosionadas estos últimos años. Ese tipo de televisión va a desaparecer más pronto que tarde. Oh, estoy seguro de que seguirá habiendo un Doctor Who los sábados por la noche que hará girar un engalanado cuento de hadas enjoyado con una mano y venderá destornilladores sónicos de plástico con la otra. Siempre habrá un montón de reality shows mostrando cómo la gente se degrada a medida que las cadenas de televisión continúan con su cronenbergiana misión de demostrarnos que nada es real hasta que aparece en la pantalla del televisor. Pero el verdadero trabajo cultural de la televisión, las historias con guión, esas se encuentran en peligro de extinción.

Cualquier programa que no sea una telenovela "sobre relaciones" se puede incluir en esos lugares "extraños" a los que acuden las personas menos interesadas en los lloros y los abrazos y que buscan que les cuenten una historia en los canales por cable y por satélite, o las que marcan su calendario para el momento justo antes de la medianoche y justo después de algún programa sobre cría de pollos, o (¡ajá!) se conectan al iPlayer. Que es el lugar donde el bastante bueno horror médico de Paul Cornell, The Pulse, se podrá seguir emitiendo o fallecer. Desde que apareció itwasonBBC3, un canal que sólo pueden recibir ocho personas en el Reino Unido, el público que quiere conseguir ver una serie completa tiene que tirar del iPlayer. Ahí es donde acude el público y donde estará la televisión.

El programa online de Joss Whedon, Dr Horrible, ha sido visto por un mínimo de 2,2 millones de personas durante sus primeros cinco días en Hulu, el servicio americano parecido al iPlayer. Durante buena parte de ese tiempo su streaming estuvo restringido y tan sólo los ordenadores norteamericanos tenían acceso. Después sólo podías pillarlo a través del iTunes por 3.99 dólares el capítulo, y durante un tiempo se quedó asentado en la cima de los más descargados en iTunes. Hasta que no lo editen en DVD, no lo vas a poder ver en la pantalla de tu televisor.

La inspiración para Dr Horrible como televisión-que-no-es-televisión proviene de The Guild, de Felicia Day, una sitcom sobre jugadores online que ahora va por su cuarta temporada. El primer episodio fue retransmitido a través de YouTube, donde se puede ver un recuento de cuatro millones de visitas. Y ahora también se puede encontrar en iTunes y Xbox Live.

El dinero está ahí mismo. Es la misma pasta que le dieron a Radiohead y a Trent Reznor por su música, o a Wil Wheaton por sus e-books. La gente se siente más cómoda comprando o alquilando bienes digitales, y ciertamente les encantan los streaming gratuitos, así que centran su atención en estas cosas y a veces gastan su dinero para difundir y apoyar determinadas obras.

La cultura compartida por todo el mundo está desapareciendo porque internet es gigantesco y está lleno de cosas resplandecientes que intentan llamar nuestra atención, ahora es extremadamente difícil que muchos presten atención a lo mismo al mismo tiempo. Vivimos en un estado de fractura cultural, y las grietas van apareciendo lenta pero infaliblemente por todas partes. Hace tiempo que a la televisión le ha llegado el turno de empezar a transformarse en otra cosa.

Sin duda estamos en el punto álgido en que la BBC está produciendo más filmaciones de comedia y drama para iPlayer. Que el programa canadiense de ciencia-ficción "Sanctuary" dé un salto desde internet a la televisión por cable es tan poco probable como que la cuenta de Twitter "Shit My Dad Says" consiga su propio programa de televisión.

Por eso me gustaría hacer televisión en este momento: porque es un medio con el que he crecido, y mientras aún pueda hacerlo, me gustaría meterme en el mismo escenario en el que los grandes escritores de la televisión (Dennis Potter, Troy Kennedy Martin y Alan Bleasdale) hicieron carrera. Antes de que este medio desaparezca tal y como es y no vuelva. 

Es vanidad, sí, pero me encanta.

Aunque lo que venga después pueda ser infinitamente más interesante.

martes, 18 de noviembre de 2014

WOODEN TIT - RETURN TO CINDER


Wooden Tit – Return To Cinder
(Hate Records, 2006)

A1-Jack At Night
A2-Half Off
A3-Cowboy & Cowgirl
A4-Got Life (If You Want It)
A5-Return To Cinder/Or Was It Just A Dream?
B1-Broke Down Engine
B2-Street Waves
B3-Jukebox Maniac
B4-Life Goes On
B5-Spinning

AQUI.

lunes, 17 de noviembre de 2014

¡WEREWOLF BY NIGHT!: YO FUI UN HOMBRE LOBO EN UN CÓMIC DE LA MARVEL (2 DE 3)

Por Dan Johnson para Back Issue 15 (2006), traducido por Félix Frog2000. Parte 1.

Cuando empezó a trabajar en la editorial, el estilo de Ploog era único en Marvel Comics, y la influencia de su antiguo jefe también se podía ver en su trabajo. Tal y como ocurrió, Mike Ploog aprendió junto con uno de los mejores, Will Eisner. Aún así, a Marvel le llevó algo de tiempo aclimatarse a su estilo. "Cuando llegué a Marvel hice una prueba para un western titulado Tin Star", le comenta Ploog a Back Issue. "Era una serie del Oeste agradable, e hice unas seis páginas. Marvel las echó un vistazo y me dijeron que el estilo era demasiado cartoon. Venía de trabajar para Will Eisner, y cuando trabajabas para Will, por lo general ejercía una enorme influencia sobre tu estilo. Tin Star tenía una especie de toque a lo Eisner."

Fue Roy Thomas quien me animó al principio para que solicitara trabajo en Marvel", revela Ploog. "Cuando llegué allí, la opinión era que mi estilo no era demasiado Marvel. Estaban en lo cierto, porque en realidad no sé dibujar como [Jack] Kirby o cualquier otro parecido. Siempre he sido un gran fan del cine, especialmente de las antiguas películas de monstruos en blanco y negro. [Me gustaba] la forma [en que esos cineastas] iluminaban las cosas, su uso de la luz." Fue el amor de Ploog por las películas clásicas de terror las que le dieron a Werewolf by Night el aspecto que necesitaba para ganarse un público joven que había empezado a sentirse cautivado por los Drácula, Frankenstein y El Hombre Lobo de la Universal. Y al mismo tiempo que se estaba publicando Werewolf by Night, estas películas clásicas estaban siendo repuestas en las televisiones locales de todo el país mediante el famoso paquete "Shock Theatre", que hizo posible que toda una nueva generación descubriese los filmes de la Universal de los treinta y cuarenta. En realidad, el enfoque de Ploog sobre el Hombre Lobo de la Marvel iba de la mano con el rasgo por el que la Universal era tan conocida: la forma de crear ambientación.
"Todo el mundo era un personaje", comenta Ploog al referirse a las personas normales que aparecían en sus historias. "Ese era el motivo de que pasara un mal rato dibujando héroes, porque siempre tenían que tener buen aspecto, ser rubios, con los ojos azules y sin cicatrices ni tatuajes. Pasaba un mal rato dibujándolos [a los héroes Marvel], pero en cuanto al resto, sería capaz de dibujarlos sin parar. El estilo Marvel me parecía complejo, porque tenían ese tipo de personaje fresco y de aspecto genérico al que llamaban héroe sin expresión alguna, y tú no podías hacerle actuar de ninguna forma."

Otro cambio novedoso fue la localización donde tenía lugar la serie. Casi todos los personajes de Marvel vivían en en la ciudad de Nueva York, pero Gerry Conway decidió emplazar el coto de caza de Jack Russell en la Costa Oeste. "Llevárnoslo a Los Ángeles fue idea mía", dice Conway. "Nos esforzamos por hacer algo diferente. Acababa de volver después de haberme pasado un mes en Los Ángeles en el apartamento de Harlan Ellison, y me dije que esa ciudad era un lugar realmente interesante, por lo que creía que estaría muy bien que las cosas transcurriesen allí. También había estado dos semanas en San Francisco, y por eso se me ocurrió la idea de llevarme a Daredevil a esa ciudad."

El tiempo que pasaron juntos Conway y Ploog en la serie dio como resultado un puñado de historias clásicas. Conway se marchó a otros proyectos de la Marvel después del cuarto número. Tras su despedida, un puñado de guionistas excepcionales probaron a escribir los guiones para Werewolf by Night, incluyendo a Len Wein, Marv Wolfman, Mike Friedrich y Tony Isabella. Al ser los cómics un medio visual, fue el dibujo de Ploog lo que terminó cimentando la serie. El dibujante se quedó en el título hasta el número 16 (abril de 1974, aunque con la sustitución ocasional de otros dibujantes para algunos de los números, artistas como Tom Sutton, Werner Roth y Gil Kane.) Sin embargo, Ploog decidió finalmente que había llegado el momento de marcharse. "Para ser honesto, en ese punto me parecía que había intentado abarcar demasiadas cosas en el título", dice Ploog acerca de su marcha, "me lo pasaba bien en la serie, pero yo mismo me sentía desgastado hasta el punto en que creía que las historias se parecían mucho entre sí. Creo que fue entonces cuando empecé a perder el interés y me fui quedando sin fuelle. No éramos capaces de encontrar escenarios interesantes en los que trabajar, así que supe que tenía que empezar con otra cosa."
EL EQUIPO MOENCH / PERLIN

Con la marcha de Ploog, el dibujo de la serie recayó en las manos de Don Perlin. Antes de embarcarse en Marvel, Don Perlin había estado trabajando para DC Comics en algunas series del editor Murray Boltinoff. En 1973 Perlin se marchó a Marvel después de recibir la llamada de alguien que había puesto en marcha el título del Hombre Lobo desde el principio. "Roy Thomas había visto parte de mi material, por lo que me llamó y me dijo que en Marvel tenían dos títulos disponibles", recuerda Perlin. "Uno era Werewolf by Night, y el otro Morbius, el Vampiro Viviente [que aparecía en Adventures into Fear]." Me dijo que estaba interesado en que hiciera uno de los dos, así que acudí [a las oficinas de Marvel] y estuve hablando con Roy y John Romita [Sr.], que era el director artístico. Cuando vi que Werewolf era un título mensual y que el otro salía cada dos meses, elegí Werewolf. Además, yo no soporto la sangre, y los vampiros siempre están desgarrando gargantas." Con el tiempo se hizo obvio que poner a Perlin en Werewolf by Night fue una decisión muy inteligente, pero al igual que había ocurrido inicialmente con los dibujos de Mike Ploog, existían ciertas dudas en cuanto al estilo de Perlin, dada su experiencia laboral anterior, que incluía dibujos para Scooby-Doo, personajes de la Disney y algunos superhéroes. 

"[Marvel] me seguía diciendo: "Ve con cuidado, que tu estilo es un poquito "cartoon," dice Perlin sobre sus primeros números de Werewolf by Night. "Me quedaba sentado por la noche dibujando esas cosas y preocupándome: "¿será demasiado gracioso?, ¿puede que esto les haga sonreír?" Años más tarde conocí a gente que se había metido en el negocio del comic book que me dijo: "solía tener pesadillas por culpa de tu material", así que supongo que pude superar ese lado "cartoon" que tenía mi estilo."

"Sin egos, ni actitud de prima donna, Don intentaba hacerlo lo mejor posible en cada número", recuerda Doug Moench, el colaborador de Perlin en Werewolf by Night, que se subió a bordo como guionista del título en el número 20 (agosto de 1974). Tal y como atestigua Moench, Perlin tenía la reputación de ser uno de los mejores dibujantes del negocio con el que trabajar. "La forma de narrar de Don Perlin era exquisita", dice Moench. "Era muy directo, nada ostentoso, pero siempre daba en el clavo, y sabías exactamente lo que estaba pasando en la historia. El ritmo de lectura entre viñetas era perfectamente fluido, todo estaba claro desde el primer vistazo. He tenido dificultades con mis guiones para algunos dibujantes cuyo estilo de dibujo es mucho más recordado por los fans, me refiero a que no lograban que la historia cobrase sentido. Su forma de narrar no funcionaba tan bien. Con Don siempre resultaba muy sencillo."
La llegada de Moench y Perlin a la serie ayudó a que Werewolf obtuviese una nueva segunda vida, y ambos permanecieron en la misma hasta que la colección finalizó en su número 43 (marzo de 1977). Moench ingresó en "Werewolf by Night", así como en la propia Marvel, cuando le sugirieron que formase parte del equipo del Hombre Lobo. "Fue Marv Wolfman el primero en comentármelo, y a continuación Roy Thomas me dijo que me viniese a Nueva York y trabajase para Marvel formando parte del staff como editor asistente, que fue lo que terminé haciendo", recuerda Moench. Antes de unirse a Marvel Comics, Moench había estado trabajando de forma externa en historias de terror para la editorial que habían iniciado el ciclo terrorífico de los setenta.

(Continuará)

viernes, 14 de noviembre de 2014

CHUN-TARR, EL IMPAVIDO, por Roger Stern y Víctor De La Fuente

Durante los setenta y principios de los ochenta, un período lleno de prozines y otros cómics etiquetados como "ground-level" (tebeos de intenciones underground y acabado extremadamente profesional), tuvieron lugar colaboraciones que vistas hoy en día causan tanto sorpresa como admiración. Apenas una anécdota apresurada con la que reírse del género de espada y brujería, en "Chun-Tarr, el impávido" se juntaron el reputado Víctor de la Fuente y uno de los autores que se convirtieron en pieza clave de la Marvel, Roger Stern, para aportar su granito de arena en aquella dignísima revista Epic editada por la editorial neoyorquina. Aquí la historia la publicó Fórum en el último número de Aventuras Bizarras (la edición es de 1985), la primera contrapartida del magazine de Marvel en castellano.










jueves, 13 de noviembre de 2014

BASSHOLES - THE SECRET STRENGHT OF DEPRESSION



BASSHOLES - The Secret Strength Of Depression
(Sympathy For The Record Industry, 2000)

*** Live at KSPC, Claremont, august 16, 1997

1-Missing Linkster
2-20-20 Vision
3-I Saw Beauty
4-Evil Eagle
5-Lightswitch
6-Bowling Ball
7-Stack O Lee
8-Haunted Hill
9-Nakema
10-(I'm Gonna) Write Me A Letter
11-Microscope Feeling

AQUI.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

(ALGUNAS DE) MIS PORTADAS FAVORITAS DE PLANETARY, por Warren Ellis

Una de las mejores cosas de trabajar con John Cassaday era que podía retarlo con cualquier cosa que se me ocurriese. Sencillamente, siempre hacía que funcionase. Así que me puse a pasarle de todo, y las cosas siempre funcionaban. El concepto general para las portadas de PLANETARY consistía en que en las estanterías de alrededor no podía haber nada que se pareciese a cada número de la serie, es lo que lo haría destacar. Estábamos buscando un concepto que consiguiera que no se pareciese a nada más. Creo que lo conseguimos casi siempre. Estas son algunas de mis favoritas:
El número al estilo del cine de acción de Hong Kong. En realidad se suponía que el título y los créditos iban a estar debajo de la imagen como si fuesen subtítulos de una película, pero era llevarlo un paso demasiado lejos incluso para la muy relajada oficina del editor. Todavía me pone triste no haberlo hecho.
A menudo, a John le pasaba ideas para los dibujos de la portada escritas de una forma taquigráfica que se me habían ocurrido mediante la libre asociación. En este caso creo que le comenté algo en plan: "fatalidad, tristeza, blanco y negro, abstracto, Joy Division. Sí. Joy Division." Y probablemente también le indiqué el título de la historia, que era "Magic And Loss."(De esa forma también invocábamos a Lou Reed.) Sencillamente fue el conjuro perfecto.
El número completamente Steranko.

En los cómics, cuando dices "Steranko" significa una historia de puro Pop-Art / Op-Art Sixties, espionaje y científicos locos.

Puede que en realidad "Steranko" sea el mejor nombre que haya poseído alguien alguna vez.
Kubrick y 2001: Una odisea del espacio. Cita con Rama y setenta libros de bolsillo de ciencia ficción más. En este punto estábamos haciéndole atravesar al rotulista y diseñador Richard Starkings tales horrores en cada ocasión que comenzó a acreditarse a sí mismo en las portadas como venganza, lo que nos pareció absolutamente apropiado.
Nuestro número al estilo del “Doctor Extraño”, donde se conectaba a este personaje sesentero con la psicodelia. Está cerca de parecerse a un póster del Fillmore, con los clásicos colores de la época.
Y ésta, para la cuál no proporcioné anotación alguna, ni tampoco tenía ninguna idea, nada pensado. Era el penúltimo número. John generó la imagen perfecta. Recuerdo mirarla y pensar: "eres un inteligente, inteligente bastardo."

¿Puedes ver el logo? Está sólo un poco por encima del sello de Wildstorm en la parte superior izquierda. De esta forma dejamos demostrada nuestra premisa, que los lectores daban con PLANETARY en la tienda siempre que se editaba un número porque buscaban algo que no se parecía al resto de cómics. Y todo gracias a la brillantez de John Cassaday.

martes, 11 de noviembre de 2014

BAD MUTHAS: DR. DRE - THE CHRONIC (1992)


“Con su estilizada y minuciosa producción sonora, el debut en solitario de 1992 del Dr. Dre, “The Chronic”, se las arregló para transformar todo el sonido del rap de la Costa Oeste. Con él, Dre dejó establecido su patentado “sonido G-funk”: gordos y pomposos beats al estilo Parlament-Funkadelic, coros repletos de soul, instrumentos tocados en directo en el estudio por encima de las ondulantes líneas de bajo y los quejumbrosos sintetizadores. Lo más impresionante es que Dre esboza singles más ajustados que los que componía su inspiración directa, la música de George Clinton. Dre confecciona funky sin aparente esfuerzo y tiene mejor idea de lo que es un gancho para el público, un don que aunque fuese poco probable, logró que el gangsta-rap aterrizase en las listas de éxitos. Pero ninguna de las legiones de imitadores de “The Chronic” tuvo una personalidad tan rica, y eso fue en parte al monumental descubrimiento que hizo Dre cuando empezó a colaborar con Snoop Doggy Dogg. Snoop convierte cada pista que toca en algo más animado, a veces simplemente uniéndose a los coros, y si “The Chronic” tiene algún defecto, ese es el de que su supuesta ausencia durante la segunda mitad del LP hace que el disco se ralentice un poco. (Tal y como todo el mundo suele describir) en el rap no había nada que se pareciese al monótono y perezoso acento de Snoop, y aunque uno de los verdaderos puntos fuertes es que Dre está en la silla de productor, Snoop es la voz firmante. Con él, cualquier cosa suena totalmente sincera, sin importar lo extrema que sea, estableciendo el tono para la misoginia, la homofobia y la violencia del disco. Los disturbios de Rodney King son inequívocamente celebrados, pero la guerra no sólo estaba en las calles: Dre engrosó la lista de invitados con numerosos y antiguos rivales de peleas y compañeros de banda. Sin embargo, ante todo “The Chronic” es un álbum festivo con raíces no sólo en el funk y el soul de los setenta, sino también en las comedias blaxploitation de la época, sobre todo “Dolemite”. Sus cómicos intros y sketches para las canciones se convirtieron en requisitos previos para los álbumes de rap que buscaban duplicar su caudal cinematográfico. Además, la excelente química entre Snoop y Dre aseguraba que incluso sus más viles insultos fuesen respondidos hábilmente. Este entramado hace que “The Chronic” sea tan irreal como demasiado real, una caricatura y una instantánea de la época. Sin importar lo controvertido que sea, sigue siendo uno de los mayores y más influyentes discos de hip-hop de todos los tiempos.”

-Steve Huey para AllMusicGuide. Traducido por Frog2000 para la página de Facebook.

lunes, 10 de noviembre de 2014

¡WEREWOLF BY NIGHT!: YO FUI UN HOMBRE LOBO EN UN CÓMIC DE LA MARVEL (1 DE 3)

 Por Dan Johnson para Back Issue nº 15 (2006), traducido por Félix Frog2000.

Marvel Comics adquirió cierta reputación en el medio gracias a personajes que a veces se sometían a transformaciones terroríficas en su proceso de conversión en improbables héroes. El concepto de la editorial sobre un hombre que se convertía en un héroe-monstruo empezó con los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, cuando presentaron al mundo a su personaje de la Cosa. Dicho concepto fue llevado hasta un nivel aún más profundo con la creación del Increíble Hulk y lo exploraron de una forma diferente en los X-Men. La temática siempre era parecida: el poder equivale a una situación miserable, lo que equivale a tragedia que equivale a simpatía por parte del público hacia el personaje. Pero Marvel no fue la primera que utilizó el concepto. En efecto, el mundillo del terror está plagado de ejemplos de personas con buen corazón, tipos decentes que se convierten en monstruos que escapan más allá de su control. Entre las más famosas de estas bestias de la tradición terrorífica se encuentra el Hombre Lobo. Así que a fin de cuentas, ¿que tenía más sentido que editar un tebeo en los setenta que estuviese protagonizado por un héroe trágico de comic book que fuese un hombre lobo? Esto fue lo que los chicos de la Marvel pensaron cuando el Comics Code Authorithy aflojó sus reglas, permitiendo por primera vez en casi dos décadas que los editores de cómic mainstream abordaran seriamente el género del terror. 
MICHAEL LANDON SE ENCUENTRA CON PETER PARKER

Los primeros esfuerzos de Marvel se dirigieron hacia un personaje que estaba mucho más en consonancia con su modelo previo de héroe. En su dieciocho cumpleaños, Jack Russell se entera de que su familia ha sido maldecida con la marca de la bestia. Como muchos otros superhéroes que habían aparecido anteriormente, el joven Russell se dio cuenta de que poseía un poder que le convertía en alguien superior al resto, pero como Peter Parker y muchos otros de los jóvenes mutantes de los X-Men, era un poder que se veía más como una maldición que como una bendición. Y así fue como nació "Werewolf by Night". La idea de mezclar el "angst" quinceañero y la licantropía había dado previsamente sus frutos en otro medio, lo que impulsó la creación de esta serie de Marvel. "Werewolf by Night fue idea mía", le cuenta Roy Thomas a Back Issue. Estuvo inspirada en una combinación de I Was a Teenage Werewolf [Yo Fui un Hombre Lobo Adolescente, 1957], una película que me gustó desde la primera vez que la vi a finales de los cincuenta, y Spider-Man. Tal y como se informó en otro lugar, se me ocurrió la idea para una serie narrada en primera persona a la que llamé "I, Werewolf", y mi primera esposa, Jean, y yo hicimos el argumento del primer número. Después se lo pasé a Gerry [Conway] para que lo dialogase y la continuara." Gerry Conway, el guionista original de la serie, tiene algo que decir acerca de la influencia de I Was a Teenage Werewolf en Werewolf by Night. "Nunca la había visto y Stan Lee tampoco", dice Conway. "Pero es cierto que fue una venta fácil. Era lo que Marvel solía hacer tan bien: adolescentes con poderes. El título también ofrecía otro elemento que hacía que Marvel lograse vender bien entre los jóvenes, la idea del solitario forzado a tratar con un mundo que no puede o no quiere aceptarlo. Además aborda la idea de alguien que no tiene poder alguno, y la consecuencia de hacerse con poder es que te conviertes en alguien condenado al ostracismo, porque de repente te has vuelto más poderoso. Si nos fijamos en lo que sucede con los adolescentes, cada cosa novedosa que se animan a hacer tiene la consecuencia añadida de que no resulta demasiado atractiva. Es algo que también aparecía en la serie. Si quieres puedes conducir, pero si lo haces también podrías morir. Ahora que estás más capacitado que antes, tampoco serás libre de experimentar el tipo de cosas que no deberías hacer, porque pueden traer consecuencias. No sólo positivas, sino negativas. Los años de adolescencia son una época de tremendo crecimiento y expansión de posibilidades, pero al mismo tiempo supone una experiencia bastante miserable. Ciertamente yo me sentía de esa forma, y eso es lo que intenté incorporar en Werewolf by Night."
Además de aprovechar la agonía de los adolescentes y pre-adolescentes, el género de terror le ofrecía a Marvel algo nuevo que explorar en una época en la que estaban buscando algún otro recodo en el quiosco. "[Werewolf by Night] apareció al mismo tiempo que la Tumba de Drácula y ayudó a expandir la línea editorial de Marvel", comenta Conway. "Marvel sacaba entre diez y doce títulos al mes, y Stan Lee quería expandirse hasta los veinte o treinta títulos. Para hacerlo necesitábamos conseguir un nuevo paquete de personajes rápidamente. [Creíamos que] sólo había cierto número de superhéroes que se podían hacer (por supuesto, finalmente se ha comprobado lo equivocados que estábamos), y la idea era que no había demasiados personajes en el bullpen de la época que pudieran soportar protagonizar su propia serie. Hasta el momento les habían concedido a Namor, Iron Man y otros su propia cabecera."

Al mismo tiempo que Marvel estaba buscando nuevas propiedades editoriales que empezar a publicar, el terror estaba experimentado un amplio resurgimiento. A principios de los sesenta se produjo un regreso al horror impulsado por revistas como Famous Monsters of Filmland y juguetes como Aurora Monster Model Kits. En la industria del cómic la línea Warren de revistas en blanco y negro que incluía títulos como Creepy, Eerie y Vampirella llevaba varios años ofertando sustos y escalofríos sin molestos Comics Code Authority de por medio. Finalmente, en cuanto se aligeraron las restricciones del Code sobre el terror, solo fue cuestión de tiempo que los comics books gravitasen hacia el género. "A principios de los setenta, en Marvel y DC se produjo un pequeño resurgimiento de los títulos de fantasía y terror", comenta Conway. "La idea era que eran géneros que podían suponer terreno bastante fresco. Uno de los motivos para hacer este material era que las restricciones del Code se habían aflojado. Hasta el momento, el Code se había aplicado de una forma bastante arbitraria y tenía un montón de restricciones sin ningún sentido. Denny O´Neil lo había dicho mucho mejor: "Con el Code no podías escribir sobre zombies, pero sí sobre demonios necrófagos, lo que significa que aunque no hubiese muertos caminando por la calle, tan pronto como alguien fallecía, te lo podías comer." Ciertamente, Werewolf by Night no era mucho más aterrador que las películas del Hombre Lobo interpretadas por Lon Chaney. Era un personaje bastante manso, especialmente si lo comparas con lo que leen los críos en la actualidad."
UNA NUEVA RAZA DE SUPERHÉROES MARVEL

Desde el principio (el personaje debutó en Marvel Spotlight nº 2 en febrero de 1972, y después de tres números obtuvo su propio título desde el número uno en Septiembre de 1972), Werewolf by Night ofreció cierto número de nuevos anzuelos para los fans de Marvel Comics. Por primera vez desde el establecimiento del Comics Code Authority se mostraba a un héroe Marvel con capacidad de matar, y Jack Russell la utilizó con varios de sus primeros adversarios. Además, la serie ofertaba un nuevo aspecto a los cómics Marvel gracias al dibujo de Mike Ploog. "Mike era muy bueno dibujando [estuvo en series como Werewolf by Night y Ghost Rider]", dice Conway. Era muy imaginativo, un gran narrador, y bastante rápido, lo cuál era uno de los criterios que se requerían entonces. Fue uno de los primeros dibujantes en romper con los modos de la Marvel. Todo el mundo estaba intentando dibujar como Kirby y Romita, y hasta cierto punto como Ditko, pero Mike no había recogido sus influencias del material previo de Marvel, sino de los cincuenta y de los títulos de terror de aquella época. Mike es un historietista, y lo digo en su acepción más amplia. No intenta dibujar en un estilo que mimetice la realidad como hacía Neal Adams. En su caso Mike hace una interpretación y la hace de forma muy efectiva." 

(Continuará)

jueves, 6 de noviembre de 2014

BAD MUTHAS: MARVIN GAYE - WHAT´S GOING ON (1971)


"En 1969 o 1970, empecé a re-evaluar todo el concepto de lo quería decir con mi música", comentó Marvin Gaye. "Me habían afectado mucho las cartas que mis hermanos me estaban enviando desde Vietnam, así como la situación social que se estaba viviendo aquí, en casa. Me dí cuenta de que si quería escribir canciones que pudiesen llegar hasta el alma de las personas, tenía que dejar mis propias fantasías de lado. Quería que echasen un vistazo a lo que estaba ocurriendo en el mundo en ese momento." La obra maestra resultante del despertar de Gaye revolucionó la música negra. Desde sus ricos grooves bañados por instrumentos de cuerda hasta su inmensa sensación de verosimilitud, "What´s Going On" es el "Sgt. Peeper" del soul.

Gaye tenía la determinación de hacer añicos la fórmula pop de Motown y afrontar problemas sociales importantes. El fundador de Motown, Berry Gordy, no estaba de acuerdo. Comentó que "What´s Going On" era la peor canción que había escuchado nunca. En referencia a "Mercy Mercy Me (The Ecology)", Gordy afirmó que ni siquiera sabía lo que significaba la palabra "ecología". Gaye respondió que nunca volvería a grabar un disco con Motown a menos que "What´s Going On" se prensara como single. Después de ser rechazado inicialmente por el comité de control de calidad de la Motown, editaron el single: cuando la canción alcanzó el quinto puesto de los temas mejor vendidos, el disco (y una explosión de música con conciencia social) le siguieron en poco tiempo. Trabajando entre una bruma de humo de marihuana, Gaye tomó instintivamente una brillante decisión tras otra, desde dejar que la cinta siguiese corriendo mientras sus amigos estaban parloteando, hasta grabar los ejercicios ensayísticos del saxofonista Eli Fontaine. Cuando Fontaine le dijo a Gaye que sólo estaba haciendo el tonto improvisando, Gaye replicó, "Bueno, haces el tonto de forma exquisita. Gracias." Y así fue como surgió la dolorosa línea de saxofón que anuncia "What´s Going On"

-Crítica aparecida en "Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos" de Rolling Stone.


Traducido por Frog2000 para el sitio web de facebook. 


*** Santi Carrillo y Marvin Gaye en Rockdelux.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

SOBRE LAS HISTORIAS, LA BEBIDA Y EL MUNDO, por Warren Ellis

SOBRE LAS HISTORIAS, LA BEBIDA Y EL MUNDO, por Warren Ellis.
Extraído de la página web de Warren Ellis. Traducido por Frog2000.

Este es el texto de la charla que ofrecí en el Hacienda Bar de Toronto el 28 de abril. Empecé a divagar libremente sin haber ensayado antes el texto, desorientado (por decirlo de alguna jodida manera) en más de una ocasión, así que probablemente debería tomarse más como un borrador que como un texto acabado.

El crítico literario Harold Bloom dijo en una ocasión que no habíamos sido humanos del todo hasta que Shakespeare empezó a escribir: Shakespeare había completado nuestra sapiencia. Me parece una absoluta chorrada tan cruda como interesante. Lo que nos hace humanos son las historias. Son una forma avanzada de interpretación. Los gatos también tienen la suya. A veces son formas de interpretación muy sofisticadas y dramáticas. Pero la verdad es que no comunican ni externalizan gran cosa. Hasta ahora sólo los seres humanos han sido capaces de utilizar las historias para dramatizar la forma en la que ven el Mundo. 

Y las historias siempre han estado con nosotros.

Observemos los antiguos menhires de Callanish, en las Islas Orcadas, mientras empieza a amanecer. Quedáos plantados en mitad del círculo de piedra y empezad a girar siguiendo la trayectoria del sol. Desde esa posición os daréis cuenta de que el sol se irá ocultando y apareciendo alternativamente entre las curvas de las colinas de los alrededores. El amanecer está siendo dramatizado como una lucha. Una performance. Las sombras caen y giran a tu alrededor como si fuesen rayos, hasta que las garras del sol se libran de la ladera y arrojan su luz justo hasta la mitad del círculo y de tu cara.  

Ponte a caminar por la gran avenida procesional hacia Glastonbury Tor y experimentarás un efecto similar. El paseo está diseñado para revelar y presentar de forma secuencial el aspecto de los alrededores, hasta que el Tor surge como telón de fondo, alzándose justo enfrente. Está construido como una experiencia religiosa, un paseo convertido en una experiencia misteriosa y reveladora. Es como una línea argumental. 

Las pinturas rupestres son cómics. Las piedras puestas en pie son instalaciones artísticas. Todo trata sobre las historias.

Y no me refiero a esto con un etéreo "el mundo está hecho de historias, la mía es una buena taza de té" al estilo Gaiman. Me refiero a que es a través de las historias como construimos el Mundo. Al emborronar nuestras percepciones del día en las paredes de la cueva para dramatizar los paisajes en los que hemos nacido, explicamos el Mundo mediante historias, e intentamos que la vida sea mucho más dulce.  

Todos los días millones de nosotros adhieren arte a nuestra experiencia mundana y cotidiana sobre el Mundo, logrando que en nuestros oídos suene su propia banda sonora personal. 

Una vez conocí a un tipo que ponía una cinta en el reproductor de su coche y esperaba hasta que Lemmy se arrancaba con "Ace Of Spades" antes de poner el pie en el acelerador y salir disparado calle arriba. Casi he estado a punto de morir cien veces por culpa de ese hijo de puta. 

Un conocido mío solía contar una historia protagonizada por Lemmy. Vivía en un edificio de apartamentos en Nueva York, y un día escuchó un terrible estruendo de puertas afuera. Al salir al pasillo se encontró con Lemmy, que se estaba chocando contra las paredes mientras sostenía una gran cuchara de madera en una de las manos. Lemmy, le dijo, ¿por qué estás delante de mi puerta con una cuchara de madera? 

¿Sabes que algunas personas se toman su pequeña dosis de coca con una cuchara de plata?, contestó Lemmy. Y entonces alzó su cuchara de madera como si fuera Excalibur y gritó: ¡Esta es la mía! 

Lo que me lleva hasta las drogas, que siempre han estado acompañando a las culturas donde se narran historias. Al ser un inglés del sur, mi propia cultura es la de un alcohólico. La cultura de la hidromiel. Soy de un pueblo que en sus orígenes era un asentamiento nórdico. Thundersley. Traducido del antiguo Inglés significa "asentamiento del trueno" o "asentamiento de Thor". Fue un pequeño centro de culto a Thor. Había y hay otros Thundersley a cincuenta kilómetros al norte, y la vieja historia contaba que todos los jueves Thor sobrevolaba ambos asentamientos ingleses. Thundersley estaba compuesto por bosques y represas en ese entonces. Mientras estuve viviendo allí las represas fueron pavimentadas, y los únicos árboles del centro del pueblo estaban alrededor de la escuela a la que asistía, en una sombría callejuela arbolada que se llama Dark Lane. Un pequeño pasillo narrativo. Aún se siguen contando historias. A lo largo de la campiña de Rayleigh, a cinco kilómetros de distancia, existía un camino al que habían bautizado como Screaming Boy Lane. Nunca supe por qué.

Mi padre me habló alguna vez sobre el tema. Pero nunca supo por qué se llamaba de esa forma, y fue una de esas cosas que le perturbaron hasta la tumba. Era una de esas personas a las que le gustaba transmitir historias. En los sesenta tocaba la batería. Una noche después de un concierto, un par de tipos de Liverpool se le acercaron y le preguntaron si quería unirse a su banda, porque en ese momento no tenían batería, le prometieron que tocarían varios conciertos en Alemania...

"No me gusta pensar demasiado en eso", solía decir.   

También estuvo en las Caballerías Reales con los soldados a caballo de la Reina, y una vez fue el encargado de entregarle un jodido caballo a la Reina para que cabalgase durante un evento público. Estuvo en la Marina Mercante, y en una ocasión lo encarcelaron en Fiji por saltar accidentalmente desde un barco. Me contó que la prisión donde le metieron era una choza de paja a la que, si era tan amable, debía regresar por la noche.

Te conviertes en parte de la historia de tu padre y sientes que tal vez no hayas hecho lo suficiente para vivir de acuerdo con las historias que él ha vivido. Mi padre era un escritor al que nunca publicaron, y no me di cuenta hasta que más tarde sintió que se había convertido en parte de MI propia historia, algo que le encantó. Le solía telefonear al móvil desde otros países, lugares que él nunca había visitado o que sólo había visto una vez. Desde mi hotel habitual de San Francisco podía ver el Telegraph Hill, donde una vez se quedó a dormir durante un viaje. Lo llamé desde la costa negra de Reykjavik. Por lo que esas anécdotas ya forman parte de nuestras historias, de ambos. 

Papá y yo tenemos historias similares sobre nuestra forma de beber. Ambos nos despertamos en nuestra adolescencia (a los veinte años) para bebernos una botella de algo de una sola tacada. Durante el resto de su vida nunca lo volví a ver con más que con una pequeña lata de cerveza en Navidad. Yo acabo de controlar lo mío, a lo bestia. Sé que podría llegar a un punto sin retorno, pero soy capaz de ajustar mi nivel de embriaguez, por lo que sé que no me despertaré desnudo en mitad del bosque. Otra vez.

Por supuesto, el alcohol es una droga como lo puede ser cualquier otra cosa, y yo lo uso para llegar hasta un determinado lugar como cualquier persona psicodélica utiliza el ácido, los hongos o algún brebaje sacado de la vid mezclados y servidos por un chamán gilipollas. Por supuesto, algunas historias tienes que vivirlas tú mismo.

Terence McKenna, un escritor al que soy muy aficionado, dio con sus mejores historias mediante visiones psicodélicas, el lodo agitó su fangoso culo empujándolo hacia el aprendizaje y los sueños que rellenan su cabeza. Era un irlandés-americano de Colorado que debería haber sido un épico bardo borracho, y que de hecho fue el mentiroso por excelencia. Pero tomó drogas para joderse el cerebro y lograr nuevas conexiones.

Mi historia favorita de McKenna es cómo se le ocurrió la visión del tiempo bifurcado. Básicamente se trata de un relato de ciencia ficción, pero el nivel de detalle y la reconexión obvia de los caminos de la memoria en su revuelta cabeza por las drogas hace que sea extraordinaria. Además da la clara sensación de que le está hablando directamente a su percepción del Mundo, que nos encontramos en un Mundo que ha terminado evolucionando extremadamente mal.

Y todo lo que hace es sustraer a Jesús de la ecuación de la Historia.

Lo llamó "solitón" de improbabilidad, una partícula de cambio en la secuencia de eventos que atravesó la Tierra y golpeó el vientre de María, esterilizando un óvulo.

No tener cristianismo significa que Hypathia, la genio matemático griega, no fue apedreada hasta la muerte por los cristianos y siguió viviendo lo suficiente como para poder completar su trabajo. Hypathia era a todas luces alguien de belleza deslumbrante, y no admitía mierdas de ningún tipo. Cuando un chico más joven le decía que estaba enamorado de ella, recogía los harapos que usaba para detener su menstruación y se los ponía frente a la cara tendidos en el extremo de un palo mientras le decía: "si esto es lo que te gusta, joven, no me parece tan hermoso".

¿Y en qué trabajaba ella? En la elaboración del cálculo, al que no llegamos hasta la época de Newton. Allí mismo la invención humana ganó mil años de ventaja. Trenes de vapor en la antigua Grecia. Un Imperio Romano que siguió adelante con su culto al sol sin el desestabilizador culto cristiano. Un florecimiento tecnológico que llevó a la civilización greco-romana hasta América del Sur antes de los eventos culminantes que se produjeron en la Civilización Inca. La visión de McKenna le mostró a un emperador romano que asistía a la coronación de Three-Flint Knife en Tikal al final de "baktun 8". Seres humanos en la Luna hacia 1250 más o menos. La raza humana consiguió un millar de años extra para poder poner las cosas en orden.

En la visión de McKenna los sucesos de Tunguska son el resultado de un artefacto nuclear que explotó en otra corriente temporal, un experimento para ver si la bifurcación podría salvarnos. Sus hermanos y hermanas huérfanos estaban intentando llegar hasta nosotros para salvarnos.

Es una historia de cómo podría haber sido la Historia, pero también es una parábola. Como ilustración de cómo las personas psicodélicas de la antigua América del Sur podrían haber influido en el resto del mundo sirve perfectamente a sus propósitos, así como declaración en contra de la influencia embrutecedora del cristianismo y la superchería sacerdotal occidental en general. Además abrió las mentes de los oyentes a nuevas posibilidades, para que pensaran fuera de lo establecido.

McKenna creía que los psicodélicos de las plantas y los hongos eran el otro, que lo que le mostraban y contaban no provenía de su cerebro, sino de los propios objetos. Al igual que Philip K. Dick escribía libros para tratar de encontrar la verdadera fuente de sus propias visiones, intentado que las historias se ajustasen a los hechos que él mismo había experimentado para poder llegar a la verdad subyacente en los mismos, McKenna intenta dar explicación a sus experiencias. Su favorita era la de que los hongos vinieron del espacio exterior y contenían una inteligencia alienígena sinérgica con los mamíferos. No sé si consideró alguna vez la posibilidad de que fuese la otra mitad de su cerebro la que le estaba hablando, ese lado al que nunca escuchamos.

Ciertas formas de magia, rituales y enajenación de los sentidos tienen la intención de efectuar conversaciones con un "ángel", para poder canalizar la conciencia alienígena. Pero tan sólo es otro término técnico. El proceso está destinado a llegar hasta el subconsciente, a la mitad oscura del cerebro, a las partes que no utilizamos conscientemente y a las que no podemos llegar de forma ordinaria. Y un ritual no es más que una actuación, una historia. Nos contamos una historia a nosotros mismos con el fin de revelar algo sobre nosotros.

Que es lo mismo que intento hacer yo.

Me siento cada día para contarme a mí mismo una historia. Por lo general repleto de estimulantes o de depresores, tocando una especie de banda sonora sobre la experiencia de la escritura, siendo consciente de mi entorno, sentado en mi propia pequeña película de escritor y contándome una historia a mí mismo. Cualquier persona que te diga que escribe para el público, o bien es un idiota o un mentiroso. Escribes para ti mismo. Si la historia no te afecta de alguna manera, no le afectará a nadie más. Yo no escribo para meter la historia en un baúl. Soy muy consciente de que alguien más la leerá. Pero si no respondo de alguna manera honesta y visceral a lo que estoy escribiendo, entonces nunca llegarás a verlo.

Conozco escritores que usan la historia de la Sopa de Piedra para todo. Generan la mitad de una idea en la parte posterior de un paquete de tabaco, llaman a otra media docena de escritores, se la cuentan y les preguntan qué es lo que piensan, y al final de un maratón telefónico consiguen su historia, llena de los ingredientes aportados por sus amigos.

Para mí la escritura me ocurre a mí. Es exactamente lo mismo que un ritual o que sentarse delante de una fogata, o como el inicio de un estado de la visión en la silenciosa oscuridad. Tiene que provenir de mí y de los espacios de mi cerebro.

Y ese es uno de los motivos por los que sigo prefiriendo el campo de los cómics. Cualquier otro medio de narrativa visual estará irremediablemente comprometido por los comités y los ejecutivos y las notas y las consultas. En los cómics sólo está el guionista, el dibujante y el editor. Sólo tienes que conseguir ponerte de acuerdo con otras dos personas que en su mayor parte están en tu misma onda. Y estamos hablando de un medio de comunicación de masas, (donde en muchísimos casos las ventas son aún mejores que en el de las novelas de género o de la música indie), sin filtros. Tienes la oportunidad de expresar lo que quieres expresar.

Así que si quiero emborracharme y hablar sobre los secretos y los misterios y el resto de mierda con la que te he aburrido durante los últimos minutos, puedo hacerlo.

Y si soy bueno y tengo suerte podré cambiar tu forma de pensar, aunque sea un poquito. Te podré contar mis secretos y revelarte cosas, y emborracharte un poco con mis ideas, y sólo por un rato convertir en historia el mundo en el que vives.

Para eso es para lo que son las historias. Y es por eso por lo que estoy aquí.


Gracias.


28 de abril de 2005.

martes, 4 de noviembre de 2014

BLACK TIME - DANCY PARTY EP


Black Time - Dance Party EP
(Bancroft Records, 2006)

A-Girls In The Garage
B1-Feel So Bad
B2-Link Wray

AQUI.

BLACK TIME - ICU 7"


Black Time – ICU 7"
(Skulltones, 2008)

A1-ICU
A2-Corpse Life
B-Doomsday Parade

AQUI.

lunes, 3 de noviembre de 2014

CAPITÁN GRANBRETAN, por Grant Morrison.

Relato escrito por Grant Morrison para el número 13 de la antología "Captain Britain" (Marvel, 1985). Traducido por Frog2000 para su página de facebook.

Dibujos: John Stokes

Nota (y quizá Spoiler): el Capitán GranBretan es uno más de los Capitanes Bretaña del Omniverso. En su realidad, Napoleón conquistó Londres.

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Volar era lo mejor de todo. El resto seguía cargado de más miseria y auto-compasión que las grabaciones completas editadas por Les Smiths, ensambladas todas ellas en un sólo y largo LP. 

Reyertas y rescates y gritos y constantes viajes llenaban sus horas de vigilia y lo dejaban demasiado tenso como para poder dormir adecuadamente. De hecho, si se consideraba todo el asunto, para ser franco la vida de un superhéroe era un completo y puro infierno viviente. Excepto por eso de volar...

Mientras gestaba una profunda depresión, el Capitán GranBretan anguló su cuerpo para sumergirse profundamente en un banco de nubes. El interior estaba húmedo, pero la superficie líquida que resbalaba por su uniforme se evaporaba rápidamente gracias a la velocidad del descenso. Aún así el aire se convirtió en un vendaval de primer orden que chocaba contra su cara según empezaba a acelerar. Debajo de él se arrellanaban los grises y verdes de Londra y los Condados de los alrededores como la paleta de un artista indeciso. 

Temerario, el Capitán GranBretan se sintió como un ángel kamikaze, los boom sónicos acompañaron su zambullida en los estratos de aire. Según disminuía la altitud, Londra empezó a parecerse exactamente al aspecto que tenía en la Guía A-Z de la ciudad. En segundos dejó detrás de sí cientos de pies. Los detalles se hicieron más característicos, los coches se movían por las calles, las banderas capturaban la brisa, las ventanas se empastaban con el reflejo de los cielos. El suelo se abalanzó hacia él como una imponente señal de Stop, hasta borrar el horizonte convertido en una repentina pared de fuerza implacable que podría hacerle añicos como a un insecto en un retrovisor. Cemento, coches, la suciedad de la calzada. Cerró los ojos.

Y a veinte pies por encima del asfalto de la Rué Lafayette, el Capitán GranBretan volvió a conectar su uniforme, deslizándose libremente y con una tranquilidad insolente lejos de la atracción gravitatoria. Según giraba su cuerpo hacia arriba dibujando una perfecta parábola en el aire, su abdomen se contrajo. Flotó por encima de los Jardines mientras su sonrisa se diluía al mismo tiempo que recordaba sus obligaciones.

Definitivamente, volar era la mejor parte.

Tal y como solía hacer, el Capitán se sentó para inspeccionar los tejados desde la parte superior de la Columna de Napoleón. De hecho, era algo que hacía tan a menudo que los turistas esperaban verlo ocupando su puesto una vez al día por lo menos. 

Incluso existía una postal en la que aparecía posado en la Columna, vigilando el mundo como si fuese un objeto oxidado de gran tamaño. Odiaba esa fotografía. Por alguna razón, en el momento exacto en el que la habían tomado estaba pensando en que cuando comías espaguetis parecía estar mordiendo una babosa. La expresión evocada en esa reflexión había sido inmortalizada para siempre en cientos de postales. 

El Capitán GranBretan suspiró. Ahora había unos cuántos turistas en Square, y muchos de ellos lo ignoraron, dejando al resto que profirieran los tímidos insultos que fueron capaces de lanzarle. Ya no le importaba lo que pensaban de él.

En el abatido cielo, el sol empezó a jugar al escondite detrás de las nubes grises. En las carreteras, las bocinas de los coches balaron y los conductores blasfemaron. En algún sitio un pájaro empezó a cantar y luego se lo pensó mejor. 

Todo era muy deprimente. De repente, el Capitán sintió que el cuero cabelludo de su corte al rape se erizaba cuando el circuito de su casco, interconectado con los campos eléctricos de su cerebro, le envió una alarma que agitó todas sus neuronas. La llamada de socorro crepitó y chasqueó en la micro-computadora que llevaba incorporada, provocándole un dolor de cabeza que desembocó en un pequeño zumbido. Cada vez estaba recibiendo menos llamadas de socorro a diario, y decidió ignorar esta como había hecho con el resto. Ya tenía suficiente.

Como en respuesta a su desgana, el dolor en su cabeza subió de intensidad uno o dos puntos hasta que el yelmo pareció un torniquete que presionaba contra su cráneo. La única cura posible para el dolor era volar más allá del alcance de la llamada de socorro. 

El Capitán saltó desde la Columna de Napoleón, giró en el aire y salió disparado hacia el Noroeste, lejos del insistente aviso de emergencia. Debajo de él los edificios de Londra fueron reduciéndose hasta convertirse en campos y setos. Finalmente, incluso la ordenada geometría verde limón del cinturón agrícola se rompió en los pedazos de un rompecabezas, para ser reemplazada a continuación por los páramos. 

El Capitán GranBretan sabía cuál era su destino. Todo acabaría tal y como había empezado, en el lugar de poder.

Darkmoor era un círculo de piedras neolíticas que se encontraba situado a horcajadas de una intersección de líneas ley. Aunque no era tan impresionante como Stonehenge ni tan extenso como Avebury, el lugar gozaba de cierta notoriedad como uno de los monumentos prehistóricos más extraños de la República de Gran Bretaña. Si se podía creer en los avistamientos, Darkmoor habría sido visitado anualmente por las suficientes naves espaciales como para rellenar un videojuego de buen tamaño. De acuerdo con la Sociedad de Aethyr, Jesús había peregrinado frecuentemente hasta allí desde su hogar en Venus. Las Brujas también se habían acercado a Darkmoor para celebrar sus cuatro festivales más importantes, al igual que algunos druidas actuales. (Los choques por intereses o ideologías no resultaban desconocidos en el lugar.) También se habían visto fantasmas de forma regular, y en una ocasión memorable un autobús atiborrado de turistas de la Confederación Americana fueron testigos de la aparentemente desinhibida manifestación de Cernunnos, el Dios Cornudo de los Celtas.

Pero a pesar de que los más extraños eventos aparecían de forma intermitente en Darkmoor lo largo de su historia, sin embargo el mayor de todos fue el hallazgo de Paul Peltier, un estudiante de Universidad que encontró un uniforme que lucía los tres colores de Gran Bretaña. Colocada como una bandera hecha polvo sobre la piedra central, parecía que el traje casi estaba clamando hacia el joven, instándole a que lo cogiera y se vistiese con él.

Le sentaba tan bien que parecía que su piel había sido pintada de rojo, blanco y azul. Y entonces, como si se amoldara a su cuerpo, el traje empezó a efectuar el primero de muchos otros cambios en su anatomía. Reemplazó meses en el gimnasio por minutos de magia, esculpiendo los músculos de Peltier, ajustando el exceso de peso, cambiando estructuras óseas de sitio y reordenándolas a continuación, incluso eliminó infecciones latentes. Cuando todo acabó, Peltier le dio otro empujón a sus habilidades infundiéndose de un poderoso campo de fuerza personal que le desgajaba de la fuerza de la gravedad. Luego se quedó a la espera para ver qué es lo que pasaba. 
Por supuesto, lo que había ocurrido con Paul Peltier es que se había convertido en un superhéroe. Siempre había jugueteado con la idea de lo que ocurriría si alguna vez consiguiese súper-poderes, como los personajes que aparecían en las Bandes Dessinées que había leído cuando era niño. Para él era incluso mejor que ser una estrella del pop o un actor cinematográfico. 

Con visiones de fama, fortuna y chicas dándose codazos en su imaginación, el Capitán GranBretan había alcanzado el cielo en ese primer día de su nueva vida, sin sospechar lo que le esperaba.

Y ahora había vuelto al mismo sitio. Al círculo de piedras. Viró a lo largo de una corriente de aire, de cara hacia el sol poniente. Entonces flotó hacia abajo y el césped se levantó hacia su encuentro. 

Las piedras de Darkmoor esperaron como si fuesen delincuentes en la esquina de una calle, ignorando las coquetas brisas que competían por su atención. Los colores del cielo se intensificaron. Nubes que soplaban hacia el oeste empezaron a brillar con una última luz. El viento sonó en el páramo de hierba como la larga inspiración y espiración de la garganta de un gigante invisible. En millas a la redonda los páramos se encontraban vacíos, un espacio amplio sin adornos. 
Si algún país hubiese sido reservado exclusivamente para ser morada de la depresión, se parecería mucho al aspecto que Darkmoor tenía esa noche.

Satisfecho con la forma en que el entorno armonizaba con su estado de ánimo, el Capitán GranBretan se sentó apoyándose contra el menhir y empezó a considerar el atolladero en que se encontraba. 

Todo había empezado muy bien, había hecho todas las cosas que se suponía que debía hacer un superhéroe, y había conseguido fama y respeto. Sin embargo, en lo referente al dinero pronto se dio cuenta de que los superhéroes eran vistos como instituciones de caridad. 

Hubo una ocasión en que un hombre, recientemente rescatado de un edificio en llamas, balbuceó con agradecimiento: "Capitán GranBretan, ¿cómo puedo agradecértelo?"

La respuesta de tres cifras del Capitán fue recibida con indignación.

En lo que concernía a las chicas era igual de desafortunado: la mayoría profesaba tal temor por sus poderes que incluso las impedía tocarle para darle un beso, y siempre estaba demasiado cansado como para responder a las insinuaciones de las mujeres que lo perseguían activamente. 

Al final, lo único que tenía era una terrible responsabilidad que lo estaba aplastando.

Debía acabar con la situación aquí y ahora. 

Una lluvia ligera empezó a caer chocando contra su campo de fuerza y evaporándose. Ordenó retirar la protección del traje y permitió que la lluvia fluyese helada sobre su cara. El traje tenía que irse. No había otra alternativa. Echaría de menos el vuelo, pero era un pequeño precio a pagar para poder tener una vida normal. 

Alzó sus manos hacia el yelmo.

"¡Detente! ¡Recobra la compostura, Paul!" 

El Capitán GranBretan se giró reactivando su campo protector, listo para atacar. Pero allí no había nada, sólo la piedra húmeda y el terreno desolado. Casi estaba listo para creer en la existencia de los fantasmas de Darkmoor cuando una voz le habló de nuevo. Esta vez iba acompañada de un hormigueo familiar en su cráneo. 

"¡Realmente ya tengo bastante de todo este sinsentido!"

"¿Quién eres?", dijo el Capitán, según los ecos de la voz recorrían las bóvedas de su cerebro. 

"¿Quién te crees que soy?", dijo la voz con irritación. "Soy tu casco. No me digas que no me reconoces. ¡Llevamos usándonos uno al otro durante un año y medio!"

"Oh, Dios mío", dijo el Capitán.

"Bien, no quería decirlo de forma tan extravagante", le respondió precipitadamente el yelmo, "pero soy alguien bastante especial."

"¿Qué es lo que quieres?", preguntó el Capitán GranBretan, empezando a sentirse de forma tan incómoda como un personaje de una obra de Harold Pinter en su momento más obtuso.

El yelmo examinó la pregunta. "Bueno, lo primero que quiero es convencerte de que no te me quites. Me refiero a que, ¿dónde te crees que vas a encontrar un traje a medida que se ajuste tan bien como lo hago yo? Y de todas formas... ¿en serio que quieres volverte caminando desnudo hasta casa?"

"¿Qué más? ¿Qué más quieres?", dijo el Capitán con voz temblorosa.

"¡Ah! bien, ahora ya estamos hablando de lo mismo, Paul," respondió el yelmo. "¡Quiero acción, eso es lo que quiero! ¡Quiero emociones! Fui fabricado para cumplir ciertas funciones específicas." La voz subió de tono, haciendo que el cuero cabelludo del Capitán se erizase como un hormiguero. "¡Sencillamente, lo que estoy demandando es mi derecho a trabajar!"

"No entiendo..."

"Es muy obvio", observó el yelmo. "Escúchame, fui diseñado para ser la armadura de un superhéroe, pero no me estás dejando alcanzar todo mi potencial. En lugar de salvar vidas e impedir desastres, te pasas todo el tiempo quejándote de lo difícil que es tu vida. Pues bien, ¡me he acabado por aburrir! Ha llegado la hora de que pienses en mí para variar. Te he dado poderes maravillosos y ahora te pido que me des algo a cambio". 

El Capitán empezó a transpirar. "¿Y por qué no me has comentado nada de todo esto antes?"

"No podía. Sencillamente aún estaba desarrollando la consciencia," dijo el yelmo. "Probablemente como resultado de no tener nada mejor que hacer." 

"Pero seguro que puedes ver cómo son las cosas desde mi punto de vista," declaró el Capitán. "No puedo seguir haciendo esto. ¿Te das cuenta de cuántos crímenes se cometen en el mundo? ¿De cuántos terremotos, mareas negras y accidentes aéreos se producen? ¿De cuánto terrorismo? Sólo soy un hombre. Esperaba que con estos poderes pudiese resolverlo todo por mi cuenta, pero sólo estoy yo, ¿me entiendes? No puedo hacerle frente." 

Casi empezó a llorar mientras pronunciaba su apasionado discurso, pero la red de milagrosos circuitos del yelmo hizo contacto con sus dedos electrónicos en los barorreceptores de su cerebro y alteró sus respuestas emocionales, tan fácilmente como cualquiera podría cambiar los canales de un televisor". 

"Cálmate, Paul," le tranquilizó el yelmo. "Somos dos. Tú y yo."

"Y además la gente ha empezado a sentirse molesta conmigo", continuó el Capitán GranBretan. 

"Londra Match sacó un artículo de dos páginas muy crítico. Se titulaba "Cabeza en las Nubes". No entienden por todo lo que estoy pasando. Ese es el motivo por el que iba a alejarte de mí. Mi vida ya no me pertenece."

"Eso es cierto", dijo simplemente el yelmo, y un fino escalofrío se deslizó por la columna vertebral del Capitán.

"¿A qué te refieres?", dijo.

"Creo que ha llegado la hora de volver al trabajo, Paul, ¿no crees? Ya hablaremos de todo esto más tarde." 

"No, ¡espera!", dijo el Capitán lleno de pánico. Levantó el brazo para quitarse el yelmo y sintió que los nervios de sus dedos estaban como muertos. "¿Qué me estás haciendo?", gimoteó.

"Estoy dispuesto a darle otra oportunidad a esta relación," dijo el yelmo.

Los brazos del Capitán azotaron inútilmente el aire, como si intentase golpear con fuerza moscas invisibles. Tenía muchas ganas de desplomarse, pero el traje lo mantuvo erguido y no permitió que sus rodillas se doblaran. Atrapado en su propia ropa, el Capitán GranBretan sintió que el suelo se alejaba de sus pies. 

"Ven a volar conmigo, vuela conmigo, volemos lejos de aquí...", canturreó el yelmo en tono apagado. "¿Te gusta Frank Sinatra, Paul?", preguntó sin esperar respuesta. "¿Qué me dices sobre esta?", y cambiando a una tonalidad electrónica empezó: "I´ve got you, under my skin..."
El Capitán GranBretan empezó a chillar. El yelmo le hizo cerrar sus dientes de golpe y tuvo que callar.

"¿No te gusta cantar?", le dijo despreocupadamente. "Oh, está bien. Sé que me ajusto a ti como un guante, ¡ja! Era una broma, "ajustar", ¿lo pillas? Puedo notar que las cosas van a ser muy diferentes ahora, Paul. Nos irá mucho mejor."

"Quiero el divorcio", gritó de forma telepática un Paul desesperado. Su yelmo lo hizo callar y lo condujo volando hacia el sur, como un auto-estopista atrapado, hacia donde las luces de Londra manchaban de rojo el cielo nocturno. 

Le Soleil fue el primero de los tabloides impresos que sacó la fotografía que se haría famosa en poco tiempo en la que un Capitán GranBretan transportaba un Concorde accidentado hacia zona segura. El pie de foto decía: "La Travesía del Avión: el "Capi" vuelve a la Acción". La historia del periódico detallaba el rescate y agradecía al Capitán su "completa recuperación".

De un solo golpe el Capitán GranBretan vio restaurado el afecto que sentía la República por él. Al terminar la semana sus incansables esfuerzos habían propulsado su popularidad hasta la estratosfera. Parecía que no había emergencia demasiado pequeña o demasiado grande a la que el Capitán no prestase atención, desde gatitos atrapados en árboles hasta petroleros que se habían ido a pique, el Capitán GranBretan siempre estaba presente para salvar el día.

Como lo estuvo de nuevo cuando un tren del metro de Londra descarriló. Desplazando toneladas de barro y escombros con su fuerza sobrehumana, desbloqueó el túnel y liberó a los supervivientes. Poco tiempo después, mientras transportaba a los heridos al exterior para que esperaran a las ambulancias, sólo cinco personas se dieron cuenta de lo cansado y hecho polvo que parecía estar el Capitán, y las cinco lo atribuyeron simplemente a su dedicación al deber. Ninguna de ellas comentó nada sobre su mutismo. Después de todo, los mejores héroes son hombres de pocas palabras.

El Capitán GranBretan quitó el tren de en medio, reparó la vía con sus puños como martillos y a continuación salió disparado como un rayo al aire libre para responder a la angustiosa llamada que había recibido en su buscapersonas. Según subía hacia arriba para poder salir de la estación de Metro, giró para realizar una pasada de la victoria por encima de las cabezas de la alegre y emocionada congregación allí reunida.

El Capitán GranBretan había vuelto con determinación y entusiasmo.

En las nubes, deslizándose entre los bancos de cirros, el yelmo parloteó consigo mismo. Sonaba de forma rápida y engreída, como un cuarto repleto de mecanógrafos ocupados. El casco había empezado a darse cuenta del mal olor y estaba cavilando qué decisión debía tomar respecto a Paul Peltier.

Sabía que sólo podría animarlo durante un tiempo limitado antes de que sus ojos vidriosos y su carne descompuesta destaparan todo el engaño. Una corriente de pensamiento parpadeó a través de la red del ordenador incrustado en la estructura del casco, y entonces tomó una decisión.

Darkmoor. Volvería a Darkmoor, digeriría el cuerpo de Peltier y luego esperaría. Al final aparecería alguien (cualquiera que siempre hubiese estado fascinado con la idea de tener súper-poderes y cuyo cuerpo pudiese ser fácilmente rehecho para llenar los huecos vacíos del asombroso uniforme.) 

Era el vuelo. Más que el resto, eso era lo que le tenía enganchado.

Contento de nuevo, el verdadero Capitán GranBretan bajó en picado, planeó un momento y se mantuvo en el aire flotando para después aterrizar suavemente en el círculo de piedras. 

Y empezó a alimentarse.