jueves, 31 de diciembre de 2009

ROWLAND S. HOWARD - POP CRIMES



Adios 2009, y no vuelvas.
Vaya año más nefasto: primero Lux Interior y ahora Iván Zulueta y Rowland S. Howard ya no seguirán deleitándonos con su forma única de hacer las cosas, esa que enseña a salirse por la tangente.

ROWLAND S. HOWARD - POP CRIMES
(Liberation Music, 2009)

1-(I Know A Girl) Called Jonny
2-Shut Me Down
3-Lifes What You Make It
4-Pop Crimes
5-Nothin
6-Wayward Man
7-Ave Maria
8-The Golden Age Of Bloodshed



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miércoles, 30 de diciembre de 2009

URICH Nº 1



URICH NUMERO 1
(Junio, 1986, Madrid)

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JACKKNIFE - LIVE JABBERJAW ´94



JACKKNIFE
LIVE JABBERJAW, L.A. 10-27-1994

1-Intro
2-Intro 2
3-Lickin´ Chicken
4-My Girlfriend´s Back
5-Midget Stomp
6-Dime Bag Whore
7-I Was 16
8-Baby Come Back
9-Audience
10-Up Jumped Jackknife
11-Flat Top Fucker
12-San Francisco Beauty Queen

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And in January, the discography.

martes, 29 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (4º PARTE).

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.
(4º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000 y Johnny Farragut). 1º PARTE, 2º PARTE, 3º PARTE.

PARTE DOS: JAIME

Groth: Creo que una vez me comentaste que tu dibujo floreció de verdad bajo la tutela de un profesor de Dibujo en la Facultad.

Jaime: Claro, al dejar el Instituto no quería ponerme a trabajar, pero solo me daban la beca a cambio de asistir a las clases de una diplomatura universitaria. Así que fui a todas esas clases de Dibujo para poder alcanzar los créditos necesarios. Me matriculé en Historia del Arte y luego me volví a matricular.

Fiore: ¿Dejaste de ir a las clases?

Jaime: A veces no llegaba a terminar el curso. Me gustaba aprender pero no quería hacer exámenes y todo eso, así que al final terminé dejándolo y volví al Instituto.

Fiore: ¿Así que tienes conocimientos de Historia del Arte? ¿Se te daba bien estudiar esa asignatura?

Jaime: Bastante bien. Aunque suelo olvidarme de los nombres.

Groth: Me acuerdo cuando me llevaste al Louvre y me diste una pequeña lección.

Fiore: ¿Crees que haber estudiado Historia del Arte influyó en tu forma de hacer cómics?
Jaime: Creo que me ayudó mucho. Voy algo más allá de los cómics. 

Fiore: Supongo que no lo tendrías previsto cuando empezaste a estudiar la asignatura.

Jaime: Ni siquiera pensaba en nada parecido. Incluso después de haberla estudiado, no creía que me fuese a influir de ninguna forma. Pero creo que finalmente sí que lo ha hecho.

Groth: Pero antes, tu única fuente artística real fueron los cómics, ¿no?

Jaime: Los comic-books y las chicas. Ahí fue donde empecé a aprender anatomía. Y también aprendí a dibujar del natural. Y entonces apareció por allí aquel profesor que le había dado clases a Mario, o a alguien que conocía del semestre anterior, y me recomendaron: “No cojas las clases de Deitz, que es un hijoputa”, pero necesitaba los créditos y me gustaba dibujar objetos, así que por qué no. Y asistí a las clases del tal Deitz, que era un hijoputa, un viejo con gafas [gruñendo.] Como una especie de joven Burne Hogarth (¿llegará a leer esto alguna vez?).

Groth: No creo que ahora se parezca mucho a como era entonces. [Se ríe.]
Jaime: De hecho utilizaba mucho a Hogarth como ejemplo. Nos hacía dibujar con algunos de los dibujos de Hogarth como ejemplo, algo que encontré francamente interesante. Cuando pude ver cómo era Hogarth por primera vez pensé: “no hay duda, mi profesor y él son el mismo tío” [risas]. Lo elegí para que me diese clases y me alegro mucho, porque era un profesor maravilloso. Me enseñó como jamás lo ha hecho nadie. Me enseñó a dibujar de arriba a abajo. Me enseñó a dibujar cómo se mueve una figura humana y no a hacer que parezca que se mueve. Cuando dibujabas a alguien corriendo decía: “no dibujes así las manos, dibuja cómo sería su posición real”. Y tenía una forma muy inteligente de inculcarnos sus ideas. Todavía no sé como lo consiguió. Me enseñó a dibujar primero la figura sentada y a incluir la silla después. Y luego al revés: nos hacía dibujar la silla y luego a alguien sentado encima. Y no se me ha olvidado nunca. Lo único que hago actualmente que me dijo que no hiciese nunca es empezar por la cabeza. Nos pedía que empezáramos por las caderas, o por una pierna, o por los hombros, y que siempre dejáramos la cabeza para el final. Y es lo único que no he podido evitar hacer. Todavía sigo dibujándola lo primero de todo.

Fiore: ¿Le has enseñado a alguien todos esos trucos?

Jaime: No sabría cómo empezar. No podría explicarle a alguien de la misma forma que me explicaba él. Entraba a clase, nos hacía mirar al modelo durante cinco o diez segundos, y sin mirar el papel debíamos abocetar las líneas de la acción que estaba realizando el modelo. Y nos hacía abocetar cinco posturas distintas nada más empezar. Luego nos pedía que dibujáramos durante un minuto un dibujo mientras mirábamos al modelo, y él nos estaba cronometrando.

Groth: ¿Cómo crees que ese tipo de ejercicios llegaron a mejorar tus habilidades?

Jaime: Fue gracias a la práctica. Te da mucha confianza cuando empiezas a trazar líneas. El profesor odiaba que emborronáramos el dibujo. Eso de repasar las líneas una y otra vez. Al final del semestre eché un vistazo a todos mis dibujos (y había llenado un montón de blocs, porque nos obligaba a trabajar mucho) y me di cuenta de que los primeros dibujos estaban todo emborronados: había hecho un millón de líneas para hacer una sola pierna. Y al final conseguí hacer una pierna de un solo trazo.

Groth: ¿Era bueno en anatomía? ¿Era bueno enseñando los elementos formales del dibujo?

Jaime: Sí. Me mataría si supiera que me dedico a hacer cómics. Me diría con sus propias palabras: “Odio toda esa mierda tipo Star Wars” [Risas.] Ni siquiera sé si sabrá que ahora estamos haciendo cómics.

Fiore: ¿Tendrías huevos para enseñárselos?

Jaime: Bueno, se jubiló pocos años después de que me diera clase.

Fiore: ¿Sigue viviendo?

Jaime: Creo que sí.

Groth: ¿Y dónde más aprendiste los otros elementos formales del dibujo tales como la composición, la profundidad, la perspectiva y todo lo demás?

Jaime: Pues muchos de ellos gracias a otras asignaturas de Arte, pero muchos provienen del hecho de fijarme en los mejores ilustradores, sobre todo en buenos dibujantes de tiras de cómic. Nunca supe mucho de los ilustradores de fuera del mundo de los cómics. Los cómics siempre fueron aquello en lo que más me fijaba. Tíos como Alex Toth, era en esa gente en la que me fijaba.

Fiore: Cuando ibas a la Facultad, ¿quién era el que te parecía un buen dibujante de cómics?

Jaime: Alguien como Moebius. Pero también me gustaban algunos pintores como Van Gogh o Picasso, que no eran dibujantes.
Groth: Obviamente te gusta Kirby.

Jaime: Por supuesto, cuando era niño me enamoré del dinamismo de Kirby, de las grandes máquinas y de la energía y los choques que atravesaban paredes y todo lo demás. Cuando me fui haciendo más mayor, y esto puede sonar bastante gracioso, de Kirby pude aprender la sutileza.

Groth: ¿Cómo ocurrió?

Jaime: Creo que incluso recuerdo una viñeta concreta. Fue en uno de los primeros cómics de los Vengadores, en el cuál Tony Stark se reúne con la Bruja Escarlata y Mercurio en un Aeropuerto, y supongo que es la primera vez que iban vestidos como la gente normal.

Groth: Lo recuerdo, fue en el Vengadores nº 16.

Jaime: [Se ríe.] Iban vestidos con abrigos, y me enamoré de ese tipo de naturalismo, porque descubrí esa viñeta en una época en la que todo era [John] Buscema y nadie podía estarse quieto en la viñeta. Fue de Kirby de quien aprendí realmente. Porque hacía que alguien se quedara de pie mientras encendía tranquilamente un cigarrillo. Y me decía: "me gusta cuando la gente se queda parada”, porque ya estaba cansado de todas esas poses llenas de acción.

Groth: Es gracioso que lo menciones, porque a Kirby se le reconocen mucho su dinamismo y su vitalidad, la gente se olvida de que también podía ser bastante sutil. Me acuerdo de un número de los Cuatro Fantásticos titulado “This Man, This Monster” (el problema es que la mitad de los números se llamaban así) en el que alguien ocupaba el lugar de La Cosa.

Jaime: Era el primer “This Man, This Monster”.

Groth: Podías captar un montón de patetismo en la descripción que hacía de La Cosa, y eso me parece algo fantástico.

Jaime: Y nadie era capaz de verlo en el trabajo de Kirby, y siguen sin hacerlo. Creo que es muy gracioso que él fuese uno de los artistas de los que aprendí todo ese naturalismo. Desde entonces lo he aprendido también fijándome en el trabajo de otros tíos.

Groth: Hank Ketcham.

Jaime: Hank Ketcham. Cuando empecé a investigar a otros artistas antiguos, descubrí que Hank Ketcham era el más sutil de todos. Sabía cómo hacer que alguien se inclinase, que se sentara, cómo debía mostrar su masa corporal, todo. Me parece asombroso. Se podría decir que es mi dibujante de cómics favorito.
MAS AMOR. MENOS COHETES.


Fiore: ¿Hubo algún momento en particular en el que “Locas” se convirtiese en algo mucho más interesante que “Mechanics”?

Jaime: Fue en el primer número. [Se ríe.]

Fiore: Oh, ¿en serio?

Jaime: La historia de cuarenta páginas de “Mechanics” que tuvo tanto éxito contenía todas las ideas sobre “Mechanics” que tenía hasta el momento. Quise ponerlas todas en una sola historia. Y cuando terminé ya estaba quemado.

Gilbert: La razón por la que empezamos haciendo cosas de ciencia ficción, y creo que esto también se puede decir del trabajo de Jaime, fue porque nos resultaba mucho más fácil. Puedes complacer muy fácilmente al lector. Por ejemplo, si en una escena tiene que aparecer un monstruo, pues lo dibujamos a nuestra manera y ya está. Muchos pondrían a un monstruo destrozando gente. Nosotros dibujamos a un monstruo pidiendo cambio o algo así. Nos resulta mucho más fácil. Todo lo que hay que hacer es dibujar a un monstruo. Si dibujas a un vagabundo haciendo lo mismo no tendrá el mismo impacto en el lector.

Groth: Sé que muchas de las cosas que te gustaban de aquella primera historia de “Mechanics” son los elementos fantásticos que luego has terminando desechando.

Jaime: Bueno, en realidad no es cierto. Lo que más me gustaba era cómo reaccionaba Maggie ante todas esas cosas. A veces estaba muy preocupada porque iban a barrerlos de la isla donde estaban y morirían, y otras veces simplemente quería beberse una cerveza. Lo que me divertía no era tanto la parte fantástica sino cómo reaccionaba la gente ante lo que le estaba ocurriendo: igual estaban jugando al béisbol y en el "home-run" había plantado un dinosaurio. Esas cosas. Y eso es lo que la gente no entendía.

Groth: Pero creo que llegó un momento en el que decidiste deliberadamente poner todo el tema de “Mechanics” en un segundo plano. Y supongo que fue porque querías contar historias más realistas y “Mechanics” ya no te llenaba tanto. ¿Estoy en lo cierto?

Jaime: No, sencillamente era algo que estaba interfiriendo con el argumento. No era importante. Intentaba contar historias creíbles, pero si aparecía un dinosaurio o un cohete de fondo, entonces no funcionaban. Sigue gustándome dibujar ese tipo de cosas, pero creo que no encajan demasiado bien.
Groth: Obviamente adoptásteis la decisión de contar historias más realistas. Las primeras historias son más exageradas y alegres, contienen elementos fantásticos y todo eso. Pero últimamente estáis haciendo historias más realistas. ¿Por qué habéis decidido seguir dicho camino?

Jaime: Yo quería que el lector se identificara con la historias tanto como me resultara posible. Si aparecía alguien con una pistola y estaba a punto de disparar, quería que el lector se preocupara por el protagonista. Quería que el lector quisiera que los personajes saliesen indemnes de dicha situación en lugar de decir: “oh, mira ese tío cómo dispara a ese otro tío”, como suele ocurrir en cualquier otro cómic. Quería que lo que pasara le importase al lector. Que se sintiera como se sentían los propios personajes. Eso es lo que intentaba en la medida de lo posible.

Groth: Lo que más me llamó la atención cuando comencé a releer vuestros primeros doce números más o menos, fue toda esa exuberancia y ese sentido del humor y la alegría de vivir tan genuinas que podían respirarse. Se puede observar en los argumentos. No es esa mierda sentimental a lo Spielberg. Es una actitud positiva ante la vida.

Jaime: En los primeros números fuimos afortunados, porque no teníamos ninguna meta, plan u objetivo. Simplemente hacíamos lo que hacíamos y resultaba que a la gente le estaba gustando. La mentalidad punk me ayudó mucho, porque no tenía muy claro que esto fuese a gustar. Ocurría igual que en aquellas antiguas historias de Crumb que reclamaban: “esto es lo que quiero enseñaros”.

Groth: No me gustaría poner palabras en boca de nadie, pero ¿se podría decir que el fenómeno punk afectó tanto a tu propia vida que la vida misma se hizo más interesante que los cómics que estabas leyendo?

Jaime: Seguro. No me había dado cuenta hasta que alguien me llamó la atención sobre ello. “Me gustan tus cómics porque me parecen realistas”. “Bueno... hago lo que veo”. Además, cuando empecé a hacer cómics dibujaba en ellos a mis amigos. Ellos eran mi inspiración en lugar de los super-héroes. La gente real fue la que me inspiró, y eso me ayudó mucho.

Fiore: ¿Hay personajes inspirados en gente a la que conocías?

Jaime: Más bien me inspiré en gente que solía ver por ahí. O en una mezcla de gente a la que solía ver y gente a la que conocía, pero ninguno de los personajes estaba basado en una sola persona.
Fiore: ¿Así que podría decirse que en una historia como “La Muerte de Speedy” los personajes son una especie de mezcla entre gente a la que conocías y gente que veías en la calle?

Jaime: Bueno, los amigos de Speedy, los chavales que aparecían al fondo con las cervezas, eran los amigos con los que yo había crecido, a los que todavía veo de vez en cuando. Los punks eran punks que yo conocía, pero cuando hablo de gente que veo por la calle me refiero por ejemplo a chicas que se parecían a Hopey, pero a las que nunca llegué a conocer ni hablar con ellas. Las veía de lejos y escuchaba lo que hablaban entre ellas desde lejos. No sabía lo que les pasaba por su cabeza, así que me lo inventé. Normalmente eran unas cabronas. [Se ríe]. Eran pequeñas malcriadas.

Fiore: ¿Qué te impulsó a hablar sobre ese tema en concreto, a tratar en tus cómics la vida de esas chicas?

Jaime: Fue porque acudía a los conciertos punk en Los Angeles y veía a todas esas punkis de las que me enamoraba de inmediato.

Fiore: ¿Pero qué es lo que te atraía de ellas?

Jaime: Estaban llenas de vida. No eran como nadie que yo conociese. No les importaba nada ni una mierda. Eran unas macarras. Eran simpáticas.

Gilbert: Viviendo en el sur de California, sucedía que además eran realmente guapísimas, al menos muchas de ellas.
Jaime: Eso también ayudaba bastante.

Groth: Bueno, esa es la pregunta a la que todo el mundo le gustaría que respondieses: ¿vosotros quedasteis alguna vez con chicas como Maggie?

Jaime: Yo no quedé con chicas durante mucho tiempo. Era bastante gilipollas. [Se ríe.] Estuve sin salir con ninguna chica durante todo el tiempo que estuve en el Instituto, incluso mucho después de terminarlo. Siempre fui muy tímido y así es como empecé a dibujar mujeres en mis cómics. Cuando empecé a descubrir a las chicas en la Universidad las adoraba, las puse en un pedestal. Pero no podía tocarlas, me aterrorizaban. Y así es como aprendí a esconder mi timidez para poder hablar con ellas, porque quería estar cerca de ellas. Eran “visiones de lo hermoso”. Entonces descubrí que podíamos ser amigos y que podía estar con ellas al mismo tiempo. Y supongo que fue así como todo empezó, así fue cómo aprendí a tener amigas, y a veces algunas de ellas eran mejores que mis propios amigos.

Groth: En algún momento tuviste que bajarlas de ese pedestal.
Jaime: Oh, sí. Pero bajarlas no significaba derribarlas. Fue más como ¡wow, están aquí, a mi lado! Y así es como empezaron a gustarme más las chicas. En realidad, a gustarme como personas, no sólo como cosas bonitas.

Groth: Me parece muy interesante que digas que al principio tenías a las chicas en un pedestal y que luego las empezaste a ver como amigas, porque al revisar tu trabajo en Love & Rockets, se puede ver que las respetas mucho, y creo que tienes una visión bastante romántica sobre ellas. ¿Es cierto?

Jaime: Creo que eso proviene de que me gustase tanto dibujarlas. Las respetaba desde el principio, porque todo lo que dibujaba eran mujeres. Ahora intento equilibrarlo porque los primeros tíos que hice realmente no estaban demasiado perfilados.

Fiore: ¿Y cómo te decidiste a sacar a estas chicas, o al menos a Maggie, en la historia de “Mechanics”?

Jaime: Era una idea que había ido arrastrando desde que estaba en el Instituto. Se me ocurrió dibujar a una mujer con un cinturón de herramientas. Pensé que era realmente sexy, una mujer con un uniforme de hombre. Y la dibujé mientras estaba enganchada a un poste de teléfono con un arnés. Y luego pensé que estaría bien hacerlo desde una cierta perspectiva, porque en aquella época era lo que más me llamaba la atención. Al principio Maggie era una mujer de mediana edad, pero para cuando salió el cómic tendría unos 17 o 18 años. Cuando Mario me pidió que participara en el cómic me dije “¿qué hago?” Y cogí todas esas antiguas ideas y las mezclé.

Groth: Las historias que salieron en el primer Love & Rockets no eran las primeras en las que habías utilizado a Maggie y a los otros personajes que habías creado.

Jaime: No, pero era la primera vez que las ponía en historias reales. De hecho, aquellas eran las primeras historias completas y reales que hice en mi vida usando a estos personajes como protagonistas principales. Antes había hecho historias cortas, pero nunca llegaba a continuarlas. Durante años había estado dibujando a Maggie y a Hopey, pero no sabía lo que iba a hacer con ellas. Quería incluirlas en una historia, pero no lo hacía porque era muy vago.

Fiore: ¿Y seguían evolucionando en tu cabeza según las estabas dibujando?

Jaime: Sí, se estaban desarrollando como personajes. Cuando todavía estaba en el Instituto, para mí Maggie tenía treinta años y tenía la idea de hacer historias sobre esa mujer. Historias de ciencia ficción o de lo que fuese.
Fiore: ¿Y cuánto dirías que se parece la Rena actual a esa mujer de treinta años que te imaginabas entonces?

Jaime: Diría que al principio Maggie se parecía más a Izzy. Bueno, más como la Izzy de “How to kill a... By Isabel Ruebens”. Una mujer que es capaz de ver cómo suceden un montón de cosas raras. Así era Maggie al principio. Le puse el nombre de Maggie porque me gustaba “Dark Shadows”, la comedia de televisión.

Groth y Fiore se ríen.

Jaime: Fue por la chica que aparecía en la serie y que se llamaba Maggie... siempre me gustó ese nombre, y me dije: “voy a hacer a un personaje que se llame Maggie”. Empecé con el nombre. Hopey apareció cuando empecé a ir a conciertos punk, cuando vi a todas aquellas guapas chicas morenas con el pelo corto y de cálidas voces, con mucho carácter, correteando de un lado a otro. Al principio Hopey iba a ser un pequeño y perfecto personaje adorable y agradable que el lector amaría completamente. Iba a ser adorable. Pero entonces pensé que mejor que no. Que sería mejor si la convertía en una cabrona. La haría ser más interesante. O más realista. Una de las cosas que descubrimos con el punk fue a darle la vuelta a las cosas. Adopté esa actitud de sabelotodo y decidí que: “no, mejor la convierto en una perra y que vuelva loco a todo el mundo”. Y así es como la he seguido ideando casi siempre. Pensábamos que esta forma de hacer las cosas entusiasmaría a nuestros lectores, que vendrían a por más.

Fiore: ¿Crees que de alguna forma Hopey puede parecer alguien desagradable?

Jaime: Depende de quién la esté observando. Lo que yo hago es mostrarte a este personaje bocazas y cabrón. De alguna forma yo admiraba mucho a ese tipo de chicas, y espero que la gente vea a Hopey de la misma forma. Bueno, sé que la gente ve a Hopey de esa forma. La admiran. Probablemente es el personaje más popular de la serie.

Groth: ¿Maggie?

Jaime: No, Hopey.

Groth: ¿Crees que Hopey es la más popular?

Jaime: Bueno, me llegan más opiniones sobre ella. A no ser que los fans de Maggie sean todos mudos.

Groth: Bueno, ¿es algo que ocurre desde que Maggie ha ganado peso?

Jaime: No, desde el principio de todo.
Groth: Pero Hopey también puede ser muy dulce. Sobre todo cuando se muestra atractivamente anti-autoritaria. Aunque no lo sea en realidad.

Jaime: Yo sólo expongo los hechos. Porque Hopey es el tipo de personaje cuyos pensamientos nunca vas a poder prever. Así que todo lo que te doy de Hopey es...

Groth: Bueno, ¿crees que Hopey es alguien reflexivo?, ¿le da mucho al coco?

Jaime: No, ella es de las que reaccionan sin pensar.

Groth: Impulsiva.

Jaime: Sí, es bastante impulsiva. Con Hopey lo que ves es lo que hay, mientras que con Maggie es otra cosa. Con Maggie siempre tenemos bocadillos de pensamiento. En una ocasión intenté hacer con Hopey lo mismo, meterme en su cabeza, y creo que fue un fallo. Se supone que no tienes que saber qué es lo que sucede dentro de la cabeza de Hopey.

Fiore: A veces “Locas” parecen los personajes de Snoopy [Peanuts] en versión adulta, porque no aparecen muchos adultos excepto por los policías y otra gente como...

Jaime: Adultos. [Riendo.]
Fiore: No, si exceptuamos a los personajes más grandes que la vida, personajes míticos como Rena Titanon, Penny Century y Rand Race.

Mario: Cuando tú tienes esa edad, las personas te parecen míticas.

Fiore: Lo que más me interesa es el enfoque de los personajes más jóvenes.

Gilbert: Las nenas, eso es, Bob. Las nenas.

Jaime: Son uno de los motivos. Otro es el de que estás viendo la historia a través de los ojos de Maggie. Es como una persona normal observando a sus héroes. Se fija en ellos como si fuesen algo más grande que la vida. Rand Race es más grande que la vida para ella. Penny Century viene de ese mundo. Ves que Maggie vive en otro mundo sin tanto glamour. Y Rena ya es una leyenda. Me gusta escribirla de esa forma. Además, quiero sacar algunas historias, y es algo que casi no he hecho hasta ahora, donde los chicos que se enamoran de Maggie la vean de esa misma forma, que tanto ella como Hopey sean esas chicas punk legendarias y lo único que desean ellos es poder conocerlas. 
Para ellos Maggie es la perfección, quiero mostrarlas bajo una luz diferente.

Fiore: ¿Es “A date with Hopey”, la historia del tercer tomo de Love & Rockets, un intento de mostrarlas de esa forma?

Jaime: En realidad es una historia que ocurrió en la realidad.

Fiore: ¿Es algo que te pasó a ti?

Jaime: Sí, claro. [Se ríe.] Quería mostrar cómo puede verlas cualquier otro personaje.

Fiore: También me acuerdo de una historia en la que los chavales andan pasando el rato en la casa de sus padres sin que ellos estén, y es casi como un mundo en el que los adultos han desaparecido. ¿Es lo que estabas intentado contar?

Jaime: En lo que respecta a estos chicos, supongo que sí. Ahora mismo ese es el punto al que acabo de llegar a lo largo de esta historia. Puede que más adelante muestre un poco más el punto de vista de los adultos. Lo que quiero explicar es que la madre de Hopey no es simplemente una zorra. Que existe otro punto de vista en la historia, porque todo lo que has oído hasta ahora son historias terroríficas. Maggie dice que su madre está loca... no quiero convertir esto en una especie de película de John Hughes donde los adolescentes lo saben todo y los adultos han sido demonizados.
Fiore: Así que Maggie tiene padres. Pensaba que Maggie había crecido más o menos sola.

Jaime: Creció separada del resto de su familia, me inspiré en la hermana mayor de mi madre, que podría haber sido mi prima, porque la crió su abuela y no su madre; y es tan distinta que podría pertenecer a otra rama totalmente diferente de la familia.

Fiore: Además parece que exista un nivel económico muy diferente entre Maggie y Hopey. Maggie viene aparentemente de un ambiente más pobre, mientras que Hopey procede de un entorno más cercano a la clase media y además es un espíritu más libre.

Jaime: Sí, es como si Maggie hubiese crecido en un ambiente más tradicional, con costumbres más tradicionales, más próximas a la cultura mejicana, mientras que Hopey nunca tuvo realmente una familia. Hopey es temeraria, no hay nada que la ponga límites, ni la familia ni el amor.

Gilbert: Luba y Hopey son bastante similares. Me he dado cuenta mientras estabas hablando, porque ambas son unas malcriadas.

Groth: Una de las cosas que me llamaron la atención al leer todo el trabajo que habéis publicado desde el principio, es lo increíblemente orgánico que resulta. Por ejemplo, había una referencia a Speedy en la primerísima historia de “Mechanics”, a pesar de que Speedy no aparece de forma significativa hasta bastante después. Así que me preguntaba hasta qué punto tenías pensado el desarrollo de toda la historia cuando empezaste a trabajar en ella. ¿Hasta qué punto conoces a tus personajes y sabes cómo van a interactuar entre ellos?

Jaime: Bien, Speedy fue ideado bastante antes de hacer el cómic. De hecho, su nombre era Steve. Se lo cambié a Speedy porque quería sacar a este chaval mejicano, a este cuate, que es como alguno de los chavales que yo conocía cuando era más joven. He creado algunos personajes como este porque sabía que los volvería a sacar más adelante y así el lector diría “¡vaya, ese es el tío del que estaban hablando al principio!” y casi parece como que conoces a ese tío desde hace tiempo y no te parece alguien extraño. Esto lo hacía mucho porque no tenía sitio para sacar a toda esta gente, así que los presentaba haciendo que se refiriesen a ellos en las conversaciones, y luego ya aparecerían en persona.
Groth: ¿Y todo eso estaba en tu cabeza? ¿Tienes un árbol genealógico de ellos en tu casa?

Jaime: [En referencia a la primera pregunta:] claro, es como si conociera a todos mis personajes tan bien que sé lo que les gusta y lo que no. Aunque puede ser todo un problema.


Groth: ¿En qué sentido?

Jaime: Te explico. Fue algo que me pasó en los números cercanos al 15, cuando el argumento se redujo a los personajes y no a las historias. Después de “Las Mujeres Perdidas”, cuando me metí a hacer la parte de las “Locas”, estaba tan obsesionado con los personajes que ellos eran los que estaban escribiendo las historias y no encontraba sitio para el argumento. Y no me di cuenta de ello hasta diez números más tarde. Ahora soy más precavido y puedo equilibrar las cosas. Sé cuando he cometido un error.

Groth: ¿Consideras un error esas historias? Por ejemplo, una de ellas trataba sobre un par de chavales que estaban buscando sus discos, creo que esa era una historia genial.

Jaime: Bueno, en realidad esa es precisamente la historia con la que me di cuenta de que estaba haciendo que las cosas funcionaran de nuevo, pero antes de esa, entre los números trece y dieciséis, la acción transcurría de forma muy pausada: era “Locas” cobrando vida. No es que no me sienta orgulloso de esas historias, pero si hubiese mantenido la misma forma de narrar, no habría llegado demasiado lejos.

Groth: No podrías haber hecho siempre lo mismo.

Jaime: No creo que esa parte dañe demasiado a la historia. Simplemente es como un periodo más lento de su vida.

Groth: Una cosa que me interesa mucho es lo siguiente: ¿a partir de qué momento sabías cuál iba a ser la trayectoria de todos los personajes? Mientras seguías dibujándolos y guionizándolos, ¿hasta qué punto crees que te resultó todo un descubrimiento empezar a saberlo?

Jaime: Fue como una mezcla. Yo iba descubriendo algunas cosas según avanzaba en la historia. Lo que me ocurría con personajes como Race es que no me podía imaginar cómo podría ser su vida en el hogar, creo que por eso no triunfó demasiado.

Groth: Fracasó como personaje.

Jaime: Sí, como personaje. Así que es mejor dejarlo en segundo plano, como si fuese una estrella legendaria de Cine o algo así. Sobre Maggie me lo puedo inventar todo, pero de Race no puedo saber qué tipo de vida lleva fuera de su trabajo como mecánico, así que lo dejo a un lado, le quito protagonismo.

Fiore: ¿Crees que es posible hacer lo mismo con otros personajes parecidos?

Jaime: Bueno, sí. A este lo creé por instinto. Se podría decir que a los personajes como Race no voy a darles más protagonismo, porque si no puedo hacer que tenga un "background" detrás 
no me parecerá demasiado interesante. No tengo la sensación de que sea uno de mis antiguos colegas. Porque ya sabes, Maggie es una vieja amiga gracias todo lo que sé sobre ella. Sé cómo era cuando era un bebé, al igual que cuando era adolescente. Sin embargo a Hopey no la veo con una edad menor a los quince o los trece años. No creo que indague demasiado en su pasado, no más allá que en torno a la edad que tiene ahora mismo, porque no me puedo imaginar qué es lo que hacía una chica como ella cuando era una niña. 

Fiore: ¿Y Maggie?

Jaime: Puedo dibujar la vida entera de Maggie, hasta que fallezca.

Fiore: Aparte de Race, ¿de qué otros personajes principales has prescindido?

Jaime: Penny debería marcharse pronto. No tengo mucho más que contar sobre ella. Así es como a veces funcionan las cosas. Las historias se acaban. Como la de la tía de Maggie, Vicki, cuya historia empezó y acabó. La próxima vez que la veáis será en el mismo trasfondo donde surgió la primera vez. Puede que en un par de viñetas como mucho.

Fiore: ¿También puede aplicarse a la temática del wrestling?

Jaime: No, porque me gusta mucho. Y ese es el motivo por el que Vicki podría volver a salir, aunque su historia ya no se centrará en su relación con Maggie nunca más. Su historia se ha venido desarrollando desde “Las Mujeres Perdidas”, cuando le dijeron a Vicki que Rena y Maggie habían muerto y ella empezaba a pensar en ambas.

Fiore: ¿También le has sacado la tarjeta roja a Rena?

Jaime: Es como lanzar una moneda al aire, puede que vuelva y siga en activo o podría ser que la próxima vez que la vieses pesara doscientas libras y se quedara tumbada durante el resto de su vida. Todavía no lo he decidido. Quiero escribir algo sobre sus orígenes: dónde nació, cómo era su niñez, todo el camino que ha recorrido hasta que ganó el campeonato.

Groth: Rena parece uno de esos personajes llenos de posibilidades, porque creo que al menos has escrito sobre tres fases de su vida. Ahora tendrá unos 48 años más o menos ¿no?

Jaime: Sí, está muy bien trabajar con un personaje mayor, porque puedes retroceder a lo largo de su vida. Con uno joven no puedes volver tan atrás.

Groth: ¿Has pensado saltar veinte años hacia el futuro?

Jaime: Pero entonces también podría ir hacia atrás.

Fiore: Eso lo convertiría en una historia de ciencia ficción, porque tendrías que imaginar los cambios que se producirían en la sociedad en ese futuro.

Jaime: Si salto hacia delante, las decisiones que tome tendrían que estar muy meditadas, porque no me gustaría que me pasara que al volver hacia atrás tuviera que decirme “mierda, ella ya no va a poder hacer eso”.

Fiore: ¿Cuánto tiempo hacia atrás estarías interesado en retroceder? ¿Te gustaría escribir historias de una época que fuese anterior a tu nacimiento?

Jaime: Oh, claro. Como las de la época de Rena. Me gustaría dibujarla cuando tenía unos quince años y empezaba con el wrestling, más o menos la historia se situaría en los años cincuenta.
Groth: Es que hasta el marco temporal parece ambiguo. Es difícil ver su presente como si fuese el nuestro.

Jaime: Pero es lo suficientemente parecido.

Groth: Bueno, cada vez es más cercano al presente en la medida de que la historia cada vez se ha ido haciendo más realista.

Jaime: Rena sigue viviendo en ese mundo del espacio exterior. No tanto por las naves espaciales, robots y extraterrestres sino por esa época antigua en la que he dibujado a gente que viste de forma extraña.

Groth: En “Toyo´s Request” parecer tener unos 34 años.

Jaime: En esa historia todo estaba muy liado porque tenía unos 34 años, pero relata lo que le está sucediendo como si tuviese 21 años de nuevo. Así que tiene 21 o cerca de 20. Porque está contando la historia sobre el momento en el que intentaba ganar el campeonato, algo que terminó logrando con 21 años. Y creo que en realidad funciona, porque aparenta esa edad.

Groth: Bueno, pero si ella tenía 21 años cuando lo ganó, entonces la acción transcurría hace muchos años...

Jaime: Sí, es en una época indeterminada antes de que yo naciese, en algún momento antes de que yo fuese concebido.

Fiore: ¿Así que no te interesaría investigar cualquier período de tiempo?

Jaime: En el caso de Rena me parece que no, pero sí que podría hacerlo en el caso de los otros personajes. De algunos como Maggie. Pero Rena me salió de esa forma.

Groth: ¿Por qué?

Jaime: Porque así es como surgió. Rena nació en otro país, e ideé ese país como si fuese uno imaginario. La razón por la que suelo separar la vida doméstica de Maggie de su trabajo es porque “Mechanics” es parecido a cuando viajas a un país extranjero. Todo te parece raro. Es como cuando viajas fuera y dices “nosotros no hacemos las cosas de esa forma”. “Mechanics” es muy parecido. Tienen cohetes, algo que nosotros no tenemos. Por eso nunca verás a Hopey en una historia de “Mechanics”, porque no encajaría en ella. Ya es alguien de cuidado en el mundo real.

(Continuará)

lunes, 28 de diciembre de 2009

domingo, 27 de diciembre de 2009

FORUM Y YO: DAREDEVIL (2)

FORUM Y YO: DAREDEVIL (2)

Entonces tenía catorce añitos y acababa de ligar con la morena de ojos oscuros que me había arrebatado el alma. Era la hermana de un conocido del barrio (ahora felizmente casada) y desde que jugaba con nosotros al escondite y a otro montón de pasatiempos que servían para reducir tardes enteras a minutos de lo bien que nos lo pasábamos, me palpitaba a cien el corazón, me entraban sudores fríos y calientes nada más olerla y tenía anhelos de grabar su nombre en cada uno de los miles de árboles que rodeaban el pueblo.
Conseguí la cita de marras y mientras paseábamos por las calles, al atardecer, llegamos al único quiosco que ejercía de “dealer” de mi vicio Marvel. Como era jueves, sabía que habían llegado las novedades con más o menos un cincuenta o sesenta por ciento de seguridad, pues a lo que algunos llamaban distribución en esa época, otros bien podrían haberlo bautizado como anarquía. ¡Cuántas veces preguntaría “si había llegado algo” sólo lo sabe mi quiosquero! Es una demanda que el pobre tendrá grabada a fuego para los restos. Nada más verme entrar en su cubículo sonreía resignado debido a una cara, la mía, que tornaba en imagen misma de la decepción ante la negativa.


Pero ese día la furgoneta de reparto había llegado a tiempo, quizá la única vez que no me hizo falta, la única que me habría beneficiado. 


Como ya había hablado varias veces con la que yo creía que era ya mi media naranja, disponía de cierta confianza, así que sopesé la situación y lancé una explicación confusa sobre mi necesidad de comprar el tebeo de La Patrulla-X, complementado por la saga de Daredevil que se cruzaba con “La Caída de los Mutantes”, y que se publicaba mensualmente en trocitos. Y que no existía la posibilidad de comprarlo al día siguiente. Le comenté que esta vez sería una excepción, que yo compraba mis cosas sin nadie que me acompañase, que mi vicio era uno solitario. Que necesitaba ver cómo Ann Nocenti iba a seguir fastidiando al héroe vestido de rojo y si este sobreviviría lozano a una etapa que se desveló como la segunda mejor del personaje después de la de Frank Miller. 


La chica no dijo nada, pero en sus ojos pude ver que los tebeos y las relaciones a tan temprana edad no casaban muy bien y que no habría boda con traje blanco y langostinos en un futuro. Duramos juntos tres meses más. Cosas de críos.
Matt Murdock, Daredevil en la nocturnidad, no tenía esos problemas. Disponía de un largo carrusel de conquistas a cada cuál más apetecible. Si no cortejaba a ricas herederas que sufrían por sus huesos como Heather, se ligaba a sensuales super-espías y asesinas como la Viuda Negra o Elektra. O bipolares con ojos de cordero de la catadura de María Tifoidea. O antiguas actrices porno como Karen Page. Y cuando este trasunto de Robert Redford no estaba con nadie, lo cuál ocurría en escasas ocasiones, seducía a una bella doncella sin hacer muchos esfuerzos, como pudo verse en una de las más sobresalientes historietas del personaje: Elektra Lives Again. 

Había algo en las correrías del personaje guionizadas por Miller, Nocenti y Kesel, y dibujadas por Mazzuchelli, Romita y Nord que hacía creer al lector que su diablo favorito era alguien que consumaba sus relaciones. Al contrario que otros amargados galanes al estilo de Tony Stark, alcohólico sin remedio.
Sin embargo, mi devoción por el personaje después de haber leído sus mejores etapas (en el volumen uno y dos de Forum, ¡y la del Born Again como complemento de Spidey, toma ya!) no lo convirtieron en mi personaje favorito, ese lugar lo reservaba para Lobezno. Pero mis amigos empezaron a llamarme “Daredevil” debido a que sin disponer de sentido del radar, era capaz de ir leyendo por la calle sin levantar la vista del libro o tebeo de rigor y sin tropezar con farolas, coches o seres humanos. Los trayectos del punto A hasta el punto B, mil veces recorridos, se me hacían más amenos y sólo cuando me empezó a importar el que la gente me mirase de forma tan rara abandoné dicho hábito y me convertí en otro peatón común. Claro, que mis raros paseos “a ciegas” fueron el tema recurrente de las chanzas de mis compadres durante años. 

También lo serían las discusiones sobre qué era aquello que nos había convertido en incondicionales de las historias de un Frank Miller jovencísimo que había asimilado el trabajo del maestro Will Eisner (entre otros) hasta utilizarlo con tanta erudición. Y es que en el tebeo del héroe de la Cocina del Infierno hubo momentos en los que parecía que Spirit iba a asomarse por la esquina de algún callejón. 


Y llegamos a la conclusión de que el ingrediente secreto que recorría las páginas del renombrado autor (secundado por su fiel Sancho Panza, Klaus Janson) era uno tan sencillo, pero tan difícil de aprovechar con la dosis justa, como es el romanticismo.

sábado, 26 de diciembre de 2009

DUM DUM BOYS - FORD MUSTANG 7"



DUM DUM BOYS - Ford Mustang 7"
(F.F.Fascination, 2007)

1-(ooouuh j'aimerais être une) Ford Mustang
2-rien

AQUI.


PAGINA OFICIAL.

jueves, 24 de diciembre de 2009

DUM DUM BOYS - IN A COTTON CANDY WORLD



Dum Dum Boys - In A Cotton Candy World LP
(Go Get Organized, 1992)

1-Hit By A Truck
2-In My Room
3-Real World
4-A Cool Sound
5-Sleepwalking
6-Forever
7-5:35 Of Happiness
8-Losing Touch
9-Reverberation
10-In My Heart

AQUI.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ (3º PARTE)

ENTREVISTA A LOS HERMANOS HERNANDEZ.
(3º parte. Traducida del Comics Journal 126 (1988/89) por Frog2000). 1º PARTE, 2º PARTE.

A MARIO SE LE OCURRE ALGO

Fiore: ¿En qué año hicisteis el primer número de Love and Rockets?

Gilbert: ¿Fue en 1982 o en 1983?

Jaime: Creo que lo dibujamos en 1980 o en 1981.

Fiore: Así que fue en 1980, ¿y a qué os dedicábais entonces?

Gilbert: [Se ríe.] No estábamos haciendo nada.

Jaime: Tú estabas trabajando en...

Gilbert: ¿Estaba trabajando en 1980?

Jaime: Mientras estabas haciendo “BEM”.

Gilbert: Pillé un trabajo después de estar en el paro durante cinco años.

Fiore: ¿Qué hacías en esa época?

Gilbert: Tan pronto como salí del Instituto empecé a hacer mis propios cómics, que se parecían vagamente a Love & Rockets; pero sólo los hacía para mí. Utilicé algunos de los personajes que luego aparecerían en Love & Rockets, que puede que fuesen Inez y Bang, pero pronto me aburrí de hacerlo, porque no parecía que fuese a valer para algo. No había ningún sitio donde presentarlo. No sabía qué hacer con ello.

Mario: Incluso la gente a la que le preguntábamos no sabía qué hacer con esto. No había ningún sitio donde presentarlo.
Groth: Y en ese momento, ¿tenías alguna aspiración de llegar a dibujar de forma profesional?

Gilbert: No, de hecho, durante la primaria, secundaria y en el Instituto los chicos me decían: “Tú podrías trabajar en los cómics, podrías dibujar cómics y trabajar para la Disney”. Pero yo me decía: “¿Y qué voy a hacer allí? No es mi ambiente, no creo que quieran saber nada de lo que hago”. Y siempre he pensado así hasta que logramos sacar el primer número de Love & Rockets.

Groth: ¿Nunca se te ocurrió poner tu talento al servicio de una compañía establecida o algo parecido?

Gilbert: Puede que soñase un poco con algo ese plan: “quizá un día pueda hacer Spider-man, pero naaah”. Hice lo que hice porque era lo único que podía hacer.

Groth: Después de salir del Instituto, ¿pensaste en utilizar tus habilidades como dibujante para poder conseguir un trabajo en el mundo del cómic?

Gilbert: No, porque era muy perezoso. Esa es otra. Soy el típico dibujante. En ese momento ya estaba haciendo cómics para mí mismo. Era alguien ingenuo, pensaba que iba a conseguirlo dibujando para fanzines, porque tenía esa tonta idea de que los fanzines todavía eran un lugar donde los nuevos artistas podían darse a conocer. En ese momento estaba en auge la moda de los bárbaros y al espada y brujría, y ese era todo el trabajo que se podía encontrar en los cómics profesionales y en los fanzines. Empecé a dibujar bárbaros y de esa forma fui practicando porque, por supuesto, me encantaba dibujar guerreras amazonas. Pero eso era todo, tan sólo eran bocetos.

Fiore: Mario, tú te casaste y creo que estuviste trabajando en la construcción.

Mario: Claro.

Jaime: En mi caso no quería hacer nada. Era un punk-rocker a tiempo completo.

Gilbert: Ibas al colegio.

Jaime: Iba al colegio y me pagaban, así que no tenía que ir a trabajar. [Se ríe.]

Fiore: ¿Estabas becado?

Jaime: Era algún tipo de medida de la Seguridad Social que disfrutaba desde que había fallecido mi padre.

Groth: ¿Para ti era un objetivo dibujar cómics de forma profesional?

Jaime: Bueno, nunca he tenido una meta en toda mi vida. [Se ríe.] Pensaba que siempre viviría a salto de mata, que trabajaría. He tenido un empleo en muy pocas ocasiones. Haraganeaba mucho, pasaba el rato con mis amigos. Nunca pensé en que llegaría a ser alguien o a algo parecido a lo que he llegado, a hacer Love & Rockets. Cuando me di cuenta de que podía hacer Love & Rockets y la gente me prestaría atención, no me resultó demasiado difícil seguir adelante con ello.

Groth: ¿Por qué creías que no tenías ambición alguna? ¿Fue por cómo habías vivido mientras eras joven?

Jaime: Supongo. Supongo que para mí nada era demasiado importante.

Fiore: ¿Se podría decir que existía un sentimiento parecido en el entorno en el que vivíai
s, entre los que os rodeaban?

Jaime: Claro, todos mis amigos pensaban de esa forma. Vivían, trabajaban, se emborrachaban o se drogaban los fines de semana. Y así es como yo estuve viviendo durante varios años.

Fiore: Cuando dejaste la escuela, ¿querías estudiar algo que estuviese relacionado con el Arte?

Jaime: No creía que yo tuviese algo que ofrecer . Ni que pudiese llegar a ser alguien que terminara trabajando de forma profesional.

Fiore: Pero cuando apareció el primer Love & Rockets en 1981 era obviamente todo un trabajo profesional.

Jaime: Pero yo no lo creía.

Gilbert: Porque todavía no se parecía a un cómic Marvel.

Jaime: Y porque lo estábamos haciendo a nuestro manera, y entonces pensamos, "bueno, igual lo estamos haciendo mal. Así que esto quizá sea bueno para sacarlo como fanzine..."

Mario: Y por eso el primer Love & Rockets tenía el aspecto de un fanzine.

Fiore: Además, no había ninguna editorial "underground" que publicase a noveles.

Gilbert: Y no estábamos interesados en hacer material en plan “Dealer McDope” que era lo que se estaba haciendo en esa época en los cómics underground. Lo que hacían los artistas underground parecía algo corto de miras.
Fiore: ¿Considerasteis hacer algo parecido?

Gilbert: Bueno, no, porque nosotros somos las personas más haraganas del mundo y sabíamos que te podías morir de hambre si te convertías en dibujante underground. Eso lo tenía muy presente.

Fiore: Hace que te preguntes cuánto talento se ha desperdiciado.

Gilbert: Sí, claro. Tuvimos mucha suerte, es así de fácil. Estuvimos haciendo nuestro propio material, y parecía como que no íbamos a continuar con ello, pero Mario nos dijo: “Tengo una amiga que trabaja en el Instituto, cerca de
 la fotocopiadora”. 

Fiore: Dejad que Mario cuente esa historia. ¿Cómo empezó Love & Rockets?

Mario: Como ya dije, solíamos hacer nuestras propias cosas en casa, y alguna vez Jaime me dejó entintar parte del primer material que hizo, su primer “Mechanics”, y entonces Gilbert me dejó entintar sus historias con Inez y Bang, e hicimos algunas historias más que nos llevamos a las Convenciones de cómics, pero la gente no sabía qué hacer con esos trabajos. Hubo un largo período en el que estuvimos en el dique seco sin hacer mucho más, pero parece que ellos siguieron dibujando mientras tanto. Como que había perdido un poco el contacto con los cómics, pero luego empecé a observar que Gilbert estaba mejorando mucho, que se estaba convirtiendo en alguien más profesional. Y Jaime –tu estabas haciendo “How to Kill a...”- ¿Eso era lo primero que habías empezado a dibujar?

Jaime: Fue una de los primeras historias.

Mario: Recuerdo que me enseñaste una parte y ya se podía ver tu estilo actual.

Gilbert: Tan sólo estaba asentando su pequeño universo.

Jaime: Sí, tenía mi pequeño mundo, pero no pensaba que fuese a ir a ninguna parte con él, así que lo hacía para mí.

Gilbert: Habíamos creado todos esos pequeños mundos [se ríe] y no creíamos que fuésemos a conseguir algo con ellos.

Mario: Pero lo que ocurrió es que el talento de Jaime evolucionó de ser el de un aficionado hasta ese estilo en claro-oscuro. Cuando pude verlo me dio vueltas la cabeza. Pensé: “esto ya es un dibujo profesional”.

Gilbert: El talento de Jaime floreció en tan sólo un año. Simplemente llegó un momento en el que explotó de repente.

Fiore: ¿En un año a partir de cuándo?

Gilbert: A partir del estilo que tenía antes.

Fiore: ¿De cuando hacías los dibujos para fanzines de pequeña tirada?

Gilbert: Claro, ya se había inventado a personajes como Rand Race y Maggie, pero los dibujaba en el estilo que había heredado de cuando éramos niños, sin ninguna influencia previa, y de repente su estilo cambió completamente.

Jaime: Y creo que fue en la época en la que estuve asistiendo a clases de dibujo.
Gilbert: También supuso toda una sorpresa para mí. No sabía que Jaime podía dibujar de esa forma. Fue algo hilarante. Ya estaba viviendo fuera de la casa de mamá, vivía con nuestro primo. Y un día fui allí y me fijé en su trabajo artístico y me dije: “oh, no sabía que eras capaz de dibujar así.”

Jaime: Y cuando Mario me preguntó si podría aportar algo para la revista, yo no tenía ni idea de lo que quería hacer. Sólo hacía esas historias para pasar el rato.

Fiore: ¿Así que fue la obra de Jaime la que te hizo pensar que era posible sacar alguna revista?

Mario: Fue el elemento más importante. “Esto es tan bueno que al menos podríamos sacar un número. Saquémoslo para que todos puedan verlo”. Así que le dije a Gilbert: “Definitivamente vamos a hacer algo”. Y Gilbert empezó a trabajar en “BEM” y su trabajo también parecía bastante refinado, y entonces pensé: “ Oh, Jesús, esto va a ir mucho más allá de lo que quería hacer en un principio”. Así que estuve importunando a aquella chica para que nos dejase entrar en el lugar donde estaba la fotocopiadora del Colegio y componer los negativos del primer número. Luego tomamos dinero prestado de nuestro hermano Ismael. [Risas.]

Fiore: ¿Cómo consiguió él ese dinero?

Mario: De la Seguridad Social.

Jaime: En esa época él era el rico de la familia.

Gilbert: Era el más pequeño de todos, cuando empezamos con la revista él tenía veintiún años y había amasado mucho dinero.

Mario: Así que cogimos y nos lanzamos: fuimos y pillamos una impresora para poder imprimir las páginas nosotros mismos, e hicimos un trabajo asqueroso. [Se ríe.] Solíamos mirar mucho los anuncios de esos pequeños cómics de cincuenta centavos que se auto-editaban algunos chavales, y creo que ya habían pasado varios años desde que habíamos visto el último, pero asumimos que aún se seguían haciendo.

Fiore: ¿Eran del estilo de los mini-cómics?

Mario: Sí, pero tan sólo eran simples copias de los super-héroes. Así que me inspiré en ellos, creía que podría vender nuestra revista poniendo algunos anuncios en fanzines. Por fin ya teníamos el ejemplar en nuestras manos...
Jaime: Y entonces nos fuimos a la Creation Con y todo el mundo nos dijo: “oh, todo eso está muy equivocado, está bastante mal hecho”.

Gilbert: “Deberíais hacer la portada en color”... todo el mundo nos decía que lo habíamos hecho todo mal, y nosotros nos lo creímos. No teníamos ninguna referencia en la que fijarnos. ¿Y quién fue el que finalmente nos echó una mano? Uno de los hermanos Schanes (cofundadores de Pacific Comics). [Risas.] Estábamos en un "Carl´s Jr" [una cadena de comida rápida de la Costa Este] y Mario tenía una pila de nuestros cómics encima de la mesa. Schanes los echó un vistazo y nos dijo: “me gustan mucho, creo que podría venderlos”.

Mario: Así que le vendimos un montón de ellos a cincuenta centavos cada uno. No sabíamos qué demonios pensaba hacer con ellos, tan sólo queríamos quitárnoslos de encima, así que le dimos un puñado, nos dio algo de dinero, y pensamos: “¡Guay!, hemos sacado algo de pasta”. No nos habíamos dado cuenta de lo lejos que habíamos llegado porque habíamos estado enseñando la revista por toda la Convención y nadie se preocupó de decirnos qué podíamos hacer con ella. Nos comentaban: “sí, creo que necesitáis una portada en color, y necesitáis trabajar más vuestro estilo”.

Jaime: Lo de las portadas en color era muy importante.

Mario: Me pensaba que habíamos sido algo perezosos.
Fiore: También enviásteis una copia al Comics Journal.

Gilbert: Fui yo. Habíamos leído el Comics Journal, creo que Jaime estaba suscrito, y pensé “Dios, estos son los mayores hijos de puta del mundo [risas], si podemos soportar sus críticas, podremos con todo”. Esa era mi actitud punk funcionando a tope. Me dije: “Que les jodan a estos tíos, les voy a enviar esta revista y no podrán conmigo”. Me armé de valor para enviarle directamente un par de copias a Gary [Groth] y me dije ingenuamente: “bueno, a lo mejor hacen una reseña”. Dos semanas después Gary nos escribió diciendo: “Guau, esto es magnífico, queremos publicar nuestros propios cómics. Chavales, ¿os gustaría que nosotros os publicásemos vuestro material?” Durante un minuto me dije: “no, lo podemos hacer nosotros mismos”, y luego pensé: “¿es que estoy loco?” [Se ríe.] Y Gary nos apoyó desde el principio. “Hacedlo a vuestra manera”. Todo el mundo nos había dicho que teníamos que hacer cambios y él fue la primera persona que nos dijo desde el primer momento: “hacedlo a vuestra manera, porque es así como me gusta”. Por supuesto, eso nos tocó la fibra. Podíamos hacer lo que quisiéramos. Entonces nos esforzamos durante un año para poder terminar 32 páginas más porque queríamos sacar un tomo de 64 páginas. Bueno, en realidad todo terminó encajando. Tan pronto como contactamos con Gary todas las piezas se pusieron en su sitio.

Fiore: ¿Qué significa que “todo encajó”?

Gilbert: Que pudimos hacer Love & Rockets como lo estamos haciendo ahora. Todo ha marchado bien desde el primer número que editaron.

Fiore: Jaime, ¿eras consciente de que Gilbert y Mario pensaban que era tu material el que hacía que el tomo destacara mucho?

Jaime: No, en el tema de los cómics yo siempre estaba en el tercer puesto. Simplemente me dije: “Bien, estoy haciendo un cómic con mis hermanos, voy a hacerlo lo mejor que pueda”.


(Continuará)

lunes, 21 de diciembre de 2009

REEDICIONES NECESARIAS (9): LOVE & ROCKETS X

Con la lectura de LOVE AND ROCKETS X se observan las particularidades que posee Beto Hernández a la hora de proyectar sus carismáticos personajes, seductores sin remedio en viñetas y diálogos mínimos, y las situaciones por las que discurren sus “vidas”, tan cautivadoras que no sueltan al lector hasta su mismísimo remate. 

En el tomo diez, recopilatorio de parte del famoso vol. 1 de la revista Love and Rockets, tenemos ocasión de analizar una de las primeras historias donde el avezado autor intentaba escapar (con trampa) de la ficción mayor que había estado cultivando con Palomar. Beto transitará con tino por los mismos barrios que patrullaron las Locas de Jaime (Xaime) Hernández.

Sin hacer mucho ruido, ambos hermanos habían marcado a fuego los ochenta con su revista, editada por Fantagraphics gracias al entusiasmo de Gary Groth. Sus pasos de gigante desde las primeras entregas de ensayo y error alcanzaron el cenit con obras del estilo de “Poison River” (Beto) y “The Death of Speedy” (Jaime), en una evolución a la que pocos se aproximan. El dueto desarrolla y consolida un sello de fábrica lo suficientemente diferente a todo lo demás como para inventar uno de los etiquetajes del cómic de su época, el “alternativo”.

Y Beto aprovechó dicha plenitud para contar una historia ambientada en los suburbios de L.A. que se sigue recordando como una de las mejores de su producción.


En la obra se cruzan personajes de nuevo cuño con aquellos surgidos de su hagiográfica “Sopa de Gran Pena” (título que escogió la Cúpula para una recopilación del autor en la desvencijada colección “Historias Completas” y que se ha apuntalado como perfecta denominación de las desventuras de Luba y los suyos.) De ahí la “trampa” nombrada unas líneas más arriba, ya que a lo largo de la serie aparecerá uno de los “gringos” surferos que pudimos ver en “Un Americano en Palomar”: Steve, un chaval de clase media acomodada que se desvela como el más saludable de todos los personajes, en una historia en la que se cruzan muchas de las debilidades que hacen que los seres humanos lo seamos menos. Pero la historia no funciona con un solo protagonista, sino que son muchos los que componen otra densa obra coral marca de la casa. Beto sigue hablando de los grandes males de la humanidad (racismo, pobreza) y de sus grandes bondades (solidaridad, amor); aunque su agudo ingenio no permita que se muestren tales sensaciones de forma totalmente pura: las amantes enamoradas también se sentirán atraídas por un tercero, la solidaridad del que ha nacido con más suerte se basará en una higiene mental nada proselitista. El pobre que quiere seguir con una vida plena y feliz, realmente envidiará la estulticia del rico, etc. 


Otro “must” tanto a nivel de guión como de dibujo que el autor de Oxnard nos regaló hace ya la friolera de veinte años.

Love and Rockets X se pudo ver serializado en El Víbora y La Cúpula nunca lo recogió en tomo. Esta es de esas obras de su fondo de catálogo que más se merece dicha recuperación.

domingo, 20 de diciembre de 2009

1000 HOMO DJs - SUPERNAUT



1000 Homo DJs - Supernaut
CDEP (TVT Records, Wax Trax! Records, 1994)

1-Supernaut
2-Hey Asshole
3-Apathy
4-Better Ways

AQUI.

INFO EN LA WIKI.
UNOFFICIAL PAGE.

sábado, 19 de diciembre de 2009

The Velvets Revolution - 15 Bands Inspired By The Velvet Underground



The Velvets Revolution
(15 Bands Inspired By The Velvet Underground)
(Uncut Magazine, 2009)

1-The Feelies - Slipping (Into Something)
2-Thee Oh Sees - Destroyed Fortress Reappears
3-Orange Juice - Blue Boy
4-The Black Angels - Never/Ever
5-Suicide - Pain Of Ruin
6-Vivian Girls - Tension
7-Magik Markers - Risperdal
8-Espers - That Which Darkly Thrives
9-Fursaxa - Tyranny
10-Smog - Natural Decline
11-Hush Arbors - Fast Asleep
12-Loop - Too Real To Feel
13-The Hope Sandoval & Warm Inventions - Wild Roses
14-801 - Third Uncle
15-The War On Drugs - Show Me The Coast


AQUI.

viernes, 18 de diciembre de 2009

FRIDA KAHLO x BETO HERNANDEZ


Contraportada Love and Rockets nº 28.

Una de las grandes obras maestras que Beto ofreció en Love and Rockets vol. 1 (en este caso en el número 28).