viernes, 31 de agosto de 2012

GOUDOU GOUDOU (1 de 10), por ANN NOCENTI



Goudou Goudou (1 de 10. Posteado por Ann Nocenti el 15-10-2010 en Hilobrow. Aquí el post original. Traducido por Félix Frog2000.) 

(Nota: Ann Nocenti, además de ser una de las guionistas más personales de la Marvel de los ochenta, también ha sido una comprometida aventurera que se ha liado la manta a la cabeza y recorrido varias zonas deprimidas del Mundo, entre ellas Haití, lugar donde estaba justo durante el terrible terremoto provocado por “Isaac”, enseñando cinematografía a un grupo de chavales oriundos de la zona.)

Hay algo de un partido de fútbol que parece extraño. Las patadas suenan como que son ciertas, pero el sonido que se produce es “fwap”, como aire eructado por un neumático, y tiene una trayectoria oblicua. Una docena de chicos se pelean detrás del balón errante. No hay límites ni objetivos, y el juego discurre a toda velocidad por encima y entre la basura; son tres chicos, y la pelota se estrella contra un camión de la ONU repleto de soldados venezolanos que ríen y aplauden.

Su campo de fútbol amurallado, bautizado ahora como “Pinchinat Camp”, se ha convertido en un arrellanamiento cada vez mayor de tiendas de campaña. Pocos días después del “goudou goudou”, como lo llaman los haitianos, el “tremblement de terre”, o como susurra la gente de las montañas, "el ataque", los nuevos sin-hogar vagaron hasta allí, clavaron palos y alzaron sábanas y se metieron debajo. El primer aguacero torrencial voló tan fácilmente el refugio como el resoplido del lobo feroz. Ahora hay tiendas de verdad, aunque sean sofocantes y calurosas tiendas de campaña militares, divididas con sábanas en el interior con el fin de albergar hasta a ocho familias en cada una de ellas. Algunos militares de Sri Lanka vestidos de camuflaje se apoyan contra la alta pared de cemento y observan sin poder hacer nada más. No saben hablar el criollo haitiano, y tampoco están autorizados a utilizar las armas que portan con ellos. Parecen confusos, como si se hubiesen metido en la película equivocada.

El cuerpo rechoncho de Nesley, parecido a una boca de incendios, parece estar plantado en la tierra hasta sus raíces mientras me comenta que los Haitianos han ignorado a ciertos dioses, por lo que la Tierra ha rugido. Nesley es un “hougan”, un sacerdote Vodoo. Ha perdido su templo y su casa. Su esposa sale de debajo de su nueva casa de lona azul y cuenta la historia de cómo salvaron a su bebé, con un orgullo en la voz tan hinchado que nos eleva a todos del fango durante unos breves momentos. Tiene una cara regia de huesos elevados y está plantada como si confíase también en enlazarse con el planeta hasta la raíz.

Una mujer de las montañas me dice: "Fueron los norteamericanos los que provocaron el terremoto." Como prueba, me cuenta una historia sobre las pruebas atómicas que se hicieron en el mar cuando ella era una niña.

Mis estudiantes de cine haitianos se dedican a contar las historias de su país con su propio estilo indirecto y suave. Ruedan tal como viven: se pasean por la vida, miran a su alrededor... notifican cómo son las cosas, vaya. No se entrometen, no engañan a nadie, no empujan con la intención de encontrar un final.

Hoy hemos estado rodando a Sonise, una chica de 17 años que está embarazada y que tiene una sonrisa fácil que de alguna forma incrementa su impenetrabilidad. Está a punto de tener su primer bebé entre el barro, la mierda y el hedor. Le pregunte a Keziah, una de mis alumnas, cuál era su opinión lo que pensaba de Sonise. Keziah es una haitiana con un firme cuerpo escultural que parece un trípode y que la convierte en alguien perfecta para filmar cámara en mano. Keziah me contesta: "¿Sonise? Debería estar muy asustada, pero no lo está."

Sonise viste con una camisa amarilla brillante. Su vientre hinchado brilla como el sol y precede la arrogancia de sus andares. Sus andares son ondulados y sexys, con la cabeza bien alta y firme, con el rostro plácido. Está dando un largo paseo en pos de una larga cola con la que obtendrá su pequeña cantidad diaria de arroz. Perdió a su hombre durante el terremoto. "Llevo ropa interior de color rojo," me dice, "eso mantiene lejos a los hombres. Si un hombre empujase hacia dentro a mi bebé, éste se pondría celoso y moriría." Estas son las cosas que ella conoce. Después del terremoto, las mujeres embarazadas decían que su leche estaba triste y que no era buena para los bebés. Sonise es firme como una roca, porque tener una actitud diferente pondría triste a su bebé.

Pasamos cerca del errático partido de fútbol, y puedo ver el motivo por el que la pelota rebote tan extrañamente: tiene un agujero mal parcheado. Mantiene su forma lo suficiente como para poder jugar todavía con ella, pero su arco está lleno de incómodas sorpresas. Los niños son pequeños y rápidos monstruos vestidos con camisetas de Spider-man, el FBI y Hooters, desperdicios de décadas de envíos humanitarios. Los pares de zapatos no coinciden, un torbellino de dientes y extremidades, chillidos de alegría maníaca, la tristeza del mundo vencida por la más simple de las armas, una pelota deformada.

Mis estudiantes, como Sonise, han sido escogidos por su penosa vulnerabilidad, por un bebé nacido en el barro bendecido por un millar de moscas. Han levantado una tienda en el campamento para poder vivir y filmar aquí, día y noche. No hay escasez de personajes a los que seguir para filmarlos. Se encuentran a James, un carismático líder del campamento, "Todo el mundo me conoce. Todo el mundo", insiste. Se parece un poco a un estafador, se le ha acusado de vender en lugar de distribuir los productos que vierten las organizaciones humanitarias. Así lo comenta Charlotte, otra líder del campamento cuyos constantes, frenéticos y emocionales intentos por ayudar a todo el mundo parecen estar conduciéndola a la locura, “¿Qué por qué uso este sombrero de vaquero? Así no tengo que verlo todo y hay cosas que se quedarán ocultas. Veo lo suficiente, pero también prefiero estar un poco ciega", dice derrumbándose y llorando. Mi favorito es Jouvens, un niño tartamudo que habla de las cuatro serpientes que están rasgando su país. "Vinieron como serpientes, así que nos entró miedo. Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Italia, cada uno de ellos cogió un pedazo nuestro.”

Mis alumnos están aprendiendo a esperar, a ver y agarrar la realidad tal y como se desarrolla. Son tímidos, no quieren meterse en la vida de los demás. Y así, Sonise es capaz de mantener su misterio a buen recaudo. Sin duda, todo el mundo es capaz de ser sutil. Hay cosas que todo el mundo se calla. Es algo que resulta obvio.

Sonise sacude la tierra, los gusanos y los insectos fuera de su pequeño cuadrado de espacio de la tienda de campaña, barre cuidadosamente, espanta las moscas, sacude la ropa de cama y reorganiza su petate, su olla, su cepillo de dientes, su gorro, su oso de peluche. Siempre está de buen humor, sonriente, incluso aplasta las moscas como diciendo "lo siento." Una de las paredes de su lona tiene dibujados a los Dálmatas de Disney retozando, con sus lunares, sus caras de asombro, sus ojos saltones, las lenguas colgando, añadiendo una frenética locura a su pequeño cuadrado de tela. Sonise apenas tiene espacio para darse la vuelta, y cuando se pone de pie se balancea hacia delante y hacia atrás, hacia delante y hacia atrás, un oso enjaulado nunca estará dispuesto a entender que no tiene ningún lugar a donde ir.

Sonise es una gran niña que va a tener un niño. Arrastra una silla hasta el lugar donde vamos a entrevistarla. Detrás de ella la frase "TE AMO" está garabateado en la pared. Marco, un guapo estudiante desgarbado aficionado a los pantalones a cuadros de color rojo, se encuentra filmando por los alrededores el necesario metraje de cobertura adicional. Veo cómo el "Te Amo" se refleja en un charco de barro que está a punto de pisar un reacio Marco. "¡El charco, el charco “très belle!", exclamo. Y él pensará, ¿Qué es lo que me dice mi enloquecida profesora? Pero tan pronto como mira y ve el reflejo, también ve lo mismo que yo, y su cara se ilumina con el entusiasmo y filma el agua, el reflejo de las pequeñas piernas de las niñas plantadas en el barro, los mundos dentro de los mundos del charco. Filma con una obsesión tan profunda que tengo que arrastrarlo lejos de allí y llevarlo de vuelta hacia lo que estábamos haciendo en un principio.

Marco tiene un talento sensible, amor por el surrealismo. Más tarde hace un dibujo para mí: mi nombre alumbrado por las luces de Gotham, las palabras al pastel amor y esperanza arremolinándose mientras mis danzantes piernas rompen una botella de ron. Marco conoce bien quién soy.

Aparte de Marco he elegido a un equipo de chicas para este rodaje, porque me pregunté, ¿se podría romper la inquebrantable fachada de Sonise si fuese interrogada por otras mujeres? Ella se abre un poco. "No me gustan los chicos, así que quiero que este bebé sea una niña. Si es un niño supongo que también tendré que amarlo." Keziah le pregunta a Sonise sobre un crudo garabato tatuado que tiene en el brazo. Sonise se gira y tira hacia abajo la parte trasera de sus pantalones de chándal. "Tengo otro nuevo. Me los hace mi amiga. Duele. No lo puedo ver, ¿qué es?" Keziah le dice que es un dragón, pero no le dice lo mal dibujado que está.

Meses más tarde, después de que haya nacido su bebé, nos enteramos de algunas cosas más. Sonise tiene otros dos hijos que nos ha ocultado. ¿Dónde?, quién sabe. En realidad su novio no murió, sino que el papá del bebé le dio algo de dinero. Ella tiene una casa y tan sólo está en el campamento por el arroz gratis. "Y también tengo muchos amigos aquí."

La forma de sobrevivir de cada uno es la forma de sobrevivir de cada uno. ¿Por qué las cosas deberían ser como parecen en un principio?

jueves, 30 de agosto de 2012

PROVISIONES DE JELLO BIAFRA (2 de 3)

Entrevista realizada por Patrick Slevin el 23 de Marzo de 2010 para TheAquarian. Traducida por Frog2000. Parte 2 de 3. Parte 1.

Patrick Slevin: ¿Por qué te llevó tanto tiempo volver a tocar con una banda estable?

Jello Biafra: Siempre había querido volver a hacerlo. En el pasado había colaborado con algunas buenas bandas, pero también había sufrido malas experiencias, y además, como se me daba la oportunidad de meter ruido con gente como Al Jourgensen o Nomeansno, o con Mojo Nixon o los Melvins, como fan nunca podía negarme. Empecé a poner demasiada energía en los “spoken word” y en todo lo relacionado con el activismo, pero me dí cuenta de que tenía otro don del que era consciente y que también era capaz de afectar la forma de pensar de la gente a un nivel más profundo, así que de alguna forma tenía la obligación de seguir utilizándolo. Todas esas canciones que he ido relegando a lo largo de estos años, algunas de las que aparecen en este álbum, fueron compuestas hace mucho tiempo, otras son completamente nuevas.

PS: ¿No fuiste capaz de convencer a Buzzo y Dale de que deberías convertirte en el “frontman” de Melvins de forma indefinida?

JB: ¡Intenta convencerlos tú mismo de eso! Se supone que es algo que nunca va a pasar. Creo que todos queríamos hacer más cosas juntos, pero al mismo tiempo, y por razones bastante obvias, su prioridad son los Melvins. Querían hacer lo que les apeteciese sin que yo estuviese en la misma habitación con ellos restaurando todas sus canciones (risas). Además, Buzz toca con Fantomas, y Dale con Altamont y ahora Shrinebuilder, así que resultaba bastante difícil seguir adelante. En cuanto al tema de LARD, la cosas pueden cambiar en cualquier momento, porque ahora soy yo quien tiene el calendario apretado al haberme involucrado con un proyecto principal en el terreno musical.

PS: Joder, también iba a preguntarte sobre el tema. Había leído algo el año pasado por estas mismas fechas. Se suponía que estabas trabajando en un posible nuevo disco de Lard junto a Al.

JB: En realidad no era cierto. Durante años hemos estado hablando para hacer algo nuevo. Creo que durante la época del “Houses Of The Mole Tour” Al anunció que sería inminente, y yo pensé que antes de anunciarlo, ayudaría mucho saber que tenía grabado algo de material (risas). Pero Al es un tipo muy soñador. Si empiezas a construir las cosas, él acudirá de inmediato. Empieza a construir y todo se terminará excretando a toda velocidad.

PS: Supongo que ahora va a tener todo el tiempo del mundo para pensar en todas esas cosas, porque dice que no va a volver a salir de gira nunca más.

JB: No sé cómo marchará el estudio que estaba construyendo en su casa de El Paso. Iba a empezar a trabajar en bandas sonoras y a producir a otras personas, pero por lo que sé, puede que también esté haciendo algo con Revco, aunque igual me equivoco.
PS: ¿No se había mudado? Creo que a Nuevo Mexico.

JB: En realidad se ha instalado en el mismísimo Texas, pero está justo en la frontera entre Texas y Nuevo Mexico. A muy poco de El Paso.

PS: En realidad, el sonido de Guantanamo School Of Medicine está más en la misma línea del material que hacías con los Dead Kennedys.

JB: La gente me lo ha comentado, pero creo que no es cierto. También lo han dicho sobre las cosas que estuve haciendo con Melvins, aunque supongo que definitivamente se debe a que yo he escrito la mayor parte del material que tocamos los Dead Kennedys, por lo que supongo que seguirán diciendo lo mismo haga lo que haga.

PS: Es probable que todo tenga que ver con tu voz.

JB: Si pudiese me gustaría deshacerme de ella, porque ya en el instituto me decían: "Oooh, ¡tienes una voz muy rara!" Pero cuando he escuchado a gente como Sparks y Peter Ivers y otras voces extrañas, me he dado cuenta de que si la acabas aceptando, la voz puede ser un arma muy poderosa. Además, tienes que tener en cuenta que lo mejor que ha de tener la voz de un cantante es que sea inconfundiblemente personal.

PS: Claro. Tú la tienes. Quería preguntarte otra cosa: ¿cómo mantienes en buena forma tu voz? Más aún, ¿has llegado a pensar en ese tema alguna vez? Porque llevas trabajando en este medio mucho tiempo y has usado tu voz un montón.

JB: Creo que he hecho tours de forma tan abusiva como los hicieron todos mis compañeros de generación con sus segundas bandas, después de que nuestras primeras bandas punk se separasen y comenzase la Era Grunge (por ejemplo, Henry Rollins ha movido el culo por todos los lugares del mundo, y sigue haciéndolo, en su mayor parte a base de spoken-words). No sé cuánto porcentaje de voz habré perdido. Pero como también hago spoken-words usando mi voz en escena de la misma forma que la he utilizado en las obras de teatro en las que me involucré antes de empezar con los Dead Kennedys, creo que me ha ayudado a rescatarla un poco. Además, he tenido una entrenadora vocal desde 1985. Algunos de mis amigos de The Mutants, la vieja banda punk de San Francisco, me la presentaron una vez, y desde entonces he estado entrenando con ella de forma periódica. Lo hice porque para empezar mi voz se estropeaba fácilmente cuando me marchaba de gira, y entonces empecé a entrenarla con ella, y por eso, durante la gira final de Dead Kennedys (una muy larga de aproximadamente siete semanas con un descanso de cinco días justo en medio), no se me estropeó desde el segundo show hasta el último.

He recuperado un poco mi forma de cantar original, pero creo que he quemado un poco mi voz a lo Robert Plant, porque en la universidad fumaba demasiado. ¿Es mejor la música que hacemos ahora? Eso lo deberías decidir tú mismo. Ahora no soy capaz de hacer algunas de las cosas de las que es capaz Chris Cornell, pero ¿crees que él podría ajustarse a lo que hago yo?
PS: No, no creo. Además, yo ya ni puedo escuchar a Led Zeppelin, en su mayor parte por culpa de Robert Plant. Ya no puedo soportar esa voz.

JB: Sin embargo, me parece muy bueno en lo que hace. ¿Alguna vez has intentado hacer esa mierda con la que ellos fueron capaces de inventar un género por sí mismos? En Robert Plant hay un alma muy diferente de la que se puede observar en Rob Halford, Ian Gillan o incluso en Ozzy Osbourne, y mucho menos en la de los Axl Roses que vinieron después. Proviene de algo que parece mucho más blues, de un lugar mucho más profundo.

PS: La verdad es que no se me ocurriría compararlos. Ozzy no es ni la mitad de cantante de lo que lo es Halford o Plant.

JB: Pero mira cómo Ozzy disparó su voz por encima de la escala después de su primer álbum. Creo que una de las razones principales fueron las ventas de los primeros dos álbumes de Led Zeppelin. Además, probablemente será capaz de ajustarse más a ese rango. No sé. Yo puedo cantar mucho más bajo de lo que suelo hacerlo en el escenario, pero sencillamente, de esa forma no sería capaz de proyectar mejor mi voz. También podría hacer falsete, pero me imagino que si lo intentase en un concierto en directo, como si quisiera sacar toda la mierda por mi garganta, en ese momento se me pondría la voz del monstruo de las galletas.

PS: Doy por asumido que en la gira no tocáis nada de tu antiguo material, versiones de Dead Kennedys.
JB: Bueno, en realidad hacemos algunas versiones. Pero es una nueva banda y queremos tocar nuevas canciones. El punk siempre ha ido de hacer algo nuevo. Nunca he permitido que me limitasen todos esos géneros que las empresas han ido cortando como si fuesen rodajas de lo mismo. Pop-punk, horror-punk, street-punk, hardcore, grindcore, ya sabes.

Voy recogiendo mis influencias de todas las partes del mapa. Lo mejor para averiguar lo que he creado ahora mismo es echando un vistazo a una de esas ferias de discos de la WFMU en lugar de acudir a una tienda donde te puedas comprar un montón de discos de punk de la vieja escuela. Parte de la belleza de esto, y tal vez la razón por la que algunas de esas bandas siguen en pie en la actualidad, es porque en este momento ya no existe algo a lo que tildar de vieja escuela. En su día terminamos con ella. O por lo menos, en el caso de los Dead Kennedys quemamos alegremente “Hotel California”. Ese fue uno de mis mayores logros (risas).

PS: ¿Irás a la WFMU cuando te acerques por la zona?

JB: No creo que tenga tiempo. Es una pena, pero nunca tengo tiempo para visitar un montón de los sitios que me recomiendan que debería ver cuando estoy de gira, porque como algunos saben bien (aunque otros no), las giras de conciertos y los viajes de placer son cosas muy diferentes. Cuando viajas por placer, sales por ahí, compruebas cómo son todos esos sitios, ves cosas, y conoces a la gente un poco mejor a lo largo del camino. Cuando estás de gira muchas veces todo se reduce a una autopista tras otra, las pruebas de sonido, el concierto, caer rendido en la cama. A veces incluso encuentras algo de comida a lo largo del camino, aunque espero que no sea la que dan en el Denny´s.

PS: Si no me equivoco, me parece que había programada una aparición en un show sobre estrellas del rock en uno de esos “late night” de Fox News. Cualquiera que sea el infierno que fueses a levantar...

JB: Creo que han terminado largándonos. Lo último que me dijo George (de Alternative Tentacles) fue que nos habían cancelado.
PS: ¿Por qué?

JB: No tengo ni idea. Quizá querían a alguien más famoso. Quizá querían volver a emitir algún viejo episodio de Corey Haim, ¿quién sabe?

PS: Calculo que tienen suficiente programación enlatada como para emitir lo que quieran en lugar de cualquier cosa en directo. Incluso si no estuvieses allí físicamente, esa misma noche en el plató, podrían haberte grabado antes y emitirlo en diferido, ¿qué coño habrá pasado?

JB: No querían hacerlo. No sé, ¿has visto ese programa alguna vez?

PS: No. Sólo había oído hablar de él. Me dijeron que Oderus Urungus solía aparecer como invitado.

JB: Me gusta. He visto algunos vídeos de GWAR, cuando Beefcake y él estuvieron en el show de Joan Rivers hace unos años y ella lo pasó muy mal cuando la dijeron en toda su cara: “Nosotros vamos de sexo, gore, sangre y violencia. Le damos a la gente lo que realmente le gusta.”

PS: Eran perfectos para eso. Pero son apolíticos y tú no lo eres.

JB: GWAR se suelen colar en esos sitios, aunque su rollo es parecido al de los chicos que crearon South Park. Por eso han pasado a ser conocidos por todo el mundo.

PS: Tengo la sensación de que Fox News habrá reculado por... no lo sé.

JB: Supongo que pensarían que GWAR eran menos peligrosos que yo, aunque creo que si yo hubiese acudido habrían sacado al mismísimo Bill O'Reilly y me irían cortando cada vez que intentase decir algo. Ese es el motivo por el que nunca he aparecido en otros programas de la Fox, pero, ¿cuál era la pregunta?

PS: He estado revisando en youtube tu intercambio de pareceres con Tipper Gore en el programa de Oprah, cuando sacaste aquel artículo de periódico...

JB: ¿Cuando la pillaron mintiendo en directo en la televisión nacional?
PS: Supongo que en la Fox nunca habría llegado a aparecer algo parecido, te habrían cortado directamente.

JB: Oh, me parece que no, en absoluto. Oprah suele hacer un gesto con la mano fuera de cámara que utiliza para señalar quién tiene la palabra y quién no. La primera vez que estuve hablando con Tipper, lo utilizó con mucha eficacia, pero la segunda yo sabía lo que iba a suceder, así que sabía que solo tendría una oportunidad de poder hablar, por lo que acabé diciendo todos mis argumentos de seguido, y cuando Tipper empezó a hablar, el público la empezó a abuchear y Oprah cortó la emisión y empezaron a emitir los anuncios.

Y eso fue lo último que se me permitió pronunciar en el programa de Oprah Winfrey. Actualmente, la única forma de que pudiese volver alguna vez al programa de Oprah sería si tuviese algunos horribles problemas con medicamentos chungos, algún abuso sexual de por medio y una historia de redención en la que estuviese haciendo tremendos esfuerzos para seguir adelante con mi vida mientras le rogaba al público: “Y ahora que he pasado por todo esto, deberíais compraros mi libro.” Y entonces tal vez podría acudir de nuevo a su show. El problema es que afortunadamente nunca he sufrido ninguna adicción. Mi único vicio es el vinilo. Pero por lo menos eso me ha ayudado a inspirarme para escribir algunas cosas interesantes por mi cuenta.

Los otros músicos tienen instrumentos, yo tengo mi cerebro y todo lo que sucede en él.

PS: Y tu voz.

JB: Claro.

PS: Creo que hay gente bastante olvidadiza que va a asumir que estás demasiado cómodo con lo fácil, como tus referencias a Barack Obama en este disco comparado con las que había en el precedente.

JB: Cuando encaro este tipo de cosas intento no hacer nada sencillo de una forma deliberada. Por eso el disco empieza con una canción titulada “Terror Of Tinytown”, que como ya sabrás está basada en la película del Oeste protagonizada por actores enanos de 1930. Pude verla, y me fijé que había algunos paralelismos con la forma de hacer las cosas de la administración de Bush en Irak. Por eso incluí “Terror Of Tinytown” en uno de mis discos de spoken-word, y por eso el “Tinytown” musical abre el nuevo álbum. Pero creo que el final de la canción explica por qué está incluída en el disco y por qué la banda se llama Guantanamo School Of Medicine. “¿Y ahora qué? / Bush no se ha ido / hasta que todos estén capturados y a disposición judicial por crímenes de guerra / Así que actúa rápidamente o esto va a seguir igual / porque antes de que te des cuenta, supongo que ¿ellos habrán vuelto?"

Y lo que más me asusta de todos los errores cometidos por Obama es que en ningún momento han intentando encausar al régimen de Bush por los crímenes de guerra que cometió. Tal vez la gente de este país esté más interesado en Corey Haim o en el pene de Tiger Woods, pero en cuanto nos vamos a dar una vuelta por otros países, solemos escuchar hablar mucho sobre el tema. En realidad, el mundo tiembla de miedo con lo que en cualquier momento podría convertirse en una super-potencia completamente torpe si la tortura y el secuestro y las guerras injustificadas continúan de la misma forma y sin que nunca se lleve a nadie ante la justicia, tal y como ha ocurrido hasta ahora. No puedo hacer suficiente hincapié en que si estos payasos y sus neo-nazis no son llevados a juicio, la próxima vez que suframos el régimen republicano será mucho más desagradable, porque entonces se dirán: “Hey, ahora sí que podemos salir fácilmente impunes sin que nos pase nada. Empecemos a matar a más gente."

Eso es lo que me rompió el corazón del Contragate. William Casey de la CIA estaba dirigiendo a un grupo terrorista de Contras-Cowboys que mataron a 30.000 personas en Nicaragua y que estaba financiado por operaciones de tráfico de drogas amparadas por el Gobierno que dieron lugar a toda una epidemia de crack. En lugar del regreso al espectro político del que alguno de ellos ha disfrutado durante el régimen de George W. Bush, las personas responsables de ese tipo de delitos deberían estar en la cárcel a día de hoy. Sabemos lo que hizo Oliver North, pero el número dos de la operación, que trabajó directamente bajo las órdenes de Casey como director adjunto de la CIA era Robert Gates, y en lugar de ocupar una celda de la cárcel en algún lugar de una prisión de máxima seguridad, no sólo es que se haya convertido en el Preciado Secretario Payaso de Defensa de Bush, sino que es el Secretario de Defensa de Obama. ¿Qué se puede decir sobre eso?
Por no hablar de toda nuestra economía derruida manejada por los mismos Clintonoides que han jugueteado con las leyes incluso antes de Bush y de que este se convirtiese en presidente y los pusiera de nuevo en el cargo. ¿Qué se puede decir sobre eso?

En cuanto pude ver que el sector bancario al completo, que había respaldado a Bush durante las dos últimas elecciones presidenciales, empezó a dar todo su dinero a Obama en lugar de a Hillary o a McCain, sabía que estaba pasando algo muy raro. Lo que realmente me rompió el corazón de todo esto es que se presentó la oportunidad de rescatar a los bancos y a los propietarios de las viviendas al mismo tiempo. Dadle el dinero de la maldita hipoteca a los propietarios de una vivienda, ellos se lo darán a los bancos, los bancos recuperarán su dinero, y la gente se quedará en sus casas, y de esa forma los arrendatarios no llegarán un día a casa del trabajo y encontrarán todas sus pertenencias en la calle porque el propietario de la misma ha conseguido que lleven a cabo un desalojo hipotecario. Está ocurriendo por todas partes y nadie quiere hablar sobre el tema. El alivio de la clase media ha sido enorme, pero ¿qué hay del alivio de las personas que ni siquiera son clase media?

Lo siento, pero ese es el motivo por el que deberíamos aumentar los impuestos. No hay otra forma de hacer las cosas. Por no hablar de que recuerdo una cita que dijo Obama durante las primarias, donde se pronunciaba en contra de un adecuado sistema de seguridad social de pago único porque decía que podría conducir a que demasiados trabajadores desempleados utilizasen los seguros que negocian con la salud. Y mis ojos casi se me salen de las órbitas, me quedé completamente atontado: “Mierda. Ni siquiera Ron Paul sería capaz de decir algo así. Es como decir que no podemos acusar a John Gotti o a Al Capone porque eso podría conducir a que hubiese más gángsteres y matones desempleados.”

PS: Ese discurso formó parte del aplastamiento de los votos a favor de la seguridad social en el Senado por parte de Lieberman. Connecticut está llena de compañías de seguros y de gente que trabaja en esas compañías de seguros.

JB: Incluso antes de que llegase al Senado, Lieberman tenía la reputación jodidamente dañada. ¿Y quién hizo que Al Gore alcanzase la vicepresidencia? Lieberman. Justo cuando estaba en una cruzada moral tan mala o peor que la de Tipper Gore cuando ésta puso en manos de la audiencia del Senado un comité con el que poder culpar a Marilyn Manson por los tiroteos de los institutos. La gente como yo no se olvida de esas mierdas. Además, la gente me pregunta: “Bueno, Al Gore ha hecho cosas maravillosas por el medio ambiente -excepto quizás en su propio hogar- ¿no estás listo para perdonar a Tipper?" Y mi respuesta es: “Jodidamente no”. Ella nunca se ha disculpado por su caza de brujas contra la música.

PS: Llevaron a Frank Zappa, Dee Snider y a todos los demás para que testificasen. Al se quedó sentado en el banquillo como una especie de cabecilla de ese circo que había levantado su esposa.

JB: Ni siquiera los llamó a declarar, sino que les dio un codazo para que no lo hicieran. El plan de Al Gore y su esposa y sus amigas de la derecha religiosa no incluía nada más que a predicadores fundamentalistas declarando que alegaban que eran expertos en música, además de académicos, cuando en realidad no lo eran. Y por suerte, Frank, Dee Snider e incluso John Denver se presentaron a testificar en contra. Inmediatamente después, a pesar de haber vendido cientos de millones de álbumes para ellos, Denver fue expulsado de RCA. Más concretamente, mis sentimientos sobre Al Gore y su querencia por los temas ambientales es que me parecen una buena cosa, pero por favor, no vuelvas a meterte en política de nuevo.
PS: Bueno, los temas medioambientales son su negocio. Interesa mucho impulsar todo el debate sobre el cambio climático.

JB: Por otro lado vivimos en un sistema capitalista a nivel mundial, a pesar de que a día de hoy estemos más cerca del feudalismo. De ahí que la canción “New Feudalism” apareciese primero en el álbum que hicimos para las protestas de Seattle. Hay cosas determinadas que funcionan como soluciones de marketing y que buscan alentar a que la gente trate mejor al planeta. Incluso los dictadores chinos han empezado a entenderlo, aunque no lo suficientemente rápido. Incluso aunque llegasen a limpiar su propia atmósfera, ¿qué van a hacer entonces con sus depredaciones por todo el sudeste asiático, que han eliminado no solo las especies en peligro de extinción, sino las especies que ni siquiera utilizan y que todavía no estaban en peligro de extinción, porque ellos querían los corazones de los primates para su medicina tradicional o para sus bolsos de pangolín, o para lo que sea? Acabo de leer un artículo sobre el tema en uno de los periódicos británicos que me ha dejado horrorizado.

Ps: Conseguir ser honorable a través de la causa por el clima no parece tener demasiado sentido.

JB: Fue algo que George Bush Sr. se sacó por primera vez de la manga. ¿No lo recuerdas? Fue entonces cuando escuché algo parecido por primera vez, y me dije: “Dios, ¿a qué nivel de cinismo es capaz de llegar esta gente?”

PS: (Risas.) El tema de que deberían rescatar el aire y limpiarlo.

JB: Definitivamente, a las corporaciones les gustaría poseer el derecho de todo ser humano a beber agua como si fuese una mercancía de la que serían los guardianes. No sólo ocurre en el Tercer Mundo, sino que en un pueblo de Michigan donde creo que acababa de instalarse Perrier se produjo el siguiente caso: se instalaron en un pozo de la zona y empezaron a chupar sus aguas hasta dejarlo completamente seco y encima les dijeron: “Muy bien, detenednos si podéis. Ya nos rescatarán en  algún momento." ¿Viste que los Obamatones hiciesen algo en contra, aparte de quedarse plantados como idiotas?

Pero avancemos rápidamente hasta la última canción del álbum, "I Won´t Give Up”. Esa es la única canción del disco que habla específicamente sobre los albores de la Era Obama. La idea de esa canción es: mira, hemos llegado a un punto en el que nuestros corazones se están quedando sin aliento, ¿significa eso que deberíamos tirar la toalla y empezar a pasar de todo? ¿O deberíamos empezar a luchar más enconadamente?

Y aquí es donde los Obamatones terminan por defraudar a las estrellas de rock. No veo que haya mucha gente en la calle intentando presionar para que el gobierno haga lo correcto. ¿Conseguirían seguir ocupando todas las ondas los payasos del Tea Party si hubiese una Marcha del Millón de Personas Sin Seguro a Washington seguida de una Marcha del Millón de Personas Sin Hogar?
Sencillamente, me doy cuenta de que no hay gente suficiente organizándose. Me refiero a que la gente está intentando hacerlo, pero no pensaba que iban a pasarlo tan mal, porque ha empezado a ocurrir lo mismo que cuando llegó Bill Clinton al poder. “Hey, ding-dong, el gobierno de Bush ha muerto. Ahora ya podemos dormir tranquilos." Y la gente se fue a dormir.

Algunas de las ideas más malvadas de la primera parte del régimen de Reagan-Bush, como el tratado NAFTA y la des-regulación de las ondas de radio, se llevaron a cabo bajo el mandato de Clinton. Por no hablar de la derogación de la Ley Glass-Steagall, que hizo que los bancos pudiesen tratar nuestro dinero como si se hubiesen convertido en un grandísimo casino, además de que lo perdiésemos todo, tal y como ocurrió en la Gran Depresión. Esa ley se aprobó para evitar otra Gran Depresión, y no fue el segundo Bush quien la tiró abajo, sino Clinton. Y un tipo llamado Lawrence Summers y otro llamado Geithner. Los cuáles probablemente también deberían estar en la cárcel.

(Continuará)

miércoles, 29 de agosto de 2012

JACK KIRBY CASI DESCONOCIDO (1 de 2)

JACK KIRBY CASI DESCONOCIDO (1 de 2), por Frog2000

Ayer Kirby habría cumplido 95 años. Como homenaje a uno de los dibujantes más influyentes de la historia, aquí van las DOCE obras (como los trabajos de Hércules) que me encantaría ver publicadas en algún momento en castellano.
1-JUSTICE INC. (DC Comics, 1975) 

Conocí a la organización "Justice Inc." en los dos geniales prestigios editados por Ediciones Zinco que a su vez reeditaban el refrescante material de espionaje ideado por Andrew Helfer y Kyle Baker. A su manera era un homenaje a aquello que Jack Kirby y el prolífico Denny O´Neill se habían currado en los tres últimos números (de cuatro) de Justice Inc. y que surgió como complemento de otra colección que adaptaba a su vez a La Sombra. En realidad todo podría ser parte de un gigantesco homenaje al "pulp" a través de las décadas, pues esta corta serie del personaje de la cara ajustable (bastante parecido a otro que también portaba consigo el mismo regusto de aquellas energéticas novelas baratas, El Blanco Humano), introducía al Vengador, uno de los héroes que aparecieron en las "dime-novels" de principios del segundo cuarto de Siglo, en la empresa JUSTICIA INCORPORADA. Tanto Kirby como sus lectores pudieron disfrutar del estilo colosalista del dibujante (que terminaría amazacotándose del todo justo durante el cambio de década), y que para mí es el mejor de todos los que el autor inventó con sus lápices.
2-DEVIL DINOSAUR (Marvel, 1978)

Siempre que veo películas del estilo de "Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra" (Val Guest, 1970) me imagino cómo sería la versión en celuloide de DEVIL DINOSAUR, una de las epopeyas del dibujante neoyorquino que aquí, quizá alentado por esas mismas películas y por el "monstruoso" pasado de la Timely de Marvel, inventaría una tierra paralela ("DINOSAUR LAND") en la que conviven humanos animalizados, alienígenas espaciales y todo tipo de recurrentes elementos salidos de la imaginación más desbocada y salvaje. Diversión pura con el Tiranosaurio Rex protagonista, uno de los más mortífero de su estirpe, y Chico Luna, el co-protagonista que lo rescata de una muerte segura y que intentaría durante nueve números salir con vida de una de las colecciones con más topetazos, golpes y violencia sana que se haya visto nunca.
3-YOUNG ROMANCE (Prize Comics, 1947-1950)

Seguro que más de uno se carcajeará de una de las muchas modas que inventaron Joe Simon y Jack Kirby cuando estaban asociados, funcionando como una locomotora creativa encabritada. Los Cómics de Amor vendían toneladas de papel, y no sólo los compraban jovencitas que aún no habían descubierto el instinto sexual, sino también hombres talluditos que quizá los escondiesen dentro de su periódico diario con la misma aprensión con la que ocultarían una revista pornográfica. En los guiones, dibujados espléndidamente por Kirby (porque para él ningún trabajo fue nunca "menor"), había la suficiente tensión sensual no resuelta y todo el análisis de la psicología humana que podría hacer un joven Joe Simon que acababa de ser padre por segunda vez.
4-CAPTAIN AMERICA (Timely, 1941-1942)

¡La colección que lo empezó todo! ¿Quién no querría comprar, en pleno 2012, un tomo con aquella famosa portada del Capitán América arreándole un buen buchantón a Hitler? En castellano creo que sólo hemos visto publicado el origen de ocho páginas del Espíritu de la Manzana, pero tan empequeñecido y tan en blanco y negro que quedaba feo. Necesitamos una edición (por supuesto, completa) similar a la que se apareció recientemente de "Fighting America". Algo grande, en color, épico, mayestático. Algo que haga percatarnos a todos los lectores de Marvel que las aceleradas primeras historias del futuro Vengador merecen mucho más la pena cuando se pueden leer de la misma forma con la que fueron concebidas en un primer momento.
5-DESTROYER DUCK (Eclipse Comics, 1982-1983)

Cuando Steve Gerber batalló contra Marvel y perdió su litigio por los derechos de Howard, el Pato, Eclipse Comics le dio la oportunidad de, como mínimo, vengarse. Y Jack Kirby, que durante la misma época aspiraba a que le devolviesen sus originales (algo lógico que no precisa de discusión) se unió a la fiesta en cinco de los siete números que duró ésta colección. "Destroyer Duck" era un proyecto con el que sacar suficiente dinero como para seguir manteniendo el caso del Pato en los tribunales, pero también fue un tebeo graciosamente amargo donde Gerber y Kirby cargaron contra muchos de los "intocables" de la industria, como fue el caso del personaje de Stewart The Rat, que en realidad era un trasunto de Stan Lee.
6-SILVER STAR (Pacific, 1983)

Explotación de "Captain Victory and the Galactic Rangers", otra de sus colecciones para Pacific, aquí Kirby pudo jugar con su propio Silver Surfer (Silver Star) sin tener que rendir cuentas a ningún Stan Lee que le cortase su compulsión de hacerlo todo "más fuerte, más rápido, más brutal". En anteriores capítulos de su obra ("Cuarto Mundo", "Los Eternos", "Nuevos Dioses"), pudimos asombrarnos con la querencia que tenía el artista por Carl Sagan y por todas esas teorías conspirativas que impregnaron el Mundo durante finales de los Sesenta y principios de los Setenta, mientras que en esta colección asistimos a la consolidación mental (y su tosco traspaso al papel) de dichas teorías, una mutación capaz de producir uno de los super-humanos más puros de Kirby. Y así, en "Estrella Plateada" podremos ver cómo un antiguo agente del gobierno se transformará científicamente en un "homo-geneticus" que será capaz de realizar hazañas sin cuento así como de repartir tremendas palizas a sus enemigos. 

(Continuará)

RUTA 66, NUMERO TREINTA Y CINCO

 
RUTA 66, NUMERO TREINTA Y CINCO (Diciembre, 1988)
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Nota: es necesario utilizar Google Chrome para poder bajar el archivo.

El número treinta y cinco de Ruta 66 es uno repleto de obsesiones: Pixies, Nick Cave, Screaming Tribesmen, John Cale, Chills, Vince Taylor, Sex Museum. Pero también aparece otra tan gigantesca como Honeymoon Killers, retratados de forma discutible (como todo) por Jaime Gonzalo:

"Después de fabricar ese monstruo [From Mars], que en su desarticulado amateurismo encuentra su mejor cualidad, son abandonados por sus dos comparsas, a los que sustituye una tal Sally, y graban "Love American Style" (Fur 1985). Conservan algunos rasgos de su feo debut en la portada (una pareja dialoga relajadamente mientras toma café, pero al lado de las tazas, sobre un charco de sangre, una cabeza y una mano mutilada rompen la armonía chillonamente), en esa versión maquiavélica de "Batman", en la referencia a "Star Trek" con que se abre el disco y en esa sensación de histeria disecada que transpiran los surcos. Desafortundamente son los únicos puntos en común con su anterior barbaridad. Grabado con mejores medios y con una producción ortodoxa sustituye lo absurdo por lo solemne, lo espontáneo por lo pretencioso y lo caótico por lo ordenado. Alguien afirmó que era el equivalente a lo que Herschell Gordon Lewes hizo con el gore cinematográfico, pero creo que se encuentra más próximo a Stephen King (por usar un simil comprensible). A pesar de que parecen querer demostrar que son buenos músicos, a pesar incluso de que sus imitaciones (Sonic Youth, Scientists, Yoko Ono) son civilizadas cuando antes eran salvajes, resulta un artefacto altamente tóxico. Algo queda de su inicial anarquía en el mamut eléctrico que corretea por "Pain Is Easy", en la apocalíptica y malsana unión de Velvet/Cramps/Stooges que celebran en "Motor City", en ese maníaco blues que merodea por "Good ´n´Cheap" o en el peligroso reactor metalúrgico que guardan en "Night After Night". Lo que ocurre es que ya empiezan a tomarse en serio ellos mismos."

Nota: no os perdáis los estupendos enlaces a algunos de los mejores discos de la historia que va desperdigando Koolthing BCN en los comentarios de cada Ruta 66.

martes, 28 de agosto de 2012

FREE KITTEN - PUNKS SUING PUNKS EP


Free Kitten ‎– Punks Suing Punks EP
(Kill Rock Stars, 1995)


1-Kitten Bossanova
2-Punk V. Punk
3-Coco's Theme

AQUI.

lunes, 27 de agosto de 2012

ENTREVISTA CON TERRY GILLIAM EN THE COMICS JOURNAL (3 de 3)

Entrevista publicada en de The Comics Journal nº 182, noviembre de 1995. Realizada por Paul Wardle y traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.

AL DETALLE

Paul Wardle: No se me ocurre ninguna película en la que las cosas marchasen peor que en Munchausen, aunque parecía como si todo el mundo se hubiese esforzado todo lo posible porque saliese bien, empezando por ti mismo.

Terry Gilliam: Sé que al final la gente que trabaja en mis películas siempre se queda satisfecha, sin importar lo mal que lo hayan pasado, porque en pantalla se puede ver la labor que han llevado a cabo. Como director me interesan todos los elementos de una película. La gente reacciona muy bien al hecho de que incluso me preocupe por el departamento de vestuario.

Wardle: Acabas de responder otra de mis preguntas. ¿Te gusta involucrarte en el aspecto técnico de las películas, o en su lugar eres un tejedor de sueños que deja que la gente se encargue de sus propios departamentos?

Gilliam: Hay un montón de directores que suelen salirse con la suya porque su inteligencia y habilidades se apoyan sobre las personas capaces que han contratado, por lo que les dejan hacer lo que quieran. En realidad, a mí también me gusta contratar gente válida, y quiero que se genere un ambiente en donde si ellos aportan alguna buena idea para la película, yo aporte otra incluso mejor. Entonces a ellos se les ocurrirá otra mejor aún, y de esa forma todos estaremos navegando en la misma dirección. Creo que es así como se puede estimular la imaginación de otra persona. Si quiero ser un buen director, entonces tendré que ser bueno en todas las áreas. Tengo que ser capaz de diseñar el vestuario. Tengo que ser capaz de diseñar los diferentes escenarios. Tengo que saber aspectos técnicos sobre iluminación. Y si no soy capaz de hacer todas esas cosas, entonces no creo que esté haciendo bien mi trabajo. Tampoco creo que sea capaz de hacer mejor esas labores que la gente a la que he contratado, porque eso sería peligroso. A veces es posible que las haga mejor, pero otras me gustaría saber que esas personas están haciendo las cosas mucho mejor que como yo las haría en su lugar.
Wardle: Es el motivo por el que las has contratado, ¿no? [Risas.]

Gilliam: Claro. A veces me digo: “vale, creo que yo podría hacerlo mejor.” Pero no es lo habitual, porque no quiero que el equipo se vea arrastrado por esa sensación de “Oh, Míster-Sabelotodo-Ya-Sabe-Hacerlo-Todo-Por-Su-Cuenta”. En realidad, según voy envejeciendo cada vez me encuentro más cansado, hasta el punto de que ya no quiero hacerlo todo. Gracias a Dios alguien ha elegido el rosa para uno de los trajes del vestuario y yo no he tenido que tomar esa decisión. La gente sabe qué tipo de películas suelo hacer. Mi reputación y mi trabajo me preceden, lo que resulta bastante útil, porque saben que siempre tengo un ojo puesto en los detalles. La gente suele tener en cuenta mi opinión incluso en aquellos detalles que no me conciernen demasiado, porque saben bien qué aspecto suele tener mi obra. Hace tiempo me interesaba por cada detalle. Pero ahora me interesa más delegar algunos elementos. Todos piensan que mi actitud pasa por vigilarlo todo, por lo que se esfuerzan dos veces más de lo normal, lo cuál me parece bien.

Wardle: Leyendo el libro tuve la impresión de que Eric Idle siempre te ofreció su apoyo moral durante aquellos oscuros días filmando “Las Aventuras del Barón de Munchausen".

Gilliam: Eric se comportó de una forma magnífica. Esos eran los momentos en los que Eric me caía muy bien. A pesar de toda su terquedad, egoísmo y atrocidades, Eric era una persona magnífica. Aguantaba un montón de mierda de todo el mundo y se quedaba allí plantado soportándola. Creo que hicimos cosas de muchísimo valor.

Wardle: Cuando vi la película por primera vez me dije: “Me quito el sombrero frente al que haya podido dirigir esto y siga cuerdo”.

Gilliam: Eso de que sigo cuerdo es bastante cuestionable. [Risas]. Me resulta difícil juzgar las cosas, porque mientras estaba haciendo la película todo salió mal, y al verla, esos desastres siguen rondando por mi cabeza, pero me parece una película jodidamente extraordinaria. Lo más interesante es que parece que ha sido una película desagradable para gente bastante diferente entre sí. He obtenido críticas muy fuertes, algo que me alegró un montón. Quizá a algunos les resulte aburrida, pero me encanta que o bien la amen o bien la odien sin término medio. Creo que “El Rey Pescador” ha sido la más fácil de hacer de todas. Y aún así obtuvo críticas negativas de Siskel y Ebert, y también de Alexander Walker, que aquí son grandes críticos. La tiraron por los suelos. Me parece interesante que alguien tenga ese tipo de reacción. Conseguir ese tipo de veneno es...
Wardle: Por lo menos conseguiste algún tipo de reacción. Significa que no se quedaron dormidos viendo la película.

Gilliam: Lo que me gustaría saber es qué es lo que les sacó tanto de sus casillas.

Wardle: Quizá lo que querían era que fueses un autor con un solo truco en la manga y que siguieses haciendo películas oscuras y perturbadoras como Brazil. “El Rey Pescador” tiene un final feliz.

Gilliam: El final feliz ya estaba en el guión. Munchausen tenía un final feliz, al igual que “Time Bandits” (Los Héroes del Tiempo). Brazil tenía un final coherente con el resto de la película. No te puedes inventar un mundo como ese y...

Wardle: ...no ser consistente.

Gilliam: Claro. En mi caso, lo que sí que me puede llegar a perturbar es la ausencia de consistencia. Brazil era una reacción contra muchas de las películas de Hollywood, especialmente Blade Runner. Estaba siendo una película maravillosa, y de repente, al final cogía y te decía “que os jodan a todos vosotros. Os vamos a dar un final feliz.” ¡El final me pareció horrible! Creaban un androide y le decían al espectador que todos tienen vida limitada, y entonces al final se contradicen y aseguran: “Oh, pero hay uno que no.” Ese es el tipo de cosas que me sacan de mis casillas. Por lo menos hay que ser consistente e intentar confiar en tu propia obra. Es lo que intenté hacer en Brazil. Y aún así, cuando se proyectó, Rex Reed [crítico de cine] la hizo pedazos.
¿SOBRE QUÉ TRATA?

Wardle: Cuando lanzaste Brazil, la gente tenía diferentes ideas acerca de su significado. En tu opinión, ¿sobre qué trata realmente la película?

Gilliam: En un principio se iba a llamar “The Ministry”. Iba a tratar sobre una organización que acababa convirtiéndose en un organismo capaz de auto-abastecerse y que sería capaz de hacer cualquier cosa para seguir con vida. Así es como empezaba todo. Más tarde intenté mezclar el argumento de la película con elementos entresacados del “Principio de Peter”, que alude a esa gente que va promocionándose hasta una posición que está por encima de sus posibilidades, para luego quedarse encajonados en ella sin poder seguir avanzando. Por lo tanto, las organizaciones siempre terminan pobladas por empleados que trabajan de una forma pésima. Me interesaba mucho Sam, porque es un personaje inteligente, alguien que evita ser promocionado más allá de sus capacidades, porque de esa forma tiene un montón de tiempo libre para poder soñar y fantasear sin tener que hacerse cargo de ninguna responsabilidad para con la empresa.

Wardle: En la película se llega a comentar que en muchos trabajos los empleados trabajan demasiado rápido, por lo que hacen quedar mal al resto.

Gilliam: Bueno, así es el personaje de Buttles. Hace quedar mal a todo el mundo porque es demasiado bueno en su trabajo. Es muy bueno arreglando cosas. En realidad toda la película trata sobre el funcionamiento de una empresa, y sobre los empleados que pueblan su interior. En mitad de todo tenemos a esta persona, alguien inteligente que elige no involucrarse, pero desafortunadamente deja a un lado esa actitud cuando encuentra el amor. Enamorarse hace que se humanice todavía más, lo que al final termina destruyéndolo. En realidad, Sam se encuentra torturado al final, porque elige no responsabilizarse de ninguna de sus acciones.

Wardle: Es lo mismo que suele ocurrir en el mundo corporativo. Nadie quiere admitir que ha cometido un error, nadie quiere asumir la culpa de nada.

Gilliam: Suelen culpar al sistema. Quieren culpar a algún otro. Recogen todos los beneficios del sistema, su tecnología y juguetes, pero eso te obliga a enlazarte con esos grandes tubos umbilicales del sistema. Una de las imágenes que no pude incluir en la película transcurría en la casa de Buttles. Su hogar estaba ubicado en un entorno desolado, pero tenía un cable enorme de unos cuatro metros de largo que se extendía por todo el desierto. Recuerdo una vez que estuve en la Universidad de Chicago dando una lectura, y todos esos chavales me empezaron a preguntar por qué en la película aparecían tantos conductos y cables. ¿No se daban cuenta de que la sala en la que se encontraban sentados estaba completamente asediada por cables y conductos? Todo lo que podemos ver es una delgada fachada de apariencia. Su otro lado es ese complicadísimo entorno compuesto por una maraña de cables y conductos que hacen que te enganches a la red. Me pareció bastante divertido, porque estuvimos hablando sobre explosiones y les dije que para realizarlas tan sólo hacía falta dinamita. Los sistemas se pueden dinamitar. Aunque tampoco tenían suficiente dinero como para comprarla, claro. Luego nos pusimos a caminar un rato y ¿qué es lo que vimos que estaban emitiendo en televisión en ese momento? Unas imágenes del “Challenger” explotando. Les dije: “De eso es de lo que os estaba hablando antes, amigos.” Sam es un personaje muy interesante. Al final el sistema le obliga a convertirse en un héroe. Matando a su novia. Ella no tiene espada ni alas, pero es capaz de manejar ordenadores. Se suponía que al principio ella estaría diseñada de forma mucho más elaborada. Mucho más. De nuevo recalco que ella también es inteligente. En lugar de pillar un curro en la oficina elige conducir un camión, porque de esa forma tiene libre la mayor parte de su tiempo, en su camión, a su manera. Es una persona verdaderamente aislada, porque no se quiere involucrar con el resto. Ambos están viviendo en su propio mundo y entonces de repente un día se conocen. Lo que hice al acabar la película fue cortar unas cuantas cosas hasta lograr que ella pareciese otro fragmento de su imaginación, pero se supone que al principio las cosas iban a ser diferentes, ella iba a ser una persona más compleja, aunque terminé dándome cuenta de que no habría funcionado.
Wardle: Tu nueva película se va a llamar “12 Monos” y en ella aparecen...

Gilliam: Bruce [Willis], Brad [Pitt] y Madeleine Stowe.

Wardle: ¿De qué va la película?

Gilliam: Ese es el problema, que no lo puedo desvelar. Hasta que no la vea personalmente el miércoles, no puedo decir sobre qué trata. No sé si todas las partes y trozos que ya he visto son lo suficientemente buenos. Tengo que juntarlos. El guión está escrito por Dave y Jan Peoples. Dave escribió el guión de Sin Perdón (1992) y Blade Runner (1982) y para esta se ha inspirado mucho en una película francesa de los sesenta. Era un filme que duraba 27 minutos y que estaba realizado completamente con imágenes fijas en blanco y negro. Básicamente, la película trata sobre un tío que vuelve del futuro para detener un virus antes de que éste nos haga mutar a todos. Ese virus se liberará en el planeta en 1996, y los pocos supervivientes que han quedado viven bajo el suelo, y eventualmente se han montado su vida en ese entorno.

Wardle: Entonces, ¿tiene algo que ver con ese virus de un primate del que tanto se está escuchando hablar?

Gilliam: Bueno, parece que todo ha sido gestionado para que coincida. En realidad me parece que todo ese tremendo rollo con el virus forma parte de una estrategia de marketing de la Universal, es publicidad sobre gente infectada. Es como un anuncio de la película. La pregunta que realmente deberíamos hacernos sobre la película es si el personaje protagonista está loco o dice la verdad. Además también aparece una psiquiatra a la que rapta. Ella intenta convencerle de que todo lo que está ocurriendo es producto de su mente.

Wardle: ¿Y eso lo va a lanzar la Universal? ¿No los odiabas después de todo lo que te hicieron pasar con Brazil?

Gilliam: Claro, pero es incluso más irónico, porque el productor se ha casado con Dawn Steele, que era quien estuvo en Columbia dando órdenes cuando estuvimos haciendo Munchausen con ellos.

Wardle: ¿Por qué esa gente querría seguir trabajando contigo si pensaban que suponías todo un problema?
Gilliam: La verdad es que me pregunté: “¿Ya he quemado todas las naves con Hollywood?” Me parece que sería un mal movimiento. Los responsables del estudio han cambiado. El presidente actual, un tal Casey Silver, es un gran fan de mi trabajo. Fue muy valiente al permitir que la bestia entrase de nuevo en su guarida.

Wardle: ¿Fue idea tuya que Bruce Willis y Brad Pitt participaran en la película?

Gilliam: No, en realidad no fueron mi primera elección. Casi dejo la película, porque pensaba que no iba hacia ningún lado. Durante un tiempo creí que no se iba a hacer nunca. El productor era alguien muy tenaz y no quiso abandonarla. Llegamos a un punto en el que el estudio quería utilizar a una estrella porque no querían que fuese una película artie. Querían un gran nombre desesperadamente y surgió el de Bruce. Pensé que podía ser una buena posibilidad, porque lo había conocido cuando estaba rodando “El Rey Pescador” y me cayó muy bien. Es un actor mucho mejor de lo que parece, y es capaz de dar el pego en pantalla.

PERCEPCIÓN Y PERVERSIDAD

Wardle: Cuando vuelva a casa y la gente escuche que estuve preguntándote qué es lo que estás haciendo actualmente, y les responda que estás filmando una película con Bruce Willis y Brad Pitt, dirán “¿Qué demonios!?...”

Gilliam: Entonces es que no entienden lo que es la perversidad, que es una cualidad magnífica. Además, creo que es otro de los motivos para hacer la película. Si todos mis fans empiezan a decirme que no debería hacer la película, entonces les diré, bien ¡que os jodan! Es lo que exactamente tengo que estar haciendo. Me parece muy importante intentar ajustar la percepción sobre mi obra.

Wardle: ¿Te refieres a reinventarte a ti mismo?

Gilliam: Claro, y también a reinventar las percepciones de la gente sobre quiénes son Bruce y Brad. Estoy intrigado, porque en realidad van a interpretar un papel completamente opuesto a todo lo que yo había hecho anteriormente. El motivo más importante para hacer la película ha sido que llevaba cerca de cuatro años sin rodar desde la última vez que me había puesto detrás de una cámara. En cuanto terminé “El Rey Pescador” en 1990 pasé por una época muy crispada, porque todos los proyectos que empezaba nunca llegaban a buen término por una tremenda variedad de razones. Me fui deprimiendo cada vez más. Sencillamente quería tener algo que hacer. Este era un guión que realmente me encantaba, porque era muy complicado. En muchos sentidos no parece una película de Hollywood. Bruce está realmente entusiasmado con esta oportunidad de poder cambiar su carrera, porque el cine de acción es una vía muerta. En los últimos años habrás podido ver que ha hecho un montón de pequeños papeles e interpretado a una gran variedad de personajes. Brad se subió a bordo desde el principio, pero yo no estaba muy seguro de querer que lo hiciese. Al final su entusiasmo terminó por conquistarme. Siempre he sido un mamón con esas cosas, por eso elegí a Brad, para hacer algo que no había hecho hasta ahora. Si alguien quiere hacer algo y demuestra mucho entusiasmo, lo mejor será apostar por él.

Es en plan... “¿Qué quieres ser, actor o estrella?” Bruce es uno de esos tíos que se han convertido en estrellas rápidamente. Saltó de la pantalla de televisión al cine y ¡bingo!, se quedó atrapado de inmediato. Por otra parte, cuando lo fichamos, Brad todavía no era “el hombre más sexy de América”. ¡El estudio no podía creerse la suerte que había tenido!

Uno de los mayores problemas que tuvimos fue que como habíamos estado filmando durante todo el invierno, y todavía no habíamos decidido si filmaríamos o no con la nieve recién caída (porque había un montón de exteriores), tuvimos que tomar la decisión de si queríamos incluirla o no. Decidí que, sin importar qué aspecto tuviesen las localizaciones durante el primer fin de semana que estuviésemos filmando, las haríamos con nieve, y por supuesto, ese fin de semana fue la última vez que nos nevó.
Wardle: ¿Tuvísteis que usar nieve falsa?

Gilliam: Claro, tuvimos que cubrirlo todo, lo que nos costó un montón de dinero y además nos llevó mucho tiempo.

Wardle: Pero comparándola con la nieve real, ¿da la falsa el pego?

Gilliam: Bueno, tendrás que ver la película y decírmelo. Pero no, en pantalla no queda tan bien como a mí me habría gustado. Hay un montón de cosas que me resultaron frustrantes. Teníamos un equipo de fútbol mermado. Con nosotros estaba trabajando una mezcla de gente verdaderamente buena y gente pésima. Es un problema que no tuve que afrontar en Munchausen. Los que estuvieron trabajando en esa película eran de primera, pero en esta estuvimos trabajando con ingleses e italianos y no se llevaban nada bien entre ellos. ¡Los italianos eran brillantes! Pero lo peor era la producción. La coordinación y organización de todo fue un verdadero desastre, además teníamos a un brillante operador de cámara que era bastante lento iluminando, Peppino [Giuseppe] Rotunno. Sólo podía trabajar a su ritmo y no fui capaz de que hiciese las cosas de otra forma. Casi me deja tirado. En un momento determinado me dije: “O él o yo”, pero despedirle habría sido como despedir al padrino. No se puede hacer. De eso tratan las películas. Al final te tienes que meter en ese tipo de situaciones que en realidad son bastante problemáticas. No funciona de otra forma. Deberías elegir el reparto y el equipo de la película cuidadosamente, porque si no lo haces, al final pagarás el pato.

Una de las razones por las que hice “El Rey Pescador” después de Munchausen fue para demostrarle a todo el mundo que yo era un tío responsable. Cuando la acabamos, no cortamos nada de la película. Puse dinero de mi propio bolsillo como garantía. Para ésta [12 Monos], he tenido que hacerlo de nuevo, porque la compañía de seguros nos pidió un porcentaje para contingencias que me parecía ridículamente elevado. Lo hicieron porque decían que siempre me había pasado con el presupuesto, pero la verdad es que en la siguiente película que había rodado me había quedado muy por debajo. Me dijeron: “Esa no cuenta. Era una producción para un estudio. Esta es una producción independiente.” De nuevo, tuve que probarles quién era yo. Así que esta película la he hecho ajustándome al presupuesto al milímetro, por lo que será mejor que este sea el final de toda esa mierda de actitud por su parte. Si oigo algo parecido otra vez por parte de alguien, voy a tener que matarlo. En el mercado solo hay un par de compañías de seguros que se dediquen a esto, y con la otra estuve trabajando en Munchausen. ¡No creo que ahora fuesen capaces de hacerme seguro alguno!
Wardle: [Risas.] Y aún así has empezado a trabajar otra vez con la Universal.

Gilliam: En “El Rey Pescador” los productores se vinieron al plató y empezaron a decir que eran muy capaces de contener a "la Bestia". Que les gustaría ser los únicos que pudiesen controlar ese talento rebelde y ponerlo a producir cosas.

Wardle: ¿Realmente crees ser tan díscolo?

Gilliam: No, suelo ser muy puntilloso y hago lo que tengo que hacer. Siempre digo la verdad, aunque en el momento nadie me crea. En “El Rey Pescador” me senté con la gente del estudio y los productores y les dije: “Yo trabajo de esta forma. Vosotros (el estudio) querréis que haga la película. Pondréis a vuestros productores. Entonces ellos me producirán la película, yo conseguiré a los actores y empezaremos a filmar. Después, al final del rodaje me desharé de los actores y vosotros intentaréis deshaceros de mí, pero no os lo voy a permitir.” Se lo dije justo al principio, antes de hacer la película, y luego, cuando ocurrió lo que yo les aseguré que iba a ocurrir, ¡se volvieron locos! Les dije: “Ya os dije que pasaría algo parecido”. [Risas.]

WATCHMEN

Wardle: ¿Por qué te han estigmatizado siempre como un autor que supuestamente hace películas “demasiado anglosajonas”? “Time Bandits” [Los Héroes del Tiempo] fue todo un éxito en EE.UU.

Gilliam: Es la letanía estándar en Hollywood. “Es demasiado “british”. No sé si sabrán qué significa esa palabra. Probablemente serían capaces de afirmar que “Cuatro Bodas y un Funeral” era demasiado inglesa, o incluso “Juego de Lágrimas”. Creo que no son capaces de pillarlo. Realmente son muy aprensivos, muy conservadores, gente demasiado preocupada. Les aterroriza dar el salto. En Hollywood se puede ver que la gente va escalando puestos hasta que llegan a la cumbre utilizando ese sistema. Empiezan haciendo cosas frescas y repletos de ideas, y según van ascendiendo todo queda recortado y censurado.

Wardle: Supongo que un montón de películas tuyas están hechas a partir de lo que se puede encontrar dentro de tu mente. ¿Volverás a hacerlas de esa forma?
Gilliam: Claro, estoy intentando retomar dicho sistema. Ahora mismo estoy intentando adaptar Don Quijote. No es una historia ideada por mí, sino que es mi propia adaptación personal, será de la forma que yo la quiera hacer. Hay otro proyecto más que es en el que realmente debería estar trabajando titulado “The Defective Detective”. El guión sí que es mío en colaboración con Richard La Gravanese. Trata sobre un detective de mediana edad que sufre una crisis nerviosa y acaba atrapado dentro del mundo fantástico ideado por un niño. Hay un montón de cosas autobiográficas en ella. Hemos intentado hacerla despegar, pero todo el mundo tiene miedo porque puede ser un proyecto muy caro.

Wardle: Otra película que se suponía que ibas a hacer en alguna ocasión era la versión del comic book de Alan Moore, Watchmen. ¿Qué es lo que ocurrió?

Gilliam: Justo después de acabar Munchausen, Joel Silver, el productor de “La Jungla de  Cristal” y “Arma Letal” me comentó que había un proyecto perfecto para mí titulado Watchmen.

Wardle: ¿Te habías leído el cómic?

Gilliam: No, todavía no lo había leído. Cuando lo conseguí me dejó fascinado, pensé que era increíble. Es el “Guerra y Paz” de los cómics. Lo que ocurrió fue que Sam Hamm había escrito el guión, pero en él se perdía lo que en realidad era la obra a muchos niveles. Todo estaba demasiado condensado. Entonces Charles McKeown y yo lo reescribimos. El problema de condensarlo tanto era que en cuanto empezabas a quitar todos los detalles, toda la idiosincrasia personal y los elementos que convertían la obra en algo tan peculiar, tan sólo parecían una pandilla más de superhéroes. En ese momento Joel estaba haciendo “La Jungla de Cristal 2”, y el presupuesto se le había disparado, yo aún estaba terminando Munchausen. Los dos éramos unos chicos malos que estábamos intentando realizar una historia oscura. Ellos se pensaban que Batman era una película oscura. Si la comparas con Watchmen, Batman es luminosa y despreocupada. No fuimos capaces de conseguir el dinero, así que tuvimos que dejar el proyecto de lado. En realidad tengo ciertas dudas sobre cómo se podrían trasladar los comic books correctamente a la pantalla.
Wardle: Tendrías que planearlo muy bien, porque es el único medio visual aparte de las películas que utiliza palabras y dibujos entrelazados, con lo que supongo que se podría conseguir una adaptación fluida, aunque acabaría siendo un producto bastante extraño.

Gilliam: Algunos de los cómics alternativos son muy crudos y violentos. Si metieras todo eso en pantalla durante dos horas, probablemente al final el público terminaría vomitando. En la página se puede controlar mejor. Te puedes revolcar o no en ello. Seguro que algunos diálogos podrían sonar muy estúpidos puestos en boca de actores reales.

Wardle: Ocurre lo mismo cuando a la misma gente real le pones un disfraz.

Gilliam: Por eso me resulta tan interesante la carrera de alguien como Schwarzenegger. Se parece a un dibujo de la Marvel. Tiene músculos. No me sorprendió tanto que de repente se produjese ese gran renacimiento de los cómics en pantalla, al mismo tiempo que los Schawarzeneggers de este mundo empezaban a disfrutar de mucho éxito. Bruce Willis también estaba en el mismo saco. Creo que “La Jungla de Cristal” es como la adaptación de un comic book. “La Sombra” terminaba desplomándose de mala, y "Dick Tracy" era muy poco convincente. Estaban realizadas por gente bastante alejada de lo que es la cultura. Los cómics tienen que ser crudos y ásperos y desagradables. Mi etapa como “dibujante de tiras” es una de las razones de que mis películas tengan ese aspecto. Una vez me fijé en que mi hijo de siete años, Harry, estaba viendo Brazil sin sonido. Es como un comic book. Suelo usar lentes de gran angular que logran un efecto parecido al del dibujo de los cómics. Ruedo planos con un montón de sombras. Mis películas son rápidas y furiosas. Watchmen es muy interesante, porque su dibujo es muy minucioso. La verdad es que el estilo de dibujo no me interesaba demasiado al principio, pero según ibas adentrándote en la historia, te dabas cuenta de que era exáctamente el más apropiado. Gráficamente es una obra tremendamente buena. No es ostentosa, pero tío, es capaz de contar muy bien la historia. Definitivamente, cuando empecé a darle vueltas a la película me imaginé que si la cortábamos hasta las dos horas de duración sería un gran error. Quiero decir... ¡nos perderíamos al Comediante! Robin Williams quería interpretar a Rorschach.
DIBUJANDO

Wardle: ¿Has seguido dibujando?

Gilliam: No, ya no lo hago en serio. Suelo dibujar las postales de cumpleaños, tarjetas de San Valentin y cosas así. Lo hago para la familia. Siempre estoy garabateando, pero ya no dibujo ninguna historieta tal y como solía hacer antes. Siempre hay alguien que quiere un dibujo o una tarjeta de felicitación. Me gustaría ser como Will Elder, que ha acabado haciendo pintura al óleo.

Wardle: ¿Utilizas el dibujo como una especie de terapia? ¿Te relaja dibujar? Estás asintiendo...

Gilliam: Me gusta dibujar, pero en realidad me gustaría poder volver a hacerlo en serio. Sigo dibujando bastante bien. Al final de cada película suelo hacer una tira sobre la misma y la firmo, y luego le regalo una a cada miembro del reparto. Eso es todo lo que dibujo últimamente.

Wardle: ¿Qué otras películas van a aparecer en tu futura trayectoria?

Gilliam: He estado trabajando en una adaptación de Dickens, “Historia de Dos Ciudades”. Es lo que más me gustaría hacer ahora mismo. Es un buen guión, pero el final es como si “Lo que el viento se llevó” (que me parece una grandiosa epopeya dramática) lo hubiese escrito Charles Dickens.

Wardle: ¿Qué otros directores han influido en tu obra?

Gilliam: Soy muy ecléctico: Kurosawa, Fellini, Bergman, Buñuel, Walt Disney, ¡Walt Disney! Me encantan sus películas. Pinocho, y cosas así. Orson Welles, como a todo el mundo. Kubrick fue uno de mis grandes héroes durante mucho tiempo, aunque no descubrí su obra hasta los 16 o 17 años. En esa época acababa de empezar a ir al cine. Cuando hicimos “El Rey Pescador” fui al Instituto Sundance, esa cosa que lleva Robert Redford. Le mostramos la película a los estudiantes de cine. Uno de los veteranos que estaba viéndonos era Stanley Donen, que había hecho “Siete Novias para Siete Hermanos”, “Una cara con ángel”, “Cantando Bajo la Lluvia” y todos esos grandes musicales. Empecé a revisar un montón de aquellas películas y me di cuenta de que debía dedicarlas “El Rey Pescador”, porque habían supuesto una fuerte influencia sobre mi estilo. Nunca me había dado cuenta hasta entonces, porque tan “sólo” eran las películas que veía en el cine cuando era joven. Me encantan, pero las había descartado porque en aquella época estaba descubriendo el cine en su totalidad...

Wardle: Y esas te parecían una bobada.
Gilliam: Claro. Había empezado a ver “El Séptimo Sello” y “Fellini, ocho y medio”, ya sabes, esas obras europeas en blanco y negro. Esas eran las películas que pensaba que más me habían influido, pero las otras también me habían impactado. Las historietas de Harvey Kurtzman y Willy Elder también me enseñaron cómo dirigir. Me encantaban los gags visuales de Willy. Creo que me parezco algo a todos esos tíos, porque comparto ciertas características con Harvey. Era alguien que intentaba controlarlo todo y dejarlo todo definido claramente. Harvey era un genio. Me encuentro dividido entre ambos. Mi otro lado es de Elder. “¡Arrójalo todo dentro! ¡Que lo jodan y adelante! ¡Eso es lo que me hace reír!” Para ser el Dios que era, Harvey no era demasiado impresionante. [Risas.] Era muy dulce.

Wardle: Además de los chicos de Mad, ¿qué otros historietistas o animadores te influyeron cuando empezaste como dibujante de cómics?

Gilliam: Tex Avery, Chuck Jones, todos esos. Son insuperables.

Wardle: Sabía que eras un gran fan de Tex Avery.

Gilliam: Al principio no sabía ni quienes eran Tex Avery o Chuck Jones. Sólo conocía sus dibujos animados. Los láser discs que acaban de editar me parecen magníficos. Te puedes pillar la colección completa de obras de Tex Avery. A mi hijo le encanta. Es más surrealista que lo que han hecho la mitad de los artistas surrealistas.

Wardle: Y al igual que ocurre con tus películas, sé que los directores de las secciones de dibujos animados de los estudios no tienen sentido del humor y no entienden bien a los Averys y a los Clampetts de este mundo.

Gilliam: Lo único que me pueden ofrecer esas grandes empresas es trabajo, como ha ocurrido con mi película [12 Monos] en la Universal. Les dije que solamente la haría si yo era el responsable absoluto de la mezcla final. Durante el proceso no me machacaron demasiado, pero porque les había avisado: “No quiero interferencias, sólo haré la película si yo soy quien hace la mezcla final.” Cuando vas al cine, a veces acudes para entretenerte, otras para intentar alterar tus percepciones, y otras quieres elevarte. Hay un millón de razones para ponerte frente a la pantalla, pero la mayoría de gente va a buscar entretenimiento, porque trabajan como burros durante toda la semana. A mí no me supone ningún problema. Así que le dije al estudio que lo que tenían que hacer es lo mismo que suele hacer la industria editorial de los libros. Tienen a gente como Stephen King, que vende toneladas, pero sus editores además venden libros de poetas de poca monta y gente similar. Si quieres, haz tus “Junglas de Cristal” y tus “Jurassic Park”, pero deja también espacio para los poetas y para la gente que suele hacer cosas diferentes.
Wardle: ¿Y qué hay de Hand Made Films? Llevo un montón de tiempo sin oír hablar de ellos.

Gilliam: Ahora las cosas están un poco paradas. En un principio, Hand-Made eran George Harrison y su mánager, Dennis O´Brien, Y también los Python. La compañía se creó con la intención de hacer “La Vida de Brian”, y Dennis era el que se estaba encargando de sacarla adelante. Era el contable / abogado / mánager y también se convirtió en el mánager de la “troupe” de los Python. Rodamos “La Vida de Brian” y “Los Héroes del Tiempo” y una pila más de películas. Lo bueno era que teníamos trabajando para nosotros a un tío como Dennis, alguien con un increíble talento para los negocios que además tenía las cosas mucho más claras que nosotros. Nosotros, chicos con talento, no teníamos demasiado claro qué es lo que queríamos hacer, lo que puede que estuviese bien o mal, y solíamos tropezarnos unos con otros, pero también nos dábamos cierta maña para hacer las cosas. Entonces él nos miraba y decía: “tengo tanto talento como vosotros, pero soy capaz de tomar mejores decisiones.” Así que empezó a interferir cada vez más en las películas. Los Python lo dejaron básicamente por ese motivo. Mike Palin hizo un par de películas más, pero en realidad fueron operaciones que no tenían que ver con el resto.

Wardle: No parece que “Los Héroes del Tiempo” tuviese demasiado éxito económico.

Gilliam: Fue uno de los mayores éxitos de la compañía. Dennis estuvo interfiriendo y jodiendo las cosas todo el tiempo. Yo no quise involucrarme demasiado, y es una verdadera lástima, porque podría haber sido una operación muy positiva. En los dos o tres últimos años la compañía empezó a colapsarse. Ahora todo se ha vuelto un poco más complicado. George ha demandado a Dennis.

Wardle: Pero George tampoco ha perdido mucho dinero, ¿no?

Gilliam: Ese es el motivo de que lo haya denunciado. Cree que [Dennis] le ha estado timando.
PROYECTOS DE LOS PYTHON

Wardle: ¿Tienes planeado algún nuevo proyecto con alguien de la vieja cohorte de los Python?

Gilliam: Si estuviese haciendo una película en la que hubiese espacio para Mike o John o Terry o Eric, segurísimo, estarían dentro de inmediato, porque son muy buenos. Terry Jones está haciendo “Wind In the Willows” (El Viento en los Sauces, 1996) y sé que le encantaría hacerla como si fuese una película de los Python, porque las diversas partes del relato son perfectas para hacerla de esa forma, pero creo que intentará algo diferente. John pilló a Mike para hacer “A Fish Called Wanda 2: Death Fish”, o como sea que se intente llamar. Pero tampoco creo que todo el grupo aparezca junto, porque no funcionaría demasiado bien.

Wardle: Supongo que es un poco parecido a lo que ocurriría si se juntaran los Beatles. Se pasaron una gran cantidad de tiempo juntos y por eso no quisieron reunirse de nuevo.

Gilliam: Excepto que los Beatles acaban de sacar dos nuevas canciones. Esta misma tarde voy a ver si puedo hacer un videoclip para ellos. [Risas.] No sé si podré hacerlo. Me parece divertido, porque sé que aún no han liberado la canción. Tendré que ausentarme de la oficina para poder escucharlas.

Wardle: No sé cómo tomármelo. Lo mismo ocurrió con Nat King Cole, porque Natalie Cole hizo un dueto con su padre fallecido. Drew Friedman dibujó una viñeta muy cáustica en la que la mostraba sentada en el estudio al lado del esqueleto de su padre, y la gente se indignó muchísimo. Pensaban que era de muy mal gusto, pero ¡fue ella quien hizo algo de muy mal gusto! ¡Ese chiste daba en el clavo!

Gilliam: Y por eso quiero hablar con ellos, porque no sé qué idea subyace detrás de hacer algo como lo que acaban de hacer. Si van a ser demasiado mojigatos con todo este asunto, entonces sé que no saldrá nada bueno, pero si lo que realmente quieren hacer es divertirse... Es como cuando hicimos el show del 25 Aniversario de los Python el pasado octubre en Los Ángeles. Se lo dedicamos a Graham [Chapman]. Al final de todos los clips y el resto de sketches le ofrecimos al público un tiempo de preguntas, y el moderador dijo: “Es una lástima que Graham no pueda estar aquí con nosotros,” y su antiguo novio, David Sherlock, respondió: “Pero es que en realidad está aquí”, y abrió un sobre lleno de cenizas y roció al público con él. [Risas.]
Wardle: ¡Oh, dios mío!

Gilliam: La gente se quedó alucinada. No creo que mucha gente se creyese que realmente era Graham, pero ¡realmente lo era! [Risas.]

Wardle: Es como cuando Cleese comentó en el funeral: “Graham Chapman, el co-guionista de “The Dead Parrot Sketch”, ya no está entre nosotros.” “Ha dejado de ser. Ha fallecido y se ha reunido con su hacedor...”, y siguió recitando el “speech” completo. Si hubiese sido cualquier otra persona habría parecido de mal gusto, pero sabemos que si Graham nos estuviese viendo desde allá donde estuviese, se estaría partiendo de la risa.

Gilliam: Claro. Mike también dijo algo muy gracioso: “Resulta duro pensar que Graham ya no está. Como siempre, llega tarde.”

ESTIRANDO LAS COSAS

Wardle: ¿Has pensado en escribir un libro para niños?

Gilliam: Si, tengo un par de ideas rondando por mi cabeza que tengo que escribir en algún momento.

Wardle: Quizá cuando te retires.

Gilliam: Eso es. Es mejor estirar las cosas. Esa ha sido siempre mi teoría. Es mejor no hacerlo todo de una vez. Tengo pensadas un par de buenas historias. En este momento las cosas se están poniendo raras, porque tengo que tomar muchas decisiones. He llegado a un punto en el que ya no sé qué historia quiero contar. Después de “El Rey Pescador” me volví un poco loco. Estaba desesperado, porque de repente había cumplido cincuenta años y sabía que no podría contar con los dedos de una mano las películas que quiero hacer durante el resto de mi vida. Me volví un poco maníaco mientras intentaba hacer rápidamente la siguiente, y ese terminó siendo el mayor espacio de tiempo que haya transcurrido entre dos de mis películas.

Wardle: ¿Por qué no has actuado en más películas?

Gilliam: Porque me encontraba demasiado ocupado intentando dirigir las mías.
Wardle: ¿Te suelen preguntar si te gustaría aparecer en las películas de otra gente?

Gilliam: Si, siempre lo hacen. En realidad aparezco en “Spies Like Us” (Espías como nosotros, 1985). ¿Recuerdas la película de John Landis con Chevy Chase y Dan Aykroyd? En realidad creo que fue una actuación sobresaliente. Yo era un doctor suizo que se encontraba en Afganistán. También he grabado una serie para la BBC que aparecerá a principios de este año, serán cinco partes sobre los principios del cine. En realidad he estado interpretando a diferentes personajes, aunque creo que nunca he hecho alguno que sea magnífico. Realmente no me lo paso tan bien actuando.

Wardle: Cuando hablas sobre los personajes que has interpretado en las películas de los Python, suena como si te lo hubieses pasado bastante bien.

Gilliam: Lo hice, pero eran papeles cortos, para el momento. Supongo que nadie quiere que actúe con ellos en serio, no lo creo. Una vez, unos franceses me propusieron aparecer en una película que estaban grabando, y empezamos a elaborar a mi personaje. No me sentía demasiado cómodo. Intenté esconderme detrás del maquillaje y el resto de atrezzo. No quería que la gente me reconociese.

Wardle: ¿Cuál es el mayor error que crees que cometen contigo y tu faceta de cineasta?

Gilliam: Para serte sincero siempre lo he pasado mal sabiendo cómo me perciben. Háblame de alguna de esas ideas preconcebidas. [Risas.]

Wardle: Supongo que eres irresponsable con el dinero, odias a las figuras autoritarias, odias trabajar en un sistema de estudios.

Gilliam: Uno de los errores habituales es el de que soy irresponsable con el dinero, es una completa equivocación. Todo lo que tienes que hacer es fijarte en lo que he filmado y verás que la mayor parte se ha hecho con una fracción de lo que le costaría a cualquier otro. En cuanto a mi resistencia a la autoridad, claro que es cierto, y no me parece una actitud equivocada. Creo que es absolutamente cierto, porque la gente con autoridad es gente a la que no respeto demasiado. Si fuesen gente a la que respetase, serían diferentes de como son.

Wardle: Es como la gente que hace trampa con los impuestos. Supongo que si se dan cuenta de que su dinero va a servir para hacer cosas buenas, no deberían intentar engañar al Gobierno.
Gilliam: Estamos viviendo una época muy interesante. Históricamente, el recaudador de impuestos ha sido siempre el mayor enemigo. Jesús y María también quisieron escapar de él.

Wardle: Incluso aparece en las parábolas: “¿Por qué debería almorzar con un recaudador de impuestos?”

Gilliam: Ahí lo tienes. Lo más estrambótico de la democracia es que de alguna forma se supone que todos siempre pagamos nuestros impuestos. Por lo que somos buenos ciudadanos... ¡y una mierda! [Risas.]

Wardle: Mientras tanto cogen tu dinero, se forran y luego intentan reparar las calles o lo que sea.

Gilliam: Claro. Esa creencia de que la democracia es la que sería capaz de cortar de raíz todas esa mierda, el engaño, la corrupción. De eso trataba “Brazil”. No importa en qué sistema estemos viviendo, siempre estará corrupto. Las teorías de Mao sobre la revolución constante probablemente sean lo que está más cerca de mi forma de pensar. Siempre estamos desechando gente, porque todos se vuelven corruptos, y luego tienes que quitarlos y poner a otro nuevo, para luego terminar desechándolo. La democracia no se creó para que funcionase de ese forma. La idea es que con la elecciones puedes conseguir una emulación de ese sistema, pero lo que no se ha tenido en cuenta nunca fue todo ese asunto de la administración pública, la burocracia, así que todos los sistemas están un poco jodidos y tú eres quien tiene que preocuparse de echarlos abajo para empezar de nuevo. Pero la mayoría de la gente no quiere hacerlo.

Wardle: Durante los años de Eisenhower existía el sentimiento de que se suponía que no tenías por qué criticar al gobierno. Se suponía que tenías que aceptar las cosas tal y como eran.

Gilliam: En realidad se puede vivir agradablemente sin él. Quiero decir, dejé de leer periódicos durante un par de años y no me supuso ninguna gran diferencia. Tienes que seguir adelante con lo que quieres hacer. Pero si te han educado para estar preocupado por lo que está sucediendo, si te han educado para ser una de las personas que intenta hacer del mundo un lugar mejor, es especialmente difícil. Se supone que debemos preocuparnos de lo que está ocurriendo en Ruanda y Bosnia, pero la verdad es que te puedes quedar completamente abrumado de lo que está pasando en el mundo. Solía estar completamente deprimido porque fui educado para recoger esa información e intentar hacer algo con ella, y todo lo que sentía un día tras otro era una completa impotencia, porque no podía hacer nada ¡y eso me enloquecía del todo! Se suponía que tenía que preocuparme por ese niño que estaba pasando hambre, y yo no era capaz de hacer nada al respecto. Y me dije: “¡Que lo jodan! No me voy a volver a preocupar en la vida.” Me preocupo por lo más cercano y urgente e intento luchar por resolverlo. Creo que ese es uno de los efectos negativos de que la televisión nos esté atacando frontalmente un día tras otro. La gente debería empezar a alejarse de ella.

Wardle: Antes de la televisión tan sólo se conocían las noticias que se producían en la zona donde estabas viviendo. Si ves a un vagabundo puedes ayudarlo. Pero cuando ves el problema de la pobreza a nivel global...

Gilliam: Ese es el problema de vivir en una comunidad global. Existen problemas a muchos niveles, pero no puedes tratar con ellos. Ese es el motivo de que existan tantos movimientos separatistas por todos lados, porque la gente intenta volver al sentimiento de comunidad, algo que tenga algún significado. Todo ese rollo comunista sobre deshacerse de la familia y que el Estado eduque a los hijos, ¡no funciona! Las familias siguen siendo la mejor unidad de todas. El problema de las familias es que ya no nos las podemos permitir. El mayor problema de todos es el número de gente que existe en el planeta, así que ¿por qué deberíamos preocuparnos por las enfermedades y las guerras? Me gustaría alentarlas. Creo que la naturaleza está intentando cortar por lo sano. ¡Voy a esforzarme para que haya más guerras y enfermedades! [Risas.]

Wardle: Pero será mejor que no le digas esas cosas a la gente. Van a creer que eres alguien completamente insensible.

Gilliam: Ese es el motivo por el que los pro-vida están tan equivocados. El mayor problema es que hay demasiada vida en el planeta. La inviolabilidad de la vida humana está siendo destruida por la cantidad de vida humana. Me encanta cuando los pro-vida bombardean clínicas para abortar. Porque según vas envejeciendo te vas volviendo más y más... no diría que cínico, sino que me gusta más la ironía que supone vivir. [Risas.]
Wardle: Una última pregunta: ¿Crees que alguna vez llegarás a un punto en tu vida en el que seas o bien demasiado viejo o bien hayas tenido demasiado éxito como para no seguir sintiéndote como un estúpido?

Gilliam: [Risas.] Espero que no. El membrete de mi empresa es Poo Poo Pictures. Sigo pensando que en algún momento terminaré madurando, aunque sé que es algo que todavía no ha ocurrido. No lo he sentido en toda mi vida. Espero conseguir algunas respuestas antes de morir. Este año voy a cumplir 55 años. Creo que mi idiotez me mantiene joven. Mike Palin y yo siempre solíamos decir que lo mejor es sentarse detrás del todo en clase y empezar a carcajearte. Nosotros éramos de esa clase de gente. Una vez estaba en un programa de radio en Dallas, tras el lanzamiento de Munchausen, y alguien que la había visto llamó a la cadena y con un acento sureño de palabras arrastradas dijo [imitando el tono del sur de los EE.UU.]: “era magnífica, Terry. Me reí con asombro absoluto.” Esa frase describe perfectamente mi actitud. Es tan jodidamente maravilloso no tener que doblegarse y tratar las cosas solemnemente... todo lo que tienes que hacer es partirte de risa. Quiero que lo pongan en mi tumba: “Terry Gilliam... se reía con un asombro absoluto.”